
El movimiento de fichas en el tablero audiovisual de la órbita gubernamental ha sumado este martes la confirmación oficial de un secreto a voces en las redacciones de Madrid. Javier Ruiz, una de las voces periodísticas más afines a la línea trazada desde la Moncloa y Ferraz, abandona la televisión pública estatal para asumir galones directivos y ponerse al frente de los focos en La Séptima, el nuevo proyecto privado impulsado por José Miguel Contreras para ensanchar el espacio mediático próximo al Ejecutivo de Pedro Sánchez.
La marcha de Ruiz de RTVE no ha tomado por sorpresa a la plantilla de Prado del Rey, donde el descontento por la inestabilidad de la parrilla se cruza con las exigencias operativas. Desde el ente público se había dado un ultimátum al periodista para que aclarara de forma inminente sus planes de futuro de cara a la nueva temporada de otoño y la emisión del nuevo canal a partir de noviembre. La urgencia obedecía a la necesidad de reorganizar con tiempo la franja matinal de La 1 tras las vacaciones estivales, evitando sorpresas de última hora en un tramo donde la televisión pública lleva años ensayando fórmulas y rostros con resultados dispares.
El itinerario profesional de Javier Ruiz en la cadena pública ilustra bien la particular benevolencia de la que han gozado determinados perfiles. Incorporado en 2021 para dirigir y presentar el espacio de debate Las claves del siglo XXI, el formato cosechó audiencias prácticamente insignificantes que obligaron a su cancelación tras apenas cinco meses en pantalla. Aquel tropiezo en términos de cuota de pantalla no impidió, sin embargo, que la dirección encabezada por José Pablo López volviera a recurrir a él en 2024 para situarlo al frente del magacín Mañaneros tras la salida de Jaime Cantizano.
Con su desembarco en La Séptima —proyecto bautizado en los mentideros del sector como TelePedro o TeleSánchez por su evidente orientación editorial—, Ruiz ve premiada su constante sintonía con el Ejecutivo. No desembarca solo como presentador estrella, sino con peso decisorio en la estructura directiva de una cadena concebida para sostener la batalla cultural e informativa de la izquierda política desde la iniciativa privada.
El hueco dejado en Mañaneros reabre el habitual baile de nombres en la corporación pública, donde suena con fuerza Jesús Cintora, actual conductor de Malas Lenguas. No obstante, su eventual regreso a la primera línea de La 1 requerirá complejas negociaciones con Big Bang Media, la productora del grupo Mediapro que sostiene su actual formato. Al mismo tiempo, la creación de este nuevo polo mediático afín al Gobierno amenaza con provocar un efecto llamada de otros rostros conocidos del ecosistema periodístico progresista.
En las quinielas para incorporarse al proyecto de Contreras figuran nombres como Silvia Intxaurrondo, copresentadora de La Hora de La 1; Sarah Santaolalla, habitual analista de la pública; e incluso Àngels Barceló, tras su precipitada y comentada salida de la dirección de Hoy por hoy en la cadena SER.


