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¿Hacemos lo que nos dicen los políticos o hacemos lo que hacen ellos?

Fray Josepho y Monsieur de Sans-Foy
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¿Hacemos lo que nos dicen los políticos o hacemos lo que hacen ellos?
Carlos Castro / Europa Press

Es algo con lo que muchas compatriotas y compatriotos se comen la cabeza en estas vacaciones de verano. ¿Somos prudentes y nos quedamos en casita o nos liamos la manta y que sea lo que Dios quiera? ¿Hacemos lo que nos dicen los políticos o hacemos lo que hacen ellos? Este es el debate que se traen nuestros poetas.

Fray Josepho, que es monje mendicante y caminero, antes está por la diáspora que por la reclusión. Sans-Foy, en cambio, que es hidalgo viejo de torreón y almena, piensa que no están los tiempos para trotaconventos.

Seguro que ustedes tienen opinión. Pues no se la guarden, que es muy triste hablar a las tapias.

AGOSTO, EN CASITA
por Monsieur de Sans-Foy

Lo mejor, en los tiempos de la puta pandemia,
no es coger la mochila de la vida bohemia
y trotar con las pintas de Fernando Simón.
Se atrincheran en casa las personas honradas:
día y noche mantienen las persianas bajadas,
y se cuidan de nunca vaciar el buzón.

De ese modo, no saben ni tus propios vecinos
que, al final, no te fuiste para Torremolinos,
como dice el portero (que está al tanto del plan).
¿Cómo va a conocerte la vecina cotilla,
si te pones visera, la habitual mascarilla
y antiparras oscuras, al bajar por el pan?

Sal tan solo de noche, porque la hostelería
necesita el apoyo de la ciudadanía:
si peligra la Patria, lo primero es el bar.
Ya de vuelta (supongo que no llegas a gatas,
porque tienes medida tu ración de cubatas)
notarás el sinuoso movimiento del mar.

¡A VIAJAR!
por Fray Josepho

Lo peor, en los tiempos de la cruda pandemia,
es ceder ante el bicho que, cruel, nos apremia,
y quedarse en casita con el televisor.
Vuelen, váyanse, viajen. Pónganse de camino.
Denle envidia al cuñado y al cabrón del vecino:
¡que transpiren, inmóviles, de pelusa y calor!

No hagan caso a agoreros que del virus se espantan,
ni a aprensivos, cagados desde que se levantan
hasta que cada noche ya se van a dormir.
No hagan caso a profetas de funesto presagio
que tiritan, cobardes, presintiendo el contagio
y rumiando infecciones que traerá el porvenir.

Sáquense los billetes. Corran al aeropuerto.
Llévense mascarilla, para estar a cubierto
de las multas y el virus, pero váyanse ya.
Váyanse a donde quieran. Lleven poco equipaje.
Que la muerte, si llega, los sorprenda de viaje.
¡Y ni caso a las prédicas de mi amigo Sanfuá!

Siga a este par en Twitter: @FrayJosepho, @MonsieurSansFoy.

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