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Un paseo cultural por Europa en siete grandes exposiciones

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La cultura es sin duda una de nuestras grandes motivaciones para viajar y cada día más no sólo entendemos por viaje cultural conocer los grandes museos sino que incluso determinadas exposiciones importantes son una buena razón, o un buen pretexto, para visitar ciudades de nuestro país o incluso de Europa.

Así que les vamos a proponer una vuelta por el viejo continente a través de siete exposiciones en seis grandes ciudades que nos llevarán por alguno de los mejores pintores de la historia y por acontecimientos clave de la II Guerra Mundial. Les advierto que el impresionismo y sus cercanías están de moda.

Renoir visita el Prado

Por supuesto, empezaremos por Madrid, que para eso tenemos la mejor pinacoteca del mundo. Aclaro: hay museos que seguramente son más impresionantes, con colecciones más variadas como el Louvre o el Metropolitan, pero no creo que haya una colección de pintura en ningún sitio comparable a la del Prado.

Y precisamente en el Prado podemos ver la primera de las exposiciones que queremos recomendarles: Pasión por Renoir, una espléndida muestra que en sólo 31 obras nos ofrece buena parte de lo mejor de este genio del impresionismo.

La exposición recoge las mejores obras que adquirieron Sterling y Francine Clark y que hoy en día son una de las bases de la excelente colección de obras impresionistas que atesora el Sterling and Francine Clark Art Institute, de Williamstown, cerca de Boston.

En sólo esos 31 cuadros están representadas todas las etapas artísticas de Renoir y todas sus temáticas: el desnudo, los retratos, los paisajes... Una oportunidad única para conocer mejor a un pintor del que no hay muchas obras en España.

Pasión por Renoir, en el Museo del Prado hasta el 6 de febrero de 2011.

Picasso y Degas, cara a cara

Precisamente de un autor impresionista y también con parte de los fondos del Clark Art Institute, el Museo Picasso de Barcelona ha organizado un "enfrentamiento" entre estos dos artistas que convivieron en París a partir de 1904, aunque lo más probable es que no llegasen a conocerse.

Por tanto nuestra siguiente recomendación es coger el AVE o el avión e irnos a la capital catalana a comprobar como el que es probablemente el pintor más importante del S XX estaba fascinado por Degas y a disfrutar de la primera ocasión en la que obras de ambos se exponen conjuntamente, así que podemos estudiar como el francés influyó en el español a pesar de lo mucho que se alejaron sus estilos.

Las obras se presentan emparejadas y alguno de los emparejamientos es radical, como el de la emblemática escultura de Degas Joven bailarina de catorce años que en su momento fue considerada escandalosamente radical, con el Desnudo amarillo de Picasso, una de sus obras que anuncia el cubismo.

Picasso ante Degas, en el Museo Picasso de Barcelona. Hasta el 16 de enero de 2011.

Otro genio impresionista: Monet

En París podemos ver una gran retrospectiva de otro de los mayores genios del impresionismo, Monet, que nos espera en el Grand Palais con nada más y nada menos que 175 obras de todas las temáticas y todos los estilos del pintor, desde sus series del mismo motivo a diversas horas del día hasta sus famosos grandes cuadros de nenúfares, que muchos consideran una anticipación al arte abstracto.

Lo mejor de la exposición es que la variedad de la obra de Monet hace que pese a la abundancia de cuadros (cerca de 200 obras de un único pintor es mucho más de lo que estamos acostumbrados a ver) no resulte ni dura de ver ni mucho menos aburrida.

Aquel que lo desee tiene un buen aperitivo en la web oficial de la muestra, donde además podrá reservar entradas, algo que no es una mala idea porque es muy probable que la exposición se convierta en un grandísimo éxito: ya antes de abrirse había 85.000 reservas hechas.

Monet, en el Gran Palais de París, hasta el 24 de enero

Gauguin alumbra Londres

Avanzamos hacia el norte y avanzamos también en la historia del arte: del impresionismo al postimpresionismo. Eso sí, no salimos de los respectivos tops porque vamos a hablar de otro de los grandes genios de la pintura, Gauguin, que estará en la Tate Modern de Londres en una de las mayores exposiciones que se le han dedicado hasta la fecha y que es, además, la primera en Gran Bretaña en 50 años.

Para este acontecimiento se han reunido más de 100 obras procedentes de museos y colecciones privadas de todo el mundo, pinturas en su mayor parte pero también esculturas, incluso se presta atención a la faceta literaria del pintor.

Los comisarios han organizado la exposición agrupando las obras atendiendo a los temas que Gauguin trata a lo largo de su carrera, y para ello han creado 11 espacios. Probablemente el más llamativo es el religioso, ya que por primera vez se han reunido en una misma exposición cuatro de sus más importantes pinturas de esta temática: El Cristo Amarillo, elCristo Verde, Visión de El Sermóny Cristo en el Jardín de los Olivos

Paul Gauguin (1848-1903) en la Tate Modern de Londres, hasta el 16 de enero.

El hablar descuidado cuesta vidas

Y ya que estamos en Londres les propongo otra exposición muy diferente. ¿Saben lo que quiere decir Careless talk cost lives? La traducción literal sería "El hablar descuidado cuesta vidas", y se trata de una gran campaña publicitaria en la Inglaterra de la II Guerra Mundial en la que se alertaba a la gente sobre el espionaje y la necesidad de tener cuidado incluso en las conversaciones intranscendentes del día a día.

La publicidad de esa época era principalmente la cartelería, así que hay verdaderas obras de arte de esta campaña, algunas de las cuales se han reunido en el Cartoon Museum, concretamente las de un artistas quese llamaba Kenneth Bird pero firmaba como Fougasse y que les daba a estos carteles tan serios un toque de humor, con representaciones de Hitler y Goering más bien cómicas.

Es muy curioso y un vistazo a un aspecto no muy conocido en España de una época apasionante y hay que darse prisa ya que cierra en unos pocos días.

Careless Talk Costs Lives, en el Cartoon Museum de Londres, hasta el 24 de Noviembre.

Esclavos de Hitler

Seguimos en las grandes capitales europeas del arte, aunque lo que voy a proponerles ahora es muy diferente. El Museo Judío de Berlín realiza un homenaje a los 20 millones de trabajadores forzosos que hubo en la Alemania nazi.

Se trata de otro de los episodios brutales de la época, pero no es tan conocido a nivel popular: hacia 1941, el trabajo forzoso se había convertido en una práctica habitual en casi todos los ámbitos de la sociedad alemana, pero no sólo en grandes empresas o evidentemente en los campos de concentración, sino también en las casas privadas, la agricultura...

La exposición reúne alrededor de 1.000 objetos (fotografías, cartas y documentos) que revelan el grado en el que denunciar a Judíos o gitanos y usarlos prácticamente como esclavos junto a prisioneros de otros países se convirtió en parte de la vida cotidiana en la Alemania nazi.

Los alemanes, los trabajadores forzados, y la guerra, en el Museo Judío de Berlín, hasta el 30 de enero de 2011.

Cranach, el renacimiento también llegó a Alemania

Terminamos nuestro viaje por otra de las grandes ciudades del arte europeas, Roma, y por una vez con una exposición que no tiene como protagonista a un artista italiano sino al alemán Lucas Cranach, que fue junto con Durero el mayor representante de la pintura alemana en el S XV y uno de los genios del renacimiento en ese país.

La exposición tiene por tanto cierto interés no sé si incluso morboso, ya que al fin y al cabo el renacimiento es un momento artístico nacido en Italia y, además, Cranach era amigo íntimo y retratista oficial de Martin Lutero, así que la muestra tiene un toque de "invasión" de la capital del papado.

Polémicas simbólicas a parte, la muestra es en la Galleria Borghese y es una excelente oportunidad para acercarnos a la espléndida obra de este pintor y, ya que estamos, a la bellísima Roma.

Lucas Cranach, el otro Renacimiento, en la Galleria Borghese hasta el 13 de febrero de 2011.

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1 JaS, día

Loose lips sink ships...

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