Que la moda, en cuanto a las novedades en vestir, forma parte de la cultura contemporánea, no lo discute nadie. Hubo una época, conocida como la de la Alta Costura, donde los grandes modistas de la época como Galliano–situémosla a comienzos del siglo XX– dictaron cómo tenían que vestirse las damas de la alta sociedad. La clase media hubo de esperar a los años 50 cuando Pierre Cardin y otros gurús de ese mundo dieron en crear el llamado prêt-à-porter que, literalmente del francés al español, significa 'listo para llevar' o 'para usar'. Los precios de los vestidos a partir de entonces ya resultaron accesibles a quienes pertenecían a otra clase social. No obstante, grandes creadores como Cristóbal Balenciaga, Pedro Rodríguez y algunos otros, pocos, mantuvieron aún cierto tiempo, hasta los años 70 del pasado siglo, sus estilos de toda la vida. Eso en España, pues en Francia quien ostentaba el magisterio de la Alta Costura fue todavía por muchos años Christian Dior, quien contaba entre 1997 y 2011 con un diseñador extraordinario, John Galliano.
Ahora, Galliano ha sido fichado, como sucede en el fútbol con los grandes ases, por Inditex, la empresa española de Amancio Ortega, que se hizo con el mercado de prendas asequibles al sueldo medio familiar a través de las tiendas Zara. Un contrato que supone, de antemano, aumentar las expectativas de éxito de la moda española en todo el mundo.
Se rehizo tras ser despedido por Dior
John Galliano es natural de Gibraltar, cuyo nombre en el carné de identidad es el de Juan Carlos Galliano Guillén, de padre gibraltareño y madre española. Su notoriedad como diseñador de moda surgió a finales de los años 90 cuando entró a trabajar como director artístico de Christian Dior. Sus diseños potenciaron la fama que ya sostenía tan destacado creador. Sorprendentemente, Dior prescindió de Galliano en 2011 "por actitudes segregacionistas". ¿Qué podía entenderse con ello? ¿Que Galliano no se llevaba bien con modelos de raza negra? Se defendió él en los medios de comunicación, demandando a Dior. Pero no consiguió que la justicia le diera la razón. Perdió el juicio, tuvo que pagar las costas y no pudo beneficiarse de ninguna indemnización.
Se quedó en la calle. Con Dior ganaba al año un millón de euros, más bonificaciones, y un salario fijo de dos millones de euros como director artístico de su propia marca. Prueba de las genialidades de Galliano es que no hace mucho, en una subasta, un vestido de Dior alcanzó la puja más alta hasta la fecha por uno de sus modelos: 637.000 euros. El precio más alto registrado por un modelo de esa firma.
Con el prestigio ganado en la Casa Dior, no le faltaron ofertas, pasando a trabajar en la Maison Margiela Artesanal, donde inspirándose en la Alta Costura diseñaba modelos de vestidos ya creados por otros colegas. Piezas a las que les daba una nueva vida.
Y eso mismo es lo que va a hacer para Zara.
Convencido por Marta Ortega
Marta Ortega, creadora de la Fundación que lleva su nombre, que ella inauguró en 2022, siendo ahora presidenta de Inditex, la mayor empresa de moda española con intereses en centenares de tiendas en todo el mundo, se interesó por los servicios de John Galliano. El diseñador ya conocía a Marta cuando visitó en La Coruña la Fundación mencionada, que había organizado una exposición de vestidos y fotografías.
En enero último firmaron un contrato por dos años de duración, tiempo en el que se compromete Galliano, a partir del próximo septiembre, a firmar creaciones de segunda mano, utilizando diseños que hace varias temporadas fueron novedades de Zara. Ello redundará en precios más asequibles para su clientela.
"Me ha hecho mucha ilusión la novedad, la emoción, el proceso en sí de lo que voy a hacer". Galliano ya ha revisado los archivos de Zara, seleccionando aquellos modelos que le sugieran retoques y añadidos.
Hasta ahora John Galliano vivía en París, siempre con su pareja de muchos años, su asesor de estilo Alexis Rocha. Presumiblemente, tendrá que radicarse en La Coruña, al menos en el horario laboral, concretamente en el pueblo de Arteixo, donde tiene su sede el inmenso edificio de Inditex, que creara en su día Amancio Ortega y ahora, como decíamos, dirige su hija Marta.



