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Una lluvia de estrellas nunca vista surcará los cielos la madrugada del sábado

La borrasca instalada sobre la península podría entorpecer el espectáculo astronómico del próximo sábado.

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La borrasca instalada sobre la península podría entorpecer el espectáculo astronómico del próximo sábado.

El espectáculo que podrá verse en la madrugada del viernes al sábado está compuesto por Camelopardalidas, causadas por el polvo dejado atrás por el cometa 209P/LINEAR. Podría dejar en el cielo la nada desdeñable cifra de 200 meteoros por hora, rivalizando con las conocidas Perseidas de agosto, según el jefe de la Oficina de Medio Ambiente sobre Meteoritos de la NASA, Bill Cooke. El cometa 209P/LINEAR es relativamente débil y se sumerge dentro de la órbita de la Tierra cada cinco años.

Este cometa fue descubierto en febrero de 2004 por el proyecto Lincoln Near-Earth Asteroid Research, un esfuerzo cooperativo de la NASA, el Instituto de Tecnología de Laboratorio Lincoln Massachusetts, y la Fuerza Aérea de los EEUU. Es un cometa relativamente débil que se sumerge dentro de la órbita de la Tierra una vez cada cinco años, a medida que realiza un bucle alrededor del sol. Hace dos años, los expertos en meteoros Esko Lyytinen de Finlandia y Peter Jenniskens del Centro de Investigación Ames de la NASA anunciaron que la Tierra iba a tener un encuentro con los escombros del cometa 209P/LINEAR.

Corrientes de polvo expulsadas por el cometa en el siglo XIX cruzarán la órbita de la Tierra el 24 de mayo de 2014. Por este motivo, el fenómeno será inédito. Desde entonces, los restos generados por el cometa no han atravesado nuestra órbita. El resultado, dijeron, podría ser un estallido significativo de meteoritos. Existe un amplio consenso entre los analistas de que la Tierra pasará a través de los flujos de escombros este 24 de mayo. Sin embargo, nadie está seguro de la cantidad de escombros que se está esperando.

Todo depende de lo activo que fuese el cometa hace más de un siglo, cuando se desencadenaron los flujos de escombros. "No tenemos idea de lo que el cometa estaba haciendo en el siglo XIX", dice Cooke. "Como consecuencia de la incertidumbre, podría ser una gran lluvia de estrellas o un fiasco completo", señala. El mejor momento para observar es entre las 07.00 y las 09.00 (hora española) el 24 de mayo.

Será entonces cuando un conjunto de modelos de pronóstico dicen que es más probable que la Tierra encuentre los restos del cometa. Los norteamericanos son los más favorecidos, ya que, para ellos, el pico se produce durante las horas nocturnas. "Esperamos que estos meteoros irradien desde un punto de Camelopardalidas, también conocida como 'la jirafa', una constelación tenúe cerca de la Estrella Polar", explicó. Debido a que esta es una nueva lluvia de meteoros, las sorpresas son posibles. Los estallidos podrían ocurrir horas antes o después del pico previsto. En caso de fracaso, hay un premio de consolación: el 24 de mayo la Luna creciente y Venus están convergiendo para aparecer muy juntas a la mañana siguiente, 25 de mayo. "Esa es una buena manera de empezar el día", dice Cooke, "haya meteoros o no".

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