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Descubren una supertierra helada próxima al Sistema Solar

En el descubrimiento de Barnard B han participado científicos españoles. 

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En el descubrimiento de Barnard B han participado científicos españoles. 
El planeta ahora descubierto | ESO/M. Kornmesser

Un equipo internacional de científicos, entre ellos españoles, ha descubierto la existencia de un exoplaneta –un planeta fuera del Sistema Solar– orbitando la estrella de Barnard. Se encuentra a seis años luz de la Tierra y se convertiría en el exoplaneta descubierto más cercano a nosotros después de Próxima b, que orbita nuestra estrella vecina más cercana, Próxima Centauri.

El descubrimiento, dado a conocer en un artículo publicado este miércoles en la revista Nature, ha sido posible gracias a una de las campañas de observación más grandes realizada hasta la fecha, en la que científicos han utilizado datos de una decena de telescopios de todo el mundo.

Los datos obtenidos indican que Barnard b es una supertierra con una masa de al menos 3,2 veces la de nuestro planeta, y gira alrededor de su estrella en aproximadamente 233 días. La estrella de Barnard es una enana roja, una estrella fría, de baja masa, que ilumina de forma muy débil a este mundo recién descubierto. Proporciona a su planeta sólo el 2% de la energía que recibe la Tierra del Sol.

A pesar de estar relativamente cerca de su estrella, a una distancia de sólo 0,4 veces la que separa al Sol de la Tierra, el exoplaneta se encuentra cerca de la denominada línea de hielo, la distancia de la estrella a partir de la cual el agua estaría congelada, incluso en el vacío del espacio. Si el planeta careciera de atmósfera, su temperatura podría llegar a ser de -150°, lo cual haría muy improbable que pudiera tener agua líquida en su superficie.

Llamada así por el astrónomo E. E. Barnard, la estrella de Barnard es la estrella aislada más cercana al Sol. Mientras que la estrella en sí misma es antigua (tiene probablemente dos veces la edad del Sol), y relativamente inactiva, también es la estrella con el movimiento aparente más rápido del cielo.

Las supertierras, con una masa entre una y diez veces la de la Tierra, son el tipo más común de planeta de los que se forman alrededor de las estrellas de baja masa como la estrella de Barnard. Por otra parte, las teorías actuales de formación planetaria predicen que la línea de nieve es el lugar ideal para la formación de estos planetas.

La importancia del hallazgo

Científicos tenían en el punto de mira la estrella de Barnard desde hace casi veinte años. Varios instrumentos han estado recogiendo desde 1997 una gran cantidad de medidas del sutil movimiento hacia adelante y hacia atrás de esta estrella. Un análisis de los datos recogidos hasta el año 2015 sugirió que ese movimiento podría ser causado por un planeta con un período orbital de unos 230 días.

Para confirmar dicha hipótesis se contrastaron los datos con observaciones de siete instrumentos diferentes, según explica David Montes, investigador del Departamento de Física de la Tierra y Astrofísica de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense. "El resultado de este esfuerzo es uno de los conjuntos de datos más grandes y exhaustivos jamás utilizado para estudios precisos de velocidad radial, acumulando en total más de 700 observaciones".

"Después de un cuidadoso análisis, estamos seguros al 99% de que el planeta está ahí, pues es la explicación que mejor encaja con nuestras observaciones", asegura Ignasi Ribas, investigador del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña y el Instituto de Ciencias Espaciales y primer autor del artículo. "Sin embargo, debemos ser prudentes y recoger más datos para poder estar seguros, porque las variaciones naturales del brillo de la estrella debidas a las manchas estelares o a ciclos de actividad podrían producir efectos similares a los detectados".

Cristina Rodríguez-López, investigadora del Instituto de Astrofísica de Andalucía y también coautora del artículo, señala que "es un avance significativo en la búsqueda de exoplanetas alrededor de nuestros vecinos estelares, con la esperanza de, finalmente, encontrar uno con las condiciones adecuadas para albergar vida".

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