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La odisea de coger leña en un bosque (y de las piñas ni hablamos)

Libertad Digital intenta tramitar un permiso para recoger ramas en varios montes españoles.

Libertad Digital intenta tramitar un permiso para recoger ramas en varios montes españoles.

Uno de los principales motivos de la devastación y virulencia de los incendios que han asolado nuestro país es una gestión medioambiental deficiente en lo que respecta a la limpieza de los montes. Tradicionalmente, eran los propios vecinos los que se encargaban de retirar las ramas y otros elementos vegetales sumamente inflamables a cambio de leña gratis. Sin embargo, la legislación actual sobre lo que se denomina "aprovechamiento forestal" es tan compleja, que en muchos ayuntamientos españoles ni siquiera tienen claro qué se puede hacer en un bosque.

¿Se puede recoger la madera de un árbol muerto en un monte que no sea privado? ¿Se pueden recoger piñas? Son dos preguntas aparentemente sencillas que, según ha comprobado Libertad Digital, casi nunca tienen respuesta.

Tras una búsqueda infructuosa en las páginas web de las diferentes administraciones públicas, procedimos a llamar directamente a los teléfonos de "atención ciudadana". Una operaria de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León admitió no tener muy claro si era posible. Nos recomendó preguntar directamente al ayuntamiento propietario del terreno y nos pidió que no cortásemos la leña (ni siquiera con un hacha) debido al riesgo de incendio. Sean unas ramas o un árbol de diez metros, la madera hay que llevársela de una pieza.

Con la duda sin aclarar, decidimos probar en otra comunidad autónoma: Aragón. Preguntamos al Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del gobierno autonómico si podemos llevarnos unas ramas caídas de la emblemática Peña Oroel, un paisaje protegido junto a la ciudad de Jaca (Huesca). Nuevamente nos recomiendan que preguntemos directamente en la oficina comarcal agroambiental de la zona. Allí nos atienden muy amablemente, pero nos dicen que, aunque es viernes por la mañana (día laborable), no hay nadie en el departamento de Medio Ambiente: "Llame usted el lunes".

Tal vez en Extremadura tengamos más suerte. Y esta vez lo hacemos a la inversa, de más cerca a más lejos. Preguntamos en el centro de interpretación de un Parque Nacional. De ahí nos derivan al Ayuntamiento más cercano, que nos confirma que es necesario un permiso, pero nos remite a la Junta de Extremadura. Desgraciadamente, en el departamento de Medio Ambiente autonómico, nadie nos coge el teléfono y el número del Servicio de Tramitación y Normativa Ambiental que figura en la web oficial, ni siquiera tiene línea.

¿Es necesario un permiso para coger leña?

Nos vamos hasta la Comunidad de Madrid. "Si eres vecino de una población en la sierra, tienes la posibilidad de satisfacer parte de tus necesidades energéticas, y por otro lado contribuir para que las masas forestales evolucionen más rápidamente a un estado de mayor madurez y estabilidad. Un agente forestal participará en muchas ocasiones para que esto se realice según los criterios técnicos de la Administración Forestal", dice la web de la comunidad.

Con la esperanza de que finalmente alguien nos explique los criterios para poder coger leña del bosque, llamamos a un ayuntamiento madrileño, no de la sierra sino de la zona este, para preguntar por un terreno considerado "masa forestal de la Comunidad de Madrid". Efectivamente, viernes a las 13:30 horas, no hay nadie en Medio Ambiente.

Nos facilitan el contacto directo con un agente forestal que asegura que por su parte no hay ningún problema en retirar la madera muerta de un bosque, siempre y cuando sea público y no utilicemos ningún tipo de maquinaria para evitar "chispazos". De hecho, nos comenta que a ellos les "viene muy bien" que limpiemos el monte. Sin embargo, nos advierte de que la Guardia Civil puede multarnos si no tenemos una autorización del ayuntamiento, porque el consentimiento de los forestales no sirve en este caso.

Llamamos a la Guardia Civil de la zona y finalmente conseguimos una respuesta. En el bosque concreto por el que preguntamos (masa forestal sin la categoría de parque natural, reserva o paisaje protegido) nos aseguran que no hay ningún problema en que recojamos las ramas que se hayan caído y nos confirman que, a diferencia de que lo que nos contó el agente forestal, no es necesario tramitar ninguna autorización. No sucede lo mismo con las piñas. Si se trata de aquellas que contienen piñones, necesitamos un permiso. De "las otras que no tienen frutos", podemos llevarnos las que queramos, dicen los agentes.

Obviamente el permiso verbal de los guardias civiles del este de Madrid no constituye una norma aplicable a los bosques y parques del resto de España. De este modo, resulta prácticamente imposible que los vecinos de los pueblos puedan colaborar en la labores de limpieza recogiendo las ramas caídas o los árboles muertos para el autoconsumo de leña de la forma responsable en la que han venido haciéndolo tradicionalmente sin el temor de acabar con una multa.

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