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La diferencia está en los huesos: la ley animalista de Belarra solo ampara a los vertebrados

La reforma del Código Penal en materia de maltrato animal cambia la referencia de "animales domésticos o amansados" por la de "vertebrados".

La reforma del Código Penal en materia de maltrato animal cambia la referencia de "animales domésticos o amansados" por la de "vertebrados".
Rata de techo. | Pixabay/CC/cwhiteharp

La reforma del Código Penal en materia de Bienestar Animal aprobada por el Congreso el pasado 9 de febrero con los votos del PSOE, Podemos, ERC y Bildu ha despertado todo tipo de polémicas, especialmente en lo referente a las penas de hasta 18 años de cárcel por matar a una rata. La clave en este caso son los huesos. La modificación del Código Penal ha eliminado la referencia a los "animales domésticos" para amparar a todos los "animales vertebrados". Por eso, matar un mosquito no es un delito, pero eliminar a un ratón, sí.

En la anterior modificación del Código Penal aprobada en 2015, se establecían penas de entre 3 meses y un año de prisión para todo aquel que "por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente a un animal doméstico o amansado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud".

Ahora, ese artículo queda derogado y se castigará con "la pena de prisión de tres a dieciocho meses o multa de seis a doce meses y con la pena de inhabilitación especial de uno a cinco años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales el que fuera de las actividades legalmente reguladas y por cualquier medio o procedimiento, incluyendo los actos de carácter sexual, cause a un animal vertebrado lesión que requiera tratamiento veterinario para el restablecimiento de su salud."

En el caso de que "se cause la muerte de un animal vertebrado, se impondrá la pena de prisión de doce a veinticuatro meses o multa de dieciocho a veinticuatro meses, además de la pena de inhabilitación especial de uno a cinco años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales".

De este modo, la ley ampara a cualquier animal vertebrado. Es decir, a todo aquel que tenga un esqueleto interno (óseo o cartilaginoso), cráneo y espina dorsal. ¿Y por qué las ratas sí están protegidas pero los mosquitos, cucarachas, lombrices y arañas, no?

Por lo general, los seres invertebrados son más simples que los vertebrados y sus diferentes sistemas, también lo son. Los vertebrados cuentan con un sistema nervioso más complejo y desarrollado y sus centros principales de procesamiento (la médula espinal y el cerebro) están protegidos por los huesos de la columna vertebral y del cráneo. Sin embargo, esto no significa que los invertebrados sean animales carentes de sensibilidad.

Los vertebrados, que se clasifican en mamíferos, reptiles (como las serpientes o las largartijas), anfibios (ranas, sapos…), aves y peces. En el caso concreto de los peces, los hay con esqueleto óseo (cualquiera que tenga espinas) o con esqueleto cartilaginoso, como los tiburones o las rayas. Todos ellos están incluidos en la categoría de vertebrados.

Los invertebrados, los que no gozarían de la protección del Código Penal, se clasifican en artrópodos (suponen el 80% de las especies animales e incluye a los insectos, arañas, crustáceos…), cnidarios (medusas, corales…), platelmintos, anélidos (gusanos), moluscos (pulpo, almejas, caracoles, ostras..), equinodermos (estrellas de mar, erizos…) y poríferos (esponja de mar).

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