L. D. / EFE.-
La decisión de este viernes acerca la posibilidad de que un juez federal resuelva de qué manera se castigarán las infracciones cometidas por Microsoft. Los siete magistrados del Tribunal Federal de Apelaciones del Distrito de Columbia ordenaron que el caso retorne al tribunal de juicio en siete días, y han asegurado que Microsoft no había demostrado que sufriría "algún daño sustancial" si se reanudan las audiencias mientras el Tribunal Supremo de Justicia pondera el caso.
Esta decisión del Tribunal Federal de Apelaciones permite que los querellantes pidan al juez que ordene cambios en el programa operativo Windows XP, la versión más reciente de la plataforma de Microsoft sobre la cual opera el 95 por ciento de los ordenadores del mundo.
Microsoft prepara el lanzamiento al mercado de su Windows XP el 25 de octubre.
La portavoz del Departamento de Justicia, Gina Talamona, expresó satisfacción por la decisión del tribunal de apelaciones y dijo que se espera un procedimiento rápido en el tribunal de distrito.
Historia del “caso Microsoft”
El gobierno federal y los gobiernos de varios estados habían denunciado a Microsoft, la mayor fabricante de programas de ordenadores, acusando a la empresa de prácticas desleales para la defensa y ampliación de su hegemonía en el mercado informático. El año pasado el juez federal Thomas Penfield Jackson había condenado las prácticas monopolísticas de Microsoft y había ordenado la fractura de la firma en dos compañías.
El 28 de junio pasado el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia dictaminó que Microsoft había empleado tácticas ilegales en defensa de su hegemonía, pero invalidó la orden del juez Jackson sobre la fractura de la empresa. El tribunal de apelaciones ordenó que el caso pasara a otro juez federal quien decidirá sobre las sanciones que se pondrán a las infracciones de Microsoft. La empresa había pedido que no hubiese más acciones hasta que el Tribunal Supremo de Justicia decida si se ocupará de las refutaciones de Microsoft al fallo del 28 de junio.
Esta decisión del Tribunal Federal de Apelaciones permite que los querellantes pidan al juez que ordene cambios en el programa operativo Windows XP, la versión más reciente de la plataforma de Microsoft sobre la cual opera el 95 por ciento de los ordenadores del mundo.
Microsoft prepara el lanzamiento al mercado de su Windows XP el 25 de octubre.
La portavoz del Departamento de Justicia, Gina Talamona, expresó satisfacción por la decisión del tribunal de apelaciones y dijo que se espera un procedimiento rápido en el tribunal de distrito.
Historia del “caso Microsoft”
El gobierno federal y los gobiernos de varios estados habían denunciado a Microsoft, la mayor fabricante de programas de ordenadores, acusando a la empresa de prácticas desleales para la defensa y ampliación de su hegemonía en el mercado informático. El año pasado el juez federal Thomas Penfield Jackson había condenado las prácticas monopolísticas de Microsoft y había ordenado la fractura de la firma en dos compañías.
El 28 de junio pasado el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia dictaminó que Microsoft había empleado tácticas ilegales en defensa de su hegemonía, pero invalidó la orden del juez Jackson sobre la fractura de la empresa. El tribunal de apelaciones ordenó que el caso pasara a otro juez federal quien decidirá sobre las sanciones que se pondrán a las infracciones de Microsoft. La empresa había pedido que no hubiese más acciones hasta que el Tribunal Supremo de Justicia decida si se ocupará de las refutaciones de Microsoft al fallo del 28 de junio.
