L. D. / EFE.-
PROBA (
Project for On-Board Autonomy
) "puede funcionar prácticamente sin ninguna asistencia y ejecutar normalmente labores de navegación, de gestión de cargas útiles y de recursos", y no necesita la intervención de personal en tierra, lo que permitirá "evaluar las ventajas del funcionamiento autónomo de los satélites", ha afirmado la ESA en un comunicado.
El pequeño satélite, de cien kilos de peso, está equipado con un sistema informático cincuenta veces más potente que el del SOHO, lanzado a finales de 1995 para observar el sol, y cuenta con varias cámaras que enviarán imágenes a un servidor de Internet. "Los investigadores podrán acceder a estas informaciones por Internet desde el momento en el que sean ofrecidas por el satélite", según ha destacado la Agencia.
Este proyecto se enmarca dentro de la política de ESA de lanzar satélites de pequeño y mediano tamaño. "Este microsatélite destaca por sus numerosas innovaciones tecnológicas y por su aptitud para observar un mismo punto de la Tierra desde varios ángulos", ha afirmado el responsable del proyecto, Frédéric Teston.
El pequeño satélite, de cien kilos de peso, está equipado con un sistema informático cincuenta veces más potente que el del SOHO, lanzado a finales de 1995 para observar el sol, y cuenta con varias cámaras que enviarán imágenes a un servidor de Internet. "Los investigadores podrán acceder a estas informaciones por Internet desde el momento en el que sean ofrecidas por el satélite", según ha destacado la Agencia.
Este proyecto se enmarca dentro de la política de ESA de lanzar satélites de pequeño y mediano tamaño. "Este microsatélite destaca por sus numerosas innovaciones tecnológicas y por su aptitud para observar un mismo punto de la Tierra desde varios ángulos", ha afirmado el responsable del proyecto, Frédéric Teston.