L. D. / EP.-
Bill Gates reconoció , durante la inauguración del Salón de Informática de Comdex en Las Vegas, a la que acudieron 15.000 personas, que "este año ha sido difícil. Probablemente es uno de los peores desde hace décadas". Para Gates, la desaceleración de la economía ha obligado a las empresas a reducir sus gastos en informática y muchas compañías de Internet han tenido incluso que cerrar sus actividades como efecto rebote de la ola especulativa vivida en torno a la Nueva Economía.
Los ataques terroristas del pasado 11 de septiembre en Nueva York y Washington no han hecho, según Gates, sino debilitar aún más la confianza de los consumidores, que se muestran más reacios a invertir en un momento en el que, además, numerosos hogares están ya bien equipados en materia informática, sobre todo en Estados Unidos. Así, Gates vaticinó que las ventas mundiales de ordenadores personales caerán este año por primera vez desde hace más de tres lustros, lo que se traducirá en una reducción de al menos el 25 por ciento en el número de visitantes que acudirán este año al Comdex, una de las citas más importantes a nivel internacional del sector de la informática.
Sin embargo, el presidente de Microsoft, señaló que "la próxima década será fenomenal" y dijo que "no es el fin, ni siquiera el principio del fin; aunque quizá sí el final del principio", haciendo suyas las palabras pronunciadas en su día por el primer ministro británico Winston Churchill, en 1942. Actualmente, más de la mitad de los hogares norteamericanos disponen de un ordenador personal y de aquí a 2010 tres de cada cuatro tendrán al menos uno, mientras que muchos contarán con dos o tres, según Gates.
En su discurso en el Comdex, Gates afirmó que ya se han vendido siete millones de unidades del nuevo sistema operativo de su compañía, el Windows XP, en las dos primeras semanas tras su lanzamiento mundial, el pasado 25 de octubre. Se trata de ejemplares vendidos con nuevos ordenadores o comprados de forma separada por propietarios de ordenadores interesados en actualizar las versiones más antiguas de Windows. Según sus datos, las ventas minoristas se han más que duplicado respecto a anteriores versiones de Windows. Gates respondía así a la sociedad de estudios norteamericana (NPD), que afirmaba que el nuevo sistema operativo de Microsoft se estaba vendiendo menos que su predecesor Windows 98 en Estados Unidos.
Los ataques terroristas del pasado 11 de septiembre en Nueva York y Washington no han hecho, según Gates, sino debilitar aún más la confianza de los consumidores, que se muestran más reacios a invertir en un momento en el que, además, numerosos hogares están ya bien equipados en materia informática, sobre todo en Estados Unidos. Así, Gates vaticinó que las ventas mundiales de ordenadores personales caerán este año por primera vez desde hace más de tres lustros, lo que se traducirá en una reducción de al menos el 25 por ciento en el número de visitantes que acudirán este año al Comdex, una de las citas más importantes a nivel internacional del sector de la informática.
Sin embargo, el presidente de Microsoft, señaló que "la próxima década será fenomenal" y dijo que "no es el fin, ni siquiera el principio del fin; aunque quizá sí el final del principio", haciendo suyas las palabras pronunciadas en su día por el primer ministro británico Winston Churchill, en 1942. Actualmente, más de la mitad de los hogares norteamericanos disponen de un ordenador personal y de aquí a 2010 tres de cada cuatro tendrán al menos uno, mientras que muchos contarán con dos o tres, según Gates.
En su discurso en el Comdex, Gates afirmó que ya se han vendido siete millones de unidades del nuevo sistema operativo de su compañía, el Windows XP, en las dos primeras semanas tras su lanzamiento mundial, el pasado 25 de octubre. Se trata de ejemplares vendidos con nuevos ordenadores o comprados de forma separada por propietarios de ordenadores interesados en actualizar las versiones más antiguas de Windows. Según sus datos, las ventas minoristas se han más que duplicado respecto a anteriores versiones de Windows. Gates respondía así a la sociedad de estudios norteamericana (NPD), que afirmaba que el nuevo sistema operativo de Microsoft se estaba vendiendo menos que su predecesor Windows 98 en Estados Unidos.