Menú

"La homeopatía no ha curado a nadie en 200 años"

Así lo sostiene el bioquímico José Miguel Mulet. Es más, recuerda que "la homeopatía puede hacer daño aunque sea por omisión".

LD/ Agencias
133

La homeopatía es un absurdo que ha sobrevivido 200 años, según el bioquímico José Miguel Mulet, quien asegura que cuando un médico "te empieza a hablar de acupuntura u homeopatía -la aristocracia de las pseudomedicinas- no te está hablando como médico, sino como creyente".

Así lo señala a Efe Mulet, quien acaba de publicar Medicina sin engaños (Destino), un libro que -dice- está documentado y tiene base científica, y con el que quiere dar a los lectores "instrumentos para distinguir entre lo que es medicina y lo que no lo es".

Escrito en tono irónico, el libro está estructurado en tres partes. En la primera, Medicina, Mulet intenta contestar a cómo sabe el médico qué tiene que recetar y defiende que la actual práctica médica es el resultado de miles de años de estudio de la medicina, de muchos ensayos y, también, desgraciadamente de muchos errores.

En la segunda parte comienza a ahondar en las pseudomedicinas: "solo existe una medicina, la que tiene base científica", y en la tercera analiza las pseudomedicinas más populares (homeopatía -según él el azúcar más caro del mundo-, la acupuntura o el psicoanálisis).

Para este licenciado en química y doctor en bioquímica y biología molecular por la Universidad de Valencia, es "muy, muy fácil" ponernos en malas manos, porque muchas veces se confunde lo que es medicina y lo que no, "partiendo muchas veces de los propios colegios médicos farmacéuticos, que tienen secciones, por ejemplo, de homeopatía".

Tras manifestar que esto vulnera sus propios códigos deontológicos (que dicen que deberían aplicar la medicina basada en los últimos avances científicos), Mulet afirma que las pseudomedicinas "no han aportado ningún avance científico en toda la historia".

Postureo

Las causas por las que una persona acude a un "pseudomédico" son muchas: puede que no tenga la información correcta o por desesperación (lo más duro), pero también hay gente que confía en la pseudomedicina por actitud ideológica, "por puro y simple postureo".

Así, mantienen que "las grandes empresas nos estafan y no quieren servir a la mafia médica y farmacéutica. Un argumento recurrente es que las grandes compañías farmacéuticas nos obligan a vivir enfermos; incluso he llegado a oír decir a algunas personas que prefieren morirse a pasar toda la vida medicadas". "Esto es un hermoso ejemplo de cómo coger el rábano por las hojas", escribe en su libro.

Este investigador asevera que en el momento en que se "intenta engañar" a un paciente, todas las pseudomedicinas le dan rabia, aunque describe a la homeopatía como la aristocracia de este grupo. "Es la que parece que sea de verdad, está metida en la corriente oficial de las farmacias", lamenta Mulet, quien sostiene que "hay poca oposición y se podría hacer más por parte del los organismos del Ministerio, que la mantiene en una especie de limbo legal".

Mulet, quien alerta que las pseudomedicinas son más caras, recalca que en 200 años no ha habido ni una enfermedad en la que el tratamiento más efectivo o válido sea la homeopatía, que, a diferencia de los medicamentos, solo tiene que demostrar que es inocua, y se pregunta ¿tenemos genéticos homeopáticos?…no. Aquí no vale "la excusa de que al final como son pastillas de azúcar daño no te puede hacer. La homeopatía puede hacer daño aunque sea por omisión".

Sobre aquellos que dicen que curan, Mulet apunta, entre otros, al efecto placebo, pero: "la percepción de que cura no se supera en un ensayo clínico de verdad". Además, añade que habría que preguntarse si estamos enfermos realmente. En general, la mayoría de los problemas de salud son benignos.

"Los resfriados se pasan en una semana con o sin medicación y si durante este tiempo tomas, por ejemplo, homeopatía, al final te vas a poner igual de bien y vas a pensar que es efectivo, pero no".

Ignorancia de la intelectualidad

En cuanto a la presencia de las pseudomedicinas en los medios de comunicación, este investigador declara que hay una cosa que le molesta: en general, España no tiene interés por la ciencia.

"En España la intelectualidad tiene una ignorancia y desprecio a la ciencia y eso se nota también en la información", declara Mulet, quien no obstante reconoce que va mejorando pero queda por hacer.

En cuanto a los medios, dice que falta "espíritu crítico" porque a veces se mezcla la ciencia con cosas que no son.

En Tecnociencia

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation