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La carrera contra el ictus: actuar con rapidez puede salvar una vida

Durante este confinamiento muchos pacientes con ictus no han acudido a las consultas de urgencias por miedo al covid-19.

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Durante este confinamiento muchos pacientes con ictus no han acudido a las consultas de urgencias por miedo al covid-19.
El ictus afecta a 130.000 personas en España | Pixabay/CC/Peggy_Marco

Existe una leyenda urbana que atribuye a Albert Einstein la infrautilización del cerebro: "Sólo utilizo el 10 por ciento de mi capacidad cerebral", dicen que dijo en una conferencia, pero no hay datos que lo confirmen. Lo que sí es cierto es que el cerebro es uno de los órganos mas complejos del cuerpo humano, forma parte del sistema nervioso central, está compuesto por millones de neuronas que regulan cada una de las funciones del cuerpo y de la mente, para realizarlas necesita prácticamente el 25 por ciento de la sangre que bombea el corazón, y sólo pesa un kilo y medio.

Cuando un vaso sanguíneo que lleva la sangre hacia el cerebro se rompe o se tapona por un coágulo u otra sustancia, se produce un ictus. Si el problema es la obstrucción de una arteria se llama ictus isquémico o infarto cerebral; si por el contrario se trata de una rotura de la arteria, se hablará de un ictus hemorrágico o hemorragia cerebral. Como consecuencia del tapón o la rotura, la sangre, el oxigeno y la glucosa que necesita el cerebro no llega a las neuronas, se produce una lesión cerebral, cuyas consecuencias dependerán de la zona que se ha visto afectada.

Desafortunadamente, los ictus suceden de manera brusca, sin síntomas previos. Resulta de vital importancia reconocer inmediatamente los síntomas iniciales del ictus y acudir lo antes posible a una unidad de ictus para su tratamiento. Por eso es muy importante estar atentos a síntomas como son la pérdida de fuerza en la cara, el brazo o la pierna de un lado del cuerpo o notar cierto acorchamiento en esas zonas. También la falta repentina de visión en uno o los dos ojos, tener dificultad al hablar, expresarse o comprender el lenguaje, sensación de inestabilidad, así como un dolor de cabeza brusco y violento. Ante cualquiera de estos síntomas, aunque hayan sido pasajeros, es muy importante llamar a los servicios médicos de emergencias lo antes posible ya que las primeras horas para tratar un ictus son fundamentales.

Durante este confinamiento muchos pacientes con ictus no han acudido a las consultas de urgencias por miedo al contagio por coronavirus. Sin embargo, los hospitales se están adaptando y ha creado circuitos completamente diferenciados para atender a sus pacientes con el más mínimo riesgo de contagio en sus instalaciones, reconoce el Dr. Jaime González-Valcárcel, coordinador de la Unidad Territorial de Ictus de Quirónsalud en Madrid, cuyos centros han obtenido el certificado Protocolo seguro covid-19 emitido por Applus+, tras comprobar que están preparados para la contención del virus reforzando las medidas higiénicas, la distancia interpersonal, la desinfección y el control.

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Un hombre con dolor de cabeza.

Por ello, este experto insiste en la importancia de actuar con rapidez ante los primeros síntomas de sufrir un ictus: "La situación actual ha supuesto un reto sanitario sin precedentes, el número de consultas a urgencias de pacientes con ictus durante el confinamiento, se ha reducido en un 30 por ciento e incluso, algunos han llegado a los hospitales tarde. Los tratamientos para mejorar la circulación cerebral son muy eficaces, pero sólo si se realizan en las primeras horas después del inicio de los síntomas".

Asegura también que "cada hospital ha preparado los servicios de urgencias de la mejor manera posible para minimizar el riesgo de contagio. En las urgencias del Ruber Juan Bravo los pacientes con sospecha de ictus son atendidos primero en un box limpio hasta descartar una infección por coronavirus", añade el doctor.

El ictus representa en la actualidad la segunda causa de muerte y una de las principales causas de discapacidad neurológica en adultos. En España afecta a unas 130.000 personas de las que unas 80.000 morirán o quedarán con una discapacidad para siempre. De ahí la importancia de acudir inmediatamente a un hospital con unidad de ictus para suministrar el tratamiento lo antes posible y reducir el riesgo de secuelas.

En la Unidad de Ictus Territorial del Grupo Quirónsalud de Madrid se aplican dos tipos de tratamiento para librar a la arteria de la obstrucción y salvar una gran parte del área cerebral afectada, "el tratamiento fibrinolítico por vía intravenosa que sólo es eficaz si se administra en las primeras 4 horas y media desde que comienzan síntomas; y la trombectomía mecánica, es decir, la retirada del trombo a través de un cateterismo", explica el doctor González-Valcárcel y asegura que "el éxito del procedimiento depende directamente de la rapidez con la que se consiga restablecer la circulación cerebral".

Si se actúa con rapidez, la mayoría de los pacientes podrían recuperarse y sufrir mínimas secuelas, pero hay muchos que pueden tenerlas a largo plazo como son la pérdida de sensibilidad, de fuerza en un lado del cuerpo o incluso padecer limitaciones importantes para llevar una vida normal. Aunque el ictus no entiende de edad ni de sexo, una edad avanzada aumenta el riesgo de sufrirlo. En las mujeres es la primera causa de mortalidad.

Pero debemos ser optimistas y saber que el ictus es una patología que se puede prevenir o al menos, intentar que el riesgo de sufrirlo sea el mínimo posible, y es tan sencillo como llevar una dieta saludable baja en grasas y en sal, realizar alguna actividad física y controlar la presión arterial y el colesterol por el especialista. También es importante reducir el consumo de alcohol y abandonar el tabaco. Con esto se puede reducir el riesgo de ictus hasta un 80 por ciento.

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