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¿Es posible saber cuántos españoles mueren por coronavirus cada día?

El baile de cifras en el que nos vemos desde el inicio de la epidemia no mejora: seis meses después sigue siendo imposible saber los muertos diarios.

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El baile de cifras en el que nos vemos desde el inicio de la epidemia no mejora: seis meses después sigue siendo imposible saber los muertos diarios.
Entierro en un cementerio de Málaga el pasado mes de abril. | Cordon Press

El Ministerio de Sanidad dice que algo más de 30.000 españoles han muerto víctimas del coronavirus desde marzo, si bien es cierto que todos sabemos que estos datos son falsos o, mejor dicho, dramáticamente incompletos; además, los informes de exceso de mortalidad del Instituto de Salud Carlos III asumen ya que la cifra de fallecidos que probablemente se pueden atribuir a la pandemia supera los 47.000; mientras que el Instituto Nacional de Estadística en los datos disponibles su web eleva un poco más el número, hasta los 49.884; y, por último un reportaje de ABC que aseguraba basarse también en datos del INE, ya hablaba de más de 53.000 muertos más este año que en años anteriores que, por tanto, cabría achacar a la epidemia.

Como podemos ver, tres fuentes diferentes y cuatro cifras distintas: en mitad de la mayor pandemia en un siglo y en el mundo de internet, de las bases de datos, las aplicaciones informáticas y el análisis masivo de datos no somos capaces de saber cuántos compatriotas han muerto por coronavirus.

Los datos fake de Simón

El panorama es aún más descorazonador si queremos saber un dato que debería conocerse con toda claridad y sin ningún género de dudas: ¿cuántos españoles mueren cada día por coronavirus? Seis meses después de iniciarse la epidemia también es poco menos que imposible saberlo.

El desbarajuste empieza por los datos que cada día ofrece el Ministerio de Sanidad. Como todos sabemos la contabilidad de Salvador Illa y Fernando Simón deja fuera de la estadística a miles de fallecidos pues, en contra del criterio de la OMS, sólo contabiliza a aquellas personas que han fallecido en un hospital y además tenían una prueba PCR hecha.

Pero no es el único truco: desde hace meses Sanidad no ofrece cifras diarias de fallecidos, sino los casos "con fecha de defunción en los últimos 7 días" que hace mucho más confuso el seguimiento. La solución a la que hemos llegado los periodistas para poder ofrecer algún dato es restar el total de cada día con el del anterior: es decir si el viernes el total de fallecidos era de 30.495 y el jueves era de 30.405, les decimos que hay 90 muertos más.

Sin embargo, en realidad es imposible saber cuando han muerto esas personas y, para que se hagan una idea de la fiabilidad de los datos, el pasado viernes 18 había un total de 30.495 fallecidos y la cifra de muertos en la semana anterior era 432; sin embargo, si vamos a los datos del día once el total de fallecidos era de 29.747, la diferencia no es 432 sino de 748.

Por otro lado, y esto es un problema que se repite también con las cifras que ofrecen la mayoría de las autonomías, Sanidad entregar cada día todos sus datos en un documento pdf, un formato que está pensado sobre todo para textos escritos y que no permite descargar la información en programas con los que se pueda analizar con detalle. No obstante, en el pdf hay un enlace a un archivo Excel en el que sí están los datos de fallecidos por comunidades y del que puede extraerse un total. Es, desde el punto de vista de su análisis y su ordenación la fuente más completa, pero como sabemos está adulterada porque falta no menos de 20.000 fallecidos fuera del criterio tramposo del ministerio.

Sí es posible en una página de Documentación y datos del propio ministerio pero, qué sorpresa, en ella sólo se recogen cifras relativas a los positivos por PCR, nada de los fallecidos.

Los informes de las autonomías

Ante el desbarajuste de los datos del Ministerio de Sanidad, el camino lógico sería recurrir a las fuentes originales, que son las comunidades autónomas, pero lo cierto es que esto es entrar en un laberinto que va mucho más allá de tener que buscar en 17 lugares distintos.

Porque cada región tiene su propia página para ofrecer los datos, en cada caso en un espacio diferente y en no pocas ocasiones bastante difícil de encontrar. Algunas, como por ejemplo Extremadura, ni siquiera tienen una página en la que se agrupen los datos y hay que buscarlos en comunicados de prensa diarios.

Otras comunidades aunque sí tienen una página en la que se recoge la información más relevante se limitan a ofrecer los datos de cada día, es decir, sin poder compararlos con los de fechas anteriores, lo que hace que la información, aparentemente detallada, sea en realidad muy incompleta.

Diferencias incomprensibles

Además, como era previsible cada ejecutivo regional ofrece sus cuentas basándose en su propia forma de contabilizar: algunos se limitan a los criterios de Sanidad y se dejan fuera todos aquellos fallecidos que no hayan muerto en un hospital y con la prueba PCR hecha. Pero incluso en aquellas en que el criterio parece ser el mismo que sigue el ministerio, en casi ningún caso concuerdan los datos que ofrecen unos y otros.

En algunos las diferencias son pequeñas pero no por ello menos incomprensibles. Por ejemplo, es lo que ocurre con los datos de Andalucía: la comunidad sureña declaraba 1.672 fallecidos el pasado día 17, cuando el dato de Sanidad de ese mismo día era de 1.656. Lo llamativo de esto es que la información que da el ministerio es, en teoría, la que le entregan las administraciones regionales.

Estas diferencias se repiten en muchos casos: en la Comunidad Valenciana o el País Vasco, por ejemplo, las diferencias son algo mayores, de varias decenas de fallecidos. Y en Madrid la diferencia se dispara llegando casi al millar, como si se guardasen para dar malos datos cuando. Ojo, que no estamos hablando de distintos totales sino de aquello que debería ser idéntico: los muertos en hospital y con PCR hecha.

Las comunidades que mejor hacen los deberes

Algunas autonomías sí ofrecen unos datos mucho más completos, pero son las menos: lo hacen la Comunidad de Madrid de la que estamos hablando, por ejemplo, que a estos muertos en hospital añade también los fallecidos en domicilios, residencias —bajo el epígrafe "centros sociosanitarios"— e incluso los de "otros lugares".

Estas cifras van actualizándose día a día y nos ofrecen un total que parece mucho más realista que el que da el ministerio: a fecha del pasado día 17 la CAM cifraba el total de fallecidos por la epidemia en 15.920, mientras que desde el departamento que dirige Illa el número es prácticamente la mitad: 8.790.

Sin embargo, la Comunidad de Madrid imita al ministerio en ofrecer estos datos en un formato —un simple pdf tambén— que no permite tratarlos y extraer toda la información que podrían dar, así que para tener datos de un día hay que revisar varios documentos y sumar y restar a mano.

Sí ofrece datos descargables Cataluña, que también ofrece datos completos de fallecimientos y también con cifras mucho más altas que las que nos da Sanidad: 13.205 fallecidos en lugar de 5.780. Sin embargo, esos datos detallados que se pueden encontrar en la web de la Generalidad no son coherentes y parece que a mitad de la serie se cambió el método de contabilidad, con el conjunto de información no nos sirve de mucho para saber más sobre la evolución de la epidemia.

Hay que señalar también en este capítulo más positivo a comunidades como Castilla y León o Navarra que sí ofrecen tablas de datos más completas que, además, se ponen a disposición de los ciudadanos para que puedan trabajar en ellas con programas de tratamiento de datos.

Finalmente, hay que reseñar un dato realmente descorazonador: en estas autonomías en las que la contabilidad de fallecidos ha sido más rigurosa las cifras totales superan con mucho a las que ofrecen los Informes MoMo: en el caso de Madrid en casi 1.300 personas, en el de Cataluña en 1.600… y por el contrario es muy similar a las estimaciones que publicaba ABC a partir de datos del INE que, recordemos, son el peor escenario de los que manejamos hasta el momento.

Las residencias: prácticamente un agujero negro

Pese a que como todo el mundo sabe las residencias de ancianos han sido uno de los ámbitos en los que la epidemia ha provocado una verdadera catástrofe, resulta muy difícil encontrar datos fiables sobre la magnitud exacta de esta y las cifras de muertos acumuladas y no digamos diarias.

Como ya hemos dicho, el Ministerio de Sanidad las obvia por completo en su información y sólo unas pocas comunidades autónomas la recogen en las suyas.

Sorprendentemente, una de las fuentes más completas para contabilizar los fallecidos en residencias es una gráfica en la web de RTVE elaborada, según aseguran, con datos de Sanidad y las autonomías. Sin embargo, mientras que en casos como Cataluña o Castilla y León parece que las cifras están bastante ajustadas a lo que dice cada comunidad, en el caso de Madrid los datos no se actualizan desde junio y aún así hay una diferencia muy importante respecto a los que sigue dando cada día la CAM: 4.853 es el dato autonómico y 5.984 el que ofrece RTVE. Qué casualidad que esta diferencia tan acusada sea, precisamente, en Madrid.

Las fuentes no oficiales

Ante este panorama desolador la mejor fuente de datos sobre la epidemia parece llegar de donde menos se la podría esperar: por ejemplo de trabajos periodísticos como el reportaje de ABC que hemos mencionado al principio.

Y para el seguimiento diario, por su parte, probablemente lo mejor son las recopilaciones de datos que hacen profesionales del periodismo como Matthew Bennet y también los hilos recopilatorios de aficionados a los datos en Twitter.

¿Cuántos españoles mueren cada día?

Tras todo lo anterior es casi innecesario responder explícitamente a la pregunta que da título a este reportaje: la realidad es que es prácticamente imposible saber de verdad cuántos españoles mueren por coronavirus cada día y, desde luego, también lo es saber los que fallecen en un día concreto.

Para empezar los datos de Sanidad, que es la fuente que debería homogeneizar los de todas las CCAA son voluntariamente incompletos ya que dejan fuera a decenas de miles de fallecidos, como hemos visto la cifra real es aproximadamente un 75% por ciento más alta que la oficial.

Como hemos dicho, estos datos están accesibles, pero no demasiado: sólo a través de los pdf que diariamente publica el Ministerio, en un pequeño enlace a través del que se descarga un archivo Excel.

Mas accesible y visible es la información que da cada día el documento de Sanidad, que incorpora un desglose diario de los fallecidos, pero sólo en los últimos 14 días. Pero si estudiamos estás cifras en detalle vemos que al tener sólo ese horizonte temporal de dos semanas probablemente tampoco están todos los casos que deberían estar.

Tomemos como ejemplo el pasado día 7: cuando se publican los datos por primera vez -es decir, el 8, la cifra era tan baja como sólo 11 fallecidos:

cifras-muertos-sanidad02.jpg

Una semana después, había subido a 43:

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Fallecidos en los últimos 14 días | Ministerio de Sanidad

Y siete días más tarde, ya a punto de salir del gráfico, estaba en 53:

cifras-muertos-sanidad03.jpg
Fallecidos en los últimos 14 días | Ministerio de Sanidad

Y en muchos días concretos vemos que en sus últimas apariciones en el gráfico siguen creciendo. Es decir, todo parece indicar que ni siquiera en dos semanas es capaz Sanidad de registrar completamente el número de fallecidos según una contabilidad que, recordemos, se deja fuera a casi la mitad de los muertos por covid en España.

A partir de ahí las gráficas de Sanidad olvidan los números y dan sólo una información visual que puede ser útil para tener una idea de la evolución de la pandemia, pero de la que no se puede extraer más detalles que sólo están disponibles en el archivo excell ya mencionado:

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La evolución de los fallecidos en la epidemia, según Sanidad.

¿Y recurrir a las Comunidades Autónomas?

Alguien optimista podría pensar que se puede ir comunidad a comunidad y sumar los fallecidos de las 17 para tener una idea más cercana a la realidad. Lamentablemente, esta mirada sería algo más amplia, pero nos va encontraríamos con problemas parecidos y, en algunos casos, incluso peores, Por ejemplo en aquellas autonomías en las que sólo se facilita un total desde el inicio de la epidemia y, a menos que uno se haya creado su propia base de datos, ni siquiera es posible saber los fallecidos en el día anterior.

Además, como hemos visto los totales van creciendo, pero ni siquiera en las pocas comunidades que ofrecen una base de datos, estos parecen corregirse en fechas anteriores.

Entonces, ¿qué datos podemos manejar?

Abandonada toda esperanza de tener datos exactos, probablemente lo más racional para tener una aproximación realista de la evolución de la enfermedad es utilizar cifras semanales en las que, al menos en teoría, las desviaciones por el baile de datos de días concretos queden algo atenuadas.

Es lo que hace, por ejemplo, el director de Sin Complejos, Luis del Pino, que a partir de diversas fuentes los fines de semana publica un hilo en Twitter de "resumen de situación" en el que hace un recuento de fallecidos en los últimos siete días. Es cierto que dadas las limitaciones que hemos descrito esta contabilidad es incompleta, pero si se sigue semana a semana puede ofrecer una visión bastante ajusta de la evolución de la mortandad en la epidemia.

La otra posibilidad es fiarse de Fernando Simón, pero no se lo aconsejamos.

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