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VRS: la vacuna que se resiste a llegar y el fármaco que puede cambiarlo todo

El VRS, responsable de la mayoría de bronquiolitis infantiles, aún no tiene vacuna. Un nuevo fármaco podría muy pronto dar la vuelta a la situación.

El VRS, responsable de la mayoría de bronquiolitis infantiles, aún no tiene vacuna. Un nuevo fármaco podría muy pronto dar la vuelta a la situación.
Los menores de un año son los que presentan más riesgo de complicaciones con el VRS | Unsplash/Hush Naidoo Jade Photography

Las urgencias de los hospitales infantiles están viendo estos días cómo se disparan las consultas e ingresos por el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), un patógeno que provoca resfriados sin importancia entre adultos pero que puede desembocar en neumonía y bronquiolitis en niños, especialmente en menores de un año. Según un reciente estudio, uno de cada 56 recién nacidos sanos que lo contraen acaban siendo ingresados.

Sorprende que una enfermedad que provoca cada invierno problemas en las urgencias en el momento de más incidencia (este año ese pico se ha adelantado, para desconcierto de los médicos), aún no tenga vacuna disponible. Sólo los pacientes de gran riesgo, como prematuros o niños con enfermedades crónicas, acceden a un tratamiento de anticuerpos monoclonales, Palivizumab. El resto, son tratados mediante oxigenación si aparece dificultad respiratoria y se hace necesario el ingreso en el hospital.

La situación, sin embargo, podría cambiar pronto para una enfermedad que según cifras de la Asociación Española de Pediatría origina mundialmente 3,2 millones de hospitalizaciones y 49.000 fallecimientos, la inmensa mayoría en países en desarrollo, y que es el responsable de hasta el 15% de las neumonías en ancianos. Aunque el VRS "siempre ha sido un patógeno esquivo con las vacunas", explica a LD el inmunólogo José Gómez Rial, "hoy en día hay varios candidatos en desarrollo con diferentes dianas".

La búsqueda de la vacuna

La búsqueda de una vacuna o tratamiento contra el VRS comenzó hace décadas. En los años sesenta, llegó a probarse una vacuna con un virus inactivado que resultó un desastre, al empeorar la enfermedad en los pacientes que se infectaron tras recibirla. El fracaso provocó que "el desarrollo de vacunas se detuviese durante mucho tiempo", cuenta el investigador del Hospital Clínico Santiago de Compostela. Después, la investigación se centró en la búsqueda de una proteína del virus que pudiera "inducir una respuesta inmune protectora". "Se tardó varios años en identificar a la proteína F", que resulta clave para la entrada del virus en las células, "como buen candidato vacunal".

Actualmente hay 18 ensayos clínicos en marcha. Las más avanzadas son las que tienen como destinatarios a ancianos: hay cuatro en fase 3, de GSK, Pfizer, Janssen y Moderna, esta última con la tecnología ARN mensajero que se probó por primera vez contra el coronavirus. Las vacunas para niños están en fase 2: las más prometedoras son las de GSK y Janssen.

La buena noticia

Aunque es probable que falte muy poco para la llegada de una vacuna, la gran noticia en torno al VRS está en otro tipo de fármaco: el Nirsevimab. Se trata de un anticuerpo monoclonal (creado en laboratorio) que, a diferencia del Palivizumab, podrá administrarse a todos los recién nacidos. Creará una protección prolongada frente al VRS mediante una única inyección.

Los ensayos señalaron una caída de los casos de infección respiratoria por VRS del 74,5% en bebés y una disminución del 62% de las hospitalizaciones, según datos recopilados por la AEP. Ahora, acaba de ser aprobado por la UE y puede que pronto termine incluido en el calendario vacunal. Gómez Rial destaca cómo este fármaco serviría para proteger a todos los niños en sus primeros años de vida, aquellos con más riesgo de enfermedad grave por la inmadurez del sistema inmune.

Proteger a los bebés

Hasta que llegue ese momento, los médicos insisten en la importancia de proteger, en momentos de alta incidencia como este, a los menores de un año, especialmente a los recién nacidos, evitando el contacto con los bebés si se tienen síntomas de resfriado y cuidando la higiene.

La mayor parte de los niños pasa el VRS como una infección respiratoria más pero se estima que entre el 2 y 3% de los infectados de menos de un año necesitarán hospitalización por bronquiolitis o neumonía. Entre los factores de riesgo, además de la edad, están la prematuridad, la enfermedad pulmonar crónica, padecer una enfermedad neuromuscular grave o sufrir una cardiopatía congénita.

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