Menú

El primer Rocío con ley de Bienestar Animal: prohibidos los petardos

La ley animalista incluye un artículo dedicado a los animales que se utilizan en romerías y eventos feriados.

La ley animalista incluye un artículo dedicado a los animales que se utilizan en romerías y eventos feriados.
Dos bueyes de la hermandad del Rocío de Sevilla a su paso por la Giralda. | EFE

Miles de romeros de 127 hermandades peregrinan a esta hora hacia la aldea de El Rocío para visitar y rezar a Nuestra Señora del Rocío en una fiesta de Interés Turístico Internacional que culminará en la madrugada de este lunes con el tradicional salto de la reja. Sin embargo, este año es diferente. Esta la primera edición que se celebra bajo el amparo de la ley de Bienestar Animal, algo que deben tener en cuenta todos aquellos carreteros que utilizan mulos o bueyes para los desplazamientos, así como los que optan por ir a caballo.

La ley animalista incluye un artículo completo sobre los animales que se utilizan en romerías y eventos feriados. Con carácter general, la norma indica que los animales deben "presentar un estado higiénico-sanitario óptimo y tener garantizados durante el transcurso de la actividad unos niveles óptimos de bienestar atendiendo a las necesidades propias de cada especie y a las condiciones ambientales".

Además, durante el transcurso de la actividad, el propietario debe vigilar el comportamiento de su animal atendiendo a muestras evidentes de cansancio o calor.

La ley prohíbe totalmente el uso de animales en romerías cuando se identifique un exceso de temperaturas. También prohíbe el uso de elementos pirotécnicos.

Por otra parte, las romerías y eventos feriados deberán disponer de puntos de parada para que los animales puedan descansar y abrevar. También se obliga a establecer una serie de horarios, lugares y medios de descanso de los animales según su actividad, especie y condicionantes ambientales.

Las sanciones por no cumplir la ley animalista pueden ascender hasta los 50.000 euros en el caso de que el animal acabe sufriendo lesiones o secuelas permanentes, o incluso hasta los 200.000 euros si el animal acaba muriendo, siempre y cuando la conducta no sea constitutiva de delito.

Temas

En Tecnociencia

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Biblia Ilustrada
    • Libro
    • Curso