Menú

Cirugía estética ocular

Cambiar el color de ojos con cirugía: los especialistas alertan de riesgos para la visión

Las operaciones para cambiar el color de los ojos despiertan interés en redes, pero especialistas advierten de los riesgos para la salud visual.

Las operaciones para cambiar el color de los ojos despiertan interés en redes, pero especialistas advierten de los riesgos para la salud visual.
Primer plano de un ojo azul que destaca por la intensidad de su color | Pixabay/CC/cocoparisienne

El color de los ojos depende en gran medida de la cantidad de melanina presente en el iris, el tejido que rodea la pupila y que determina si una persona tiene ojos oscuros o claros. Aunque tradicionalmente el cambio de color se asociaba únicamente a lentillas, en los últimos años han surgido procedimientos quirúrgicos que prometen modificarlo de forma permanente.

La creciente difusión de estas intervenciones en redes sociales ha contribuido a que muchas personas se interesen por ellas como una solución estética rápida. Sin embargo, especialistas en oftalmología recuerdan que se trata de procedimientos médicos complejos que pueden afectar a la salud ocular. Los expertos advierten de riesgos importantes, especialmente cuando estas técnicas se realizan en ojos sanos y con fines exclusivamente estéticos.

Cirugías que prometen modificar el iris

Actualmente existen varias técnicas destinadas a alterar el color del iris, aunque muchas de ellas fueron desarrolladas originalmente con fines médicos y no estéticos. Una de las más conocidas es la implantación de prótesis de silicona coloreadas sobre el iris natural para cambiar el tono del ojo de forma inmediata.

Otra opción es la despigmentación del iris mediante láser. Este procedimiento busca aclarar el color eliminando parte del pigmento superficial del iris, lo que puede hacer que aparezcan tonalidades más azuladas o grisáceas. El resultado de este procedimiento depende del pigmento original, por lo que no permite elegir un color exacto y el cambio es irreversible.

También existe la queratopigmentación anular, una técnica que consiste en crear un pequeño túnel en la córnea e introducir pigmento para modificar la apariencia del ojo. Aunque puede mantener el color durante largos periodos, los especialistas advierten de posibles efectos secundarios, sobre todo cuando se realiza en pacientes sin patologías oculares previas.

Posibles complicaciones para la visión

Las intervenciones destinadas a cambiar el color del iris pueden provocar distintos problemas oculares. Entre las complicaciones descritas por los expertos se encuentran la sensibilidad a la luz, la inflamación del iris o alteraciones en la presión dentro del ojo, factores que pueden derivar en enfermedades más graves.

Algunos procedimientos también pueden dificultar futuras exploraciones o cirugías oftalmológicas, ya que los pigmentos o implantes pueden interferir en la visualización de las estructuras internas del ojo. La acumulación de pigmento puede aumentar la presión ocular, lo que en determinados casos podría desencadenar un glaucoma y provocar daños permanentes en el nervio óptico.

Además de las posibles complicaciones físicas, algunos especialistas advierten de que el resultado estético no siempre coincide con las expectativas iniciales. Cuando el cambio de color resulta artificial o poco natural, puede generar nuevas inseguridades en lugar de resolverlas. Por este motivo, muchos profesionales recomiendan optar por alternativas temporales, como las lentes de contacto cosméticas, que permiten modificar el aspecto del ojo sin alterar de forma permanente su estructura ni comprometer la salud visual.

En Tecnociencia

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida