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Rosácea: qué es, síntomas principales y cómo controlarla hoy mismo

Evitar el sol sin protección y no acudir al dermatólogo son errores comunes que dañan la dermis ante el enrojecimiento y el ardor persistente.

Evitar el sol sin protección y no acudir al dermatólogo son errores comunes que dañan la dermis ante el enrojecimiento y el ardor persistente.
Rosácea en el rostro | Quiron salud

El aumento de las temperaturas que trae la primavera coincide con el incremento de los síntomas de muchas patologías relacionadas con la piel, entre ellas, la rosácea.

La rosácea, que afecta al 10 por ciento de la población española, es un trastorno cutáneo en el que existe una respuesta vascular exagerada, y con el calor la respuesta se intensifica, ya que las altas temperaturas favorecen una vasodilatación sostenida, incrementando el flujo sanguíneo en la piel y estimulando la liberación de mediadores inflamatorios.

Así, la primavera se convierte en un momento estratégico para actuar de forma preventiva, ya que los brotes suelen aparecer de forma diferida tras el aumento de exposición solar. Ajustar la rutina y, si es necesario, el tratamiento en este momento es clave.

Los errores más frecuentes

Uno de los principales problemas sigue siendo la falta de protección adecuada frente a la radiación solar o la elección de productos de uso tópico que irritan la piel.

El no acudir al especialista cuando se detectan los primeros síntomas se enmarca como uno de los principales errores que se cometen, pudiendo dañar la dermis, la parte de la piel más expuesta. Entre los síntomas más habituales destacan el enrojecimiento persistente, la sensación de ardor, la aparición de vasos visibles o lesiones inflamatorias.

Y aunque se trata de una enfermedad crónica, es una patología que se puede controlar con el abordaje adecuado. Los especialistas recomiendan que los tratamientos estén enfocados a controlar o atenuar los síntomas más visibles para, también, evitar la progresión de la misma.

Hábitos que te ayudan a moderar los brotes

Somos lo que comemos y en el caso de la rosácea no es para menos. Las comidas picantes, las bebidas alcohólicas o con cafeína, los ultraprocesados, azúcares refinados o los lácteos pueden estar detrás de algunos brotes al fomentar la inflamación o por su impacto en nuestro sistema hormonal. En cambio, las frutas y las verduras, así como los alimentos ricos en omega-3 o zinc, pueden ser una gran herramienta para frenar el estrés oxidativo. Además, una buena hidratación es clave para regular la temperatura corporal y mejorar la función de barrera de la piel.

Suplementación, el hábito que nos nutre desde dentro

Para que la suplementación nos ayude a mitigar los brotes y mejorar el estado de la piel debemos actuar desde los tres pilares nutricionales de nuestra salud. Deberíamos buscar un suplemento que contenga los ácidos grasos de la serie omega-3. En este sentido, Oleomega 7 de MundoNatural no solo aporta esta fracción sino que, además, contiene el Omega 7 que ofrece un tropismo muy especial para la piel, hidratándola desde dentro de manera profunda.

Se trata de un complemento a base de Aceite de Espino amarillo (33 % Omega 7) y vitamina A.
El aceite del espino amarillo es útil en diversos trastornos del epitelio y es rico en ácidos linolénico (omega-3), linoleico (omega-6), oleico (omega-9) y en antioxidantes naturales (tocoferoles y tocotrienoles), que conjuntamente proporcionan una función especialmente beneficiosa para las mucosas y la piel.

Si, además, completamos la toma de Oleomega 7 con el zinc más potente del mercado, VitananoZinc, estaremos haciendo un trabajo completo y efectivo sobre la rosácea. Vitanano Zinc ayuda a la protección celular frente a agresiones o envejecimiento prematuro y es un gran aliado en el metabolismo normal de macronutrientes, ácidos grasos e hidratos de carbono.

Además, en parafarmaciamundonatural.es existe un gran número de productos cosméticos naturales que pueden ayudarnos a hidratar sin dañar la piel que está dañada por la rosácea.

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