
Argentina se enfrenta a un complejo escenario sanitario tras confirmarse que la actual temporada epidemiológica de hantavirus muestra una circulación de la patología "por encima del umbral de brote". Según un informe detallado de la agencia EFE, el Ministerio de Salud de la nación sudamericana ha reportado un total de 41 casos confirmados en lo que va de 2026, lo que ratifica una tendencia al alza que preocupa a las autoridades regionales y organismos internacionales de salud.
La situación se encuadra dentro de un ciclo epidemiológico particularmente agresivo. Durante el periodo comprendido entre julio de 2025 y junio de 2026, Argentina ha contabilizado 101 casos, de los cuales 32 resultaron fatales. Esta cifra arroja una tasa de letalidad del 31,7 %, un porcentaje que supera los registros de ejercicios previos y evidencia la peligrosidad de la cepa circulante. De acuerdo con los datos difundidos por EFE, este incremento es sostenido y ya supera con creces las cifras de temporadas anteriores, como los 57 casos de 2024-2025 o los 75 de 2023-2024, consolidando al país como el de mayor incidencia de la enfermedad en la región, según las últimas métricas de la Organización Panamericana de la Salud.
Geográficamente, el impacto del virus se ha distribuido de manera desigual. Aunque la zona centro del país concentra la mayor cantidad de diagnósticos en 2026, se han identificado focos de relevancia en el noreste, el noroeste y la región sur, donde provincias como Chubut, Neuquén y Río Negro mantienen la alerta. Precisamente en esta última, las autoridades locales acaban de confirmar un nuevo contagio en la ciudad de Bariloche. Por el contrario, en Tierra del Fuego, punto de partida del crucero que actualmente protagoniza un brote internacional, no se han reportado casos autóctonos hasta la fecha.
La preocupación escaló a nivel global tras la detección de un brote en un crucero que zarpó desde puertos argentinos el pasado 1 de abril. La Organización Mundial de la Salud (OMS) —organismo del cual Argentina se desvinculó formalmente en marzo pasado— elevó a siete el número de afectados en la embarcación, que permanece fondeada frente a Cabo Verde. Entre los pacientes se cuentan tres fallecidos. EFE subraya que los expertos manejan dos hipótesis principales: que el contagio inicial ocurriera en territorio argentino antes del embarque, o que los pasajeros contrajeran el virus en las remotas islas visitadas durante la travesía, tales como Georgia del Sur, Santa Elena o Ascensión, donde existen poblaciones significativas de roedores silvestres, principales transmisores de la enfermedad a través de la inhalación de partículas virales.


