
El crucero MV Hondius en el que se han dado casos de personas infectadas por el hantavirus continuará su travesía hacia Canarias tras descartarse su escala en Cabo Verde. La decisión, según la información remitida desde Moncloa en varios documentos a los que ha tenido acceso Libertad Digital, responde a la falta de capacidad operativa en el archipiélago africano para gestionar una emergencia sanitaria como la que se ha declarado a bordo.
Por ahora, se han confirmado ocho casos de esta enfermedad respiratoria grave en el buque, habiendo resultado tres de ellos mortales. En este contexto, aseguran los escritos, el Gobierno de Cabo Verde ha informado de que "no cuenta con los medios técnicos ni humanos para realizar la operación". En esta línea, tampoco sus países vecinos —como Senegal, Mauritania o Guinea-Bisáu— disponen de recursos suficientes. Esto sitúa a Canarias como el punto más próximo "con las capacidades necesarias".
El siguiente territorio por distancia sería la Península, aunque también se ha descartado porque implicaría alargar el viaje cerca de seis días, un plazo que, según la OMS, podría suponer "un daño para la salud física y mental de las personas a bordo". Otros destinos europeos como Países Bajos implicarían incluso más tiempo: entre 9 y 10 días.
En estos momentos, el MV Hondius se encuentra fondeando en Cabo Verde. Sin embargo, tras la evacuación parcial de afectados allí, el barco se dirigirá al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, donde se prevé su llegada en unos tres días, tal y como había adelantado Libertad Digital. Allí se activará un dispositivo coordinado a nivel europeo para evaluar a los pasajeros y organizar su traslado.
El plan contempla hospitalizar únicamente a quienes desarrollen síntomas durante el trayecto final. El resto será trasladado en condiciones controladas y con medidas específicas para evitar "todo contacto con la población local".
En el caso de los pasajeros españoles (cinco catalanes, tres madrileños, tres asturianos, un castellanoleonés, un gallego y un valenciano), el protocolo prevé su traslado en avión militar a la base de Torrejón de Ardoz y, posteriormente, al Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde permanecerán en cuarentena bajo supervisión médica. Sobre esto, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso niega haber sido informado.
Pero, ¿por qué España acepta acoger el proceso de auxilio y repatriación? "Por dos motivos", responde el documento de Moncloa. "Primero, por humanidad. En el MV Hondius viajan unas 147 personas entre turistas y trabajadores, de los cuales 14 son ciudadanos españoles (13 pasajeros + 1 tripulante). Se han enfrentado a una situación sanitaria grave. Necesitan ayuda y el puerto más cercano con las capacidades técnicas para prestársela es Canarias. Tenemos el deber moral de ayudarles", dicen en primer lugar.
En segundo, prosigue el escrito: "Porque la legalidad internacional y española nos obliga a ello". "El artículo 44 del Reglamento Sanitario Internacional establece que todos los países miembros tienen la obligación de cooperar y prestar apoyo ante emergencias de salud pública como esta. Además, la Constitución Española establece que las autoridades deben auxiliar y proteger a sus ciudadanos", afirman.
