Ana Isabel Hernández, trabajadora del CNIO y miembro del Comité de Empresa, ha pasado por el micrófono de La Noche de Cuesta en esRadio para analizar la situación del hantavirus. Hernández ha cuestionado el dispositivo diseñado para evacuar a los pasajeros del crucero afectado que llegará a Tenerife.
Aunque ha reconocido que el plan de mantener el barco fondeado y evitar el atraque "aparentemente puede ser el correcto", ha advertido de los riesgos derivados de toda la cadena de traslados prevista.
"Desde un punto de vista de bioseguridad, hay que tener en cuenta que estamos metiendo cuatro transportes hasta que lleguen los pacientes al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla", ha señalado. La científica ha incidido en que cada nuevo movimiento implica "nuevos equipos, nuevo personal, nuevas superficies y cambios de EPI" y ha defendido que "el riesgo se va a ir acumulando".
Frente al mensaje de tranquilidad lanzado por el Gobierno, Hernández ha matizado que "cuantas más personas tengas que implicar en el traslado de estos pacientes hasta el Hospital Gómez Ulla y más manipulación y equipos tengas que poner al servicio, pues mucho peor".
Aislados en el barco
Ana Isabel Hernández ha insistido en varias ocasiones en que la opción más segura habría sido mantener el aislamiento en la propia embarcación.
"Ya tenías en el barco un punto de aislamiento y en el caso de necesitar o tener pacientes graves, podías haberlos trasladado a una UCI o a un sitio que correspondiese", ha explicado. Incluso ha planteado alternativas como "enviar un buque hospital" o trasladar únicamente a los casos más graves, algo que, recordó, "de hecho, lo han hecho".
La investigadora también ha puesto el foco en la logística posterior al desembarco en Tenerife. Se ha preguntado por la preparación de los trabajadores implicados y la gestión de la desinfección de embarcaciones, autobuses y equipos de protección: "¿Este personal va a estar preparado? ¿Es personal cualificado? ¿Sabe ponerse los EPI de manera adecuada?".
"¿Quién va a desinfectar las lanchas? ¿La lancha va a ir y va a venir con los pasajeros?", ha añadido, antes de concluir que "hay mucha incertidumbre". El operativo diseñado por las autoridades contempla el traslado de pasajeros en lanchas hasta tierra y posteriormente en "guaguas burbuja" hasta el aeropuerto de Tenerife Sur.
Falta de información
Hernández también ha expresado sus dudas sobre la información científica disponible acerca del brote: "Desde que ha empezado todo esto lo que no tenemos es datos", ha lamentado.
"No hay unos datos de secuenciación, no sabemos si hay mutaciones, no sabemos nada del virus ahora mismo", ha afirmado, aunque ha reconocido que, "si es verdad que están asintomáticos, el riesgo de contagio es mínimo, pero siempre hay un riesgo".
La científica fue especialmente crítica con los protocolos de detección de síntomas. "¿Cómo van a comprobar que tienen síntomas? Lo que van a hacer es ponerles un termómetro, como hacían con los pasajeros del Covid", ha ironizado.
Asimismo, ha mostrado sorpresa por la demora en la obtención de resultados diagnósticos y ha reclamado más transparencia sobre el comportamiento del virus. "Una PCR tarda unas cuatro horas", ha explicado, antes de añadir que le "está sorprendiendo" que todavía no se haya informado sobre posibles mutaciones "que lo hagan más transmisible o más agresivo".
"Este virus lleva con nosotros 20 años", ha recordó Ana Isabel Hernández, que ha asegurado haber sospechado desde el inicio que se trataba del virus Andes al observar "la sintomatología de los pacientes".


