
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han logrado un avance médico de primer nivel al desarrollar el prototipo de una prueba diagnóstica capaz de identificar el adenocarcinoma ductal pancreático en cuestión de minutos. Esta nueva tecnología, que se realiza a partir de una sencilla muestra de sangre, podría transformar de manera radical la detección precoz de uno de los tumores más letales y silenciosos que existen en la actualidad.
El nuevo dispositivo ofrece ventajas clave frente a los métodos hospitalarios convencionales. Principalmente, requiere un equipamiento técnico mínimo y reduce de forma drástica los tiempos de análisis. Según indicó este lunes la entidad científica, sus características permitirían que la prueba se aplique en centros sanitarios con recursos limitados o que funcione como una herramienta rápida de triaje en el propio punto de atención al paciente.
La investigadora del CSIC Pilar Navarro subrayó durante la presentación del trabajo la importancia clínica de este hallazgo. "La herramienta desarrollada pretende acercar la detección del cáncer de páncreas a la práctica clínica habitual y contribuir a mejorar la supervivencia de los pacientes mediante un diagnóstico precoz", explicó. Por su parte, Núria Vázquez-Bellón, primera autora del estudio, fue prudente pero optimista al señalar que "se trata de un primer paso prometedor, aunque todavía será necesario optimizar el sistema antes de su posible aplicación clínica". Este avance ha sido posible gracias al trabajo conjunto del Instituto de Química Avanzada de Cataluña, el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona y el Hospital del Mar Research Institute.
A nivel técnico, el funcionamiento del prototipo se basa en la identificación de biomarcadores tumorales específicos mediante tecnología a escala nanométrica. El test cuenta con un sensor de alta sensibilidad capaz de emitir una señal inmediata en cuanto detecta las moléculas asociadas a esta enfermedad. En concreto, el dispositivo rastrea y localiza en el plasma sanguíneo una proteína específica denominada sAXL, la cual actúa como el principal biomarcador del adenocarcinoma ductal pancreático, la variante más habitual y agresiva de esta patología.
El trabajo supone una gran noticia para la comunidad médica, ya que este tipo de neoplasia representa actualmente la tercera causa de muerte por patología oncológica en los países desarrollados. La alta mortalidad se debe, en gran parte, a la dificultad para localizar el tumor en sus primeras etapas de desarrollo. Las estadísticas revelan que más del 85 % de los diagnósticos se obtienen en fases muy avanzadas, cuando el tumor ya no se puede operar y, por lo tanto, resulta imposible recurrir a la única alternativa curativa disponible hoy en día.
Para lograr esta alta precisión, el sistema utiliza una mecánica muy similar a la de los test rápidos de antígenos que se popularizaron recientemente, basada en el uso de tiras reactivas que analizan la muestra de plasma sanguíneo en un tiempo récord. Tras meses de investigación para afinar los distintos componentes del sensor y mejorar su sensibilidad y claridad de señal, los científicos lograron que la prueba distinga con total precisión entre las personas sanas y las que padecen la enfermedad.
Los excelentes resultados de esta investigación, que ya han sido publicados en la prestigiosa revista científica Talanta, se han obtenido a partir del análisis riguroso de las muestras extraídas a veinte pacientes enfermos y veinte voluntarios sanos procedentes del Hospital del Mar de Barcelona. Tal y como destacaron los responsables del proyecto científico, el hito es reseñable porque "se trata de la primera aplicación de un inmunoensayo de flujo lateral cuantitativo para este tipo de tumor", abriendo así una puerta a la esperanza en la lucha contra la enfermedad.
