
Los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre la evolución del cáncer de laringe en España durante los últimos 25 años arrojan resultados contrastados entre sexos. Según un estudio publicado en la revista Acta Otorrinolaringológica Española, la tasa de fallecimientos ha experimentado una caída drástica entre los varones, mientras que las cifras aumentan de forma significativa entre la población femenina de mayor edad.
El trabajo analiza las tendencias de mortalidad entre 1999 y 2023, periodo en el que se han registrado un total de 36.598 fallecimientos por esta patología. Del total de defunciones, 34.532 correspondieron a pacientes masculinos, lo que representa un 94% frente a las 2.066 documentadas en mujeres.
El descenso de la mortalidad masculina ha sido constante. La tasa estandarizada pasó de 12,10 decesos por cada 100.000 habitantes en 1999 a 4,76 en 2023, lo que supone una reducción media anual del 4%. Esta caída es aún más pronunciada entre los menores de 50 años, donde alcanza un descenso del 11%. Los investigadores achacan esta mejoría a un marcado efecto generacional asociado a la menor exposición al tabaco de las generaciones recientes.
Por el contrario, la situación presenta una evolución diferente para ellas. Aunque la incidencia global se mantiene baja, el estudio advierte de un cambio de comportamiento a partir de los 55 años. En concreto, se observan incrementos anuales de la mortalidad que alcanzan el 4,13% en la franja de 60 a 64 años y llegan al 4,51% entre las de 65 a 69 años. Este patrón responde a la tardía incorporación de la mujer al tabaquismo, cuyas graves consecuencias comienzan a aflorar en la actualidad.
El presidente de la Seorl, Serafín Sánchez, ha señalado que "los datos muestran de forma muy clara que los cambios en los hábitos de consumo de tabaco de las distintas generaciones tienen un reflejo décadas después". En este sentido, añade que la evolución favorable masculina es positiva, "pero el incremento que estamos viendo en mujeres de mayor edad nos recuerda que los efectos del tabaquismo pueden aparecer muchos años después de la exposición y que la prevención debe mantenerse como una prioridad".
Los expertos inciden en que los principales factores de riesgo evitables son el tabaco y el alcohol, que resultan especialmente dañinos cuando actúan de forma combinada. Además de instar a mantener las políticas preventivas, los médicos recomiendan consultar con un especialista ante síntomas persistentes como alteraciones en la voz, dolor de garganta prolongado o dificultad para tragar.
