
Un ensayo clínico liderado por investigadores de la Universidad Carolina y el Hospital Universitario Kralovske Vinohrady de Praga, en la República Checa, ha concluido que la administración directa de fármacos trombolíticos sobre el coágulo mediante un catéter mejora sustancialmente los resultados clínicos de los pacientes. Este avance está dirigido especialmente a aquellos individuos diagnosticados con una embolia pulmonar de riesgo intermedio o alto, comparado con el tratamiento estándar actual basado en el uso generalizado de anticoagulantes.
Los resultados de esta investigación se han presentado esta semana en el marco del Congreso Europeo de Cardiología, un evento médico que reúne a los mejores especialistas del continente y que se clausurará hoy en la ciudad de Múnich, en Alemania. El estudio, bautizado científicamente como ensayo Prague-26, incluyó a una amplia cohorte de 558 pacientes que fueron atendidos en once centros médicos checos.
El procedimiento evaluado por el equipo médico se denomina 'trombólisis dirigida por catéter'. Esta estrategia permite a los especialistas sanitarios administrar de primera mano los medicamentos precisos para disolver el trombo en las arterias pulmonares, evitando así que el fármaco circule por todo el torrente sanguíneo con la misma intensidad. Según han destacado los propios investigadores, esta intervención terapéutica "redujo de forma significativa las complicaciones graves" durante los siete días posteriores a la operación, mejorando la atención médica convencional.
Los parámetros determinantes
El criterio principal de valoración del ensayo resultaba ciertamente estricto, puesto que incluía parámetros tan determinantes como la muerte del enfermo, la recurrencia del episodio vascular o un marcado deterioro cardiorrespiratorio. Gracias al empleo del catéter, este indicador combinado se redujo del 6,8% al 0,7%, una caída que los expertos juzgan de enorme relevancia. Además, el equipo científico ha subrayado que "no se observaron problemas de seguridad relevantes que contrarrestaran el beneficio clínico obtenido".
El investigador principal del proyecto, el doctor Viktor Kočka, hizo hincapié en un aspecto fundamental del tratamiento de esta patología. Recordó que los métodos curativos apenas han experimentado avances significativos en los últimos veinte años, un estancamiento reseñable teniendo en cuenta que se trata de la tercera causa más frecuente de muerte por afecciones cardiovasculares.
