
Un estudio liderado por el Instituto de Investigación Biomédica de Gerona Dr. Josep Trueta (IDIBGI) ha puesto de manifiesto que existen diferencias sustanciales entre ambos sexos en la forma en que el entorno bacteriano del aparato digestivo interactúa con el organismo para influir en el estado de ánimo. En concreto, la investigación ha identificado discrepancias específicas entre hombres y mujeres respecto a las asociaciones entre la población de microorganismos intestinales, los metabolitos derivados del triptófano y la sintomatología de tipo anímico.
El triptófano es un aminoácido esencial fuertemente implicado en procesos relacionados con el funcionamiento del cerebro, puesto que actúa como precursor de neurotransmisores clave como la serotonina. Para llegar a sus conclusiones, publicadas en la conocida revista científica NPJ Biofilms and Microbiomes, los científicos analizaron con exhaustividad los datos de una cohorte formada por 802 personas adultas, de las cuales 419 eran mujeres y 383 eran varones.
El objetivo principal fue explorar a fondo la relación entre estas bacterias y los indicios de alteraciones en el estado de ánimo. Para asegurar la fiabilidad de las conclusiones, el equipo de investigación del IDIBGI tuvo en cuenta diferentes variables que inciden en la salud diaria, tales como la alimentación habitual, el tabaquismo, el consumo de alcohol y la cantidad de actividad física que realizaba cada uno de los individuos analizados.
Las diferencias
El análisis de los resultados muestra claras diferencias entre los dos grupos en cuanto a su perfil metabólico. En el caso de las mujeres, el estudio logró detectar concentraciones mucho más elevadas de ciertos metabolitos que provienen del triptófano, como es el caso del ácido indol-3-acético, que produce de forma natural la flora digestiva. Paralelamente, se observaron niveles más bajos de trigonelina, un compuesto natural que se encuentra habitualmente en distintos alimentos de origen vegetal.
A través de diversos modelos de aprendizaje automático, los responsables del análisis confirmaron que dichos metabolitos estaban directamente asociados con una mayor o menor severidad en la aparición de síntomas vinculados con el desánimo clínico. En contraste, los datos recopilados mostraron que, en el grupo de los varones, solamente uno de los compuestos analizados presentó una relación significativa con un menor riesgo de sufrir este tipo de cuadros médicos.
Otro de los hallazgos más destacados de este trabajo es la identificación de una dinámica exclusiva en la población femenina. Según los datos aportados, existe una relación directa entre el decaimiento anímico y la presencia de determinados microorganismos intestinales productores de metano. Estas bacterias se asociaron también con la genética implicada en la descomposición del triptófano y en la consecuente producción de los metabolitos.
