Menú

Contra el consenso: por qué la moral no puede ser votada

El consenso no puede constituir por sí mismo, y menos en exclusiva, fuente de legitimidad. Los valores morales universales y objetivos existen.

El consenso no puede constituir por sí mismo, y menos en exclusiva, fuente de legitimidad. Los valores morales universales y objetivos existen.
El papa León XIV durante su visita al Congreso de los Diputados. | César Vallejo Rodríguez / Europa Press

El pasado lunes el papa León XIV acudió al Congreso de los Diputados para pronunciar un discurso en el que, siguiendo la doctrina social de la Iglesia, defendió el valor intrínseco de la vida desde la concepción hasta la muerte y "en cada circunstancia de su existencia", así como la necesidad de su protección. Sin embargo, que el Papa defendiera los principios morales de la fe católica no ha sido del agrado de todos. Hay quien se ha mostrado especialmente soliviantado con las palabras del pontífice sobre el aborto y la eutanasia porque, sostienen, la posición defendida por el santo padre es ilegítima por ser contraria a lo acordado en las Cortes.

El consenso no puede constituir por sí mismo, y menos con carácter de exclusividad, fuente de legitimidad. Los valores morales universales y objetivos existen y han de sustentar los pilares fundamentales de la convivencia. Si aceptamos que cualquier cosa puede ser válida por el mero hecho de haber sido consensuada, estaríamos obligados a admitir incluso las mayores atrocidades contra los derechos fundamentales de las personas. Del consenso también se pueden derivar disparates anticientíficos: un claro ejemplo lo encontramos en el acuerdo existente sobre el cambio climático o el actual paradigma socialdemócrata en el ámbito de la economía política. No obstante, con dicha perspectiva sucede lo mismo que con todo relativismo: llevada a sus últimas consecuencias, cae en contradicción. ¿Acaso el criterio del consenso ha sido consensuado? Partiendo de sus propias premisas, cualquier persona podría impugnar la obsesión por el consenso aludiendo únicamente a la falta de acuerdo sobre dicho criterio como fuente de legitimidad.

¿Quieres leer el artículo completo?

Y de paso navegar sin publicidad
HAZTE SOCIO