
Hace ya unos años dedicamos cuatro artículos largos a un personaje español que no tiene parangón con ningún otro, que conozcamos. Se trata de la coronel del KGB África de las Heras, llamada así por la Virgen patrona y Alcaldesa perpetua de Ceuta, Santa María de África, una piedad dolorosa que llegó a su ciudad procedente de Portugal a comienzos del siglo XV. Nuestra coronel fue bautizada como África, como muchas de las niñas que nacían en su ciudad.
Es infrecuente, por no decir extraordinario, nacer en una familia española bien, de raíces militares de tradición y vocación africanista y profesionales de prestigio aunque sin mucho dinero y terminar siendo la sicaria femenina del KGB más reconocida de la historia de la URSS con una decena o más de condecoraciones, el grado de coronel y una tumba propia en un cementerio moscovita. Una breve biografía para hacerse una idea puede leerse aquí.
