
En 1945, Karl Popper publicó La sociedad abierta y sus enemigos. Recién derrotado Hitler y el nazismo en las trincheras militares, el filósofo austríaco se puso a combatir filosóficamente las raíces intelectuales del totalitarismo de derechas y de izquierdas. Quedaba un largo horizonte de lucha contra los comunistas, que, a diferencia de los nazis, estaban incrustados en el núcleo de la academia occidental. El enemigo entre nosotros, de Adorno a Sartre, de Cambridge a Berkeley. Con más poderío que estilo, con más atizador que bisturí, Popper desenmascaró a Platón, Hegel y Marx, los tres principales defensores de la dictadura intelectual, del autoritarismo asesino en nombre de las más bellas intenciones. Era el intento de un filósofo de la ciencia de mostrar cómo ciertas tradiciones intelectuales, al tratar la historia como un destino y al mercado como una ficción, terminaban justificando el cierre de la sociedad y el exterminio de los individuos que no encajaban en categorías sociales, económicas o políticamente correctas. Junto a Popper, Hayek, Aron, Ortega y Gasset, John Rawls y algunos pocos más organizaron la resistencia de la ciudadela liberal contra los orcos totalitarios que la amenazaban más allá del telón de acero o desde islas antes paradisíacas reconvertidas en gulags caribeños. Ocho décadas después, en cambio, la Stanford Encyclopedia of Philosophy ha publicado su primera entrada sobre el capitalismo, la fuerza económica –y por ende, política y social– que ha sacado de la miseria a cientos de millones de seres humanos en los últimos cuatro siglos. Sin embargo, el texto, aparecido el 5 de agosto de 2026 y firmado por Chiara Cordelli, profesora de filosofía política en la Universidad de Chicago, no es un mapa del concepto, sino una descripción del capitalismo formulada según una de sus enemigas.