L. D. / EFE.-
Y para hacerla realidad el FIS ha contado con Madzar, Tal y Groethysen, tres intérpretes que han pisado escenarios de prestigio y tienen varios premios en su currículo, junto a una formación italiana especializada en la música para piano, la Orquesta del Festival Pianístico Internacional Arturo Benedetti Michelangeli de Brescia y Bérgamo con su fundador y titular, Pier Carlo Orozio al frente.
El itinerario comenzó con el Concierto en Fa Mayor kv 242, "Londron", para tres pianos y orquesta, una obra que Mozart compuso a los veinte años por encargo del arzobispo de Salzburgo para una velada familiar protagonizada por la condesa Londron y sus dos hijas, una de ellas principiante.
Tras los aplausos, Madzar abandonó el escenario para dejar el protagonismo a la pareja musical formada por la israelí Yaara Tal y el alemán Andreas Groerhuysen, dos especialistas de las composiciones para cuatro manos que han tocado con la Filarmónica de Berlín, la de Munich y la Concertgebouw, una de las orquestas que pasará por el ciclo sinfónico del FIS.
El público premió con largos aplausos la interpretación de esta obra, que le mostró a un Mozart tres años mayor que el joven que compuso la pieza anterior y además más viajado, pues la escribió en 1779, tras visitar París y recorrer varias ciudades alemanas.
Pero los aplausos más calurosos de la noche se los llevó Alexander Madzar, un pianista nacido en Belgrado en 1968 que hizo su debut con la Filarmónica de Berlín en 1990 y desde entonces ha tocado con la Sinfónica de Colonia, la Scotisch Chamber Orchestra o la de la BBC.
A Madzar le correspondió interpretar la obra más interesante de la noche, el "Concierto en Mi bemol Mayor kv 271 "Jeunehomme" para piano y orquesta, escrito dos años antes que el anterior para una virtuosa, la joven pianista francesa que ha dado título a esta partitura.
Su lectura fue recibida con entusiasmo por el público, que pudo escuchar de nuevo a Mazdar en dos bises.
El itinerario comenzó con el Concierto en Fa Mayor kv 242, "Londron", para tres pianos y orquesta, una obra que Mozart compuso a los veinte años por encargo del arzobispo de Salzburgo para una velada familiar protagonizada por la condesa Londron y sus dos hijas, una de ellas principiante.
Tras los aplausos, Madzar abandonó el escenario para dejar el protagonismo a la pareja musical formada por la israelí Yaara Tal y el alemán Andreas Groerhuysen, dos especialistas de las composiciones para cuatro manos que han tocado con la Filarmónica de Berlín, la de Munich y la Concertgebouw, una de las orquestas que pasará por el ciclo sinfónico del FIS.
El público premió con largos aplausos la interpretación de esta obra, que le mostró a un Mozart tres años mayor que el joven que compuso la pieza anterior y además más viajado, pues la escribió en 1779, tras visitar París y recorrer varias ciudades alemanas.
Pero los aplausos más calurosos de la noche se los llevó Alexander Madzar, un pianista nacido en Belgrado en 1968 que hizo su debut con la Filarmónica de Berlín en 1990 y desde entonces ha tocado con la Sinfónica de Colonia, la Scotisch Chamber Orchestra o la de la BBC.
A Madzar le correspondió interpretar la obra más interesante de la noche, el "Concierto en Mi bemol Mayor kv 271 "Jeunehomme" para piano y orquesta, escrito dos años antes que el anterior para una virtuosa, la joven pianista francesa que ha dado título a esta partitura.
Su lectura fue recibida con entusiasmo por el público, que pudo escuchar de nuevo a Mazdar en dos bises.
