L.D. / EFE.-
El Guernica, que recaló en el MOMA de Nueva York tras un largo peregrinar por varias capitales europeas para recaudar fondos a favor del bando republicano durante la Guerra Civil, fue reclamado por España al MOMA en base a la voluntad expresada por Picasso de que el cuadro pertenecía al pueblo español y, por lo tanto, debía volver cuando se hubiera restaurado en el país una genuina república.
El mural llegó al aeropuerto de Barajas a las ocho menos cuarto de la mañana del diez de septiembre en el jumbo "Lope de Vega" junto con los 63 bocetos que el artista dibujo para su realización. Su viaje a España estuvo precedido por arduas negociaciones entre el MOMA y el estado español, que habían culminado dos días antes del traslado en una ceremonia privada, en la que el entonces ministro de cultura, Iñigo Cavero, se hizo cargo del cuadro y "agradeció" que hubieran cuidado del lienzo durante tantos años.
Tras su llegada a España, el "Guernica" fue expuesto en el Casón del Buen Retiro, edificio aledaño al Museo del Prado, desde donde en 1992 fue conducido al Museo Reina Sofía en medio de excepcionales medidas de seguridad. El cuadro fue trasladado sin enrollar la tela dentro de una caja metálica de 1.600 kilos, protegido por un complicado embalaje de materiales viibroaislantes y compuestos que mantuvieron la temperatura y la humedad y con su bastidor reforzado con un armazón de aluminio acolchado.
En 1995 le fue retirada la mampara de cristal blindado de 15 milímetros de espesor que lo protegió durante un tiempo, y se situó en un nuevo emplazamiento dentro del museo flanqueado por los estudios de composición y varias de sus esculturas.
El año 1997 el Real Patronato del Museo Reina Sofía decidió por unanimidad que el "Guernica" de Picasso no fuera trasladado al museo Guggenheim de Bilbao, que lo había solicitado, ni a ninguna otra institución para preservar su estado de conservación. Un informe elaborado por los técnicos del servicio de restauración y conservación del Museo Reina Sofía desaconsejó su desplazamiento debido al estado de deterioro del cuadro, provocado por los traslados que había sufrido desde que fue pintado en 1937.
El mural llegó al aeropuerto de Barajas a las ocho menos cuarto de la mañana del diez de septiembre en el jumbo "Lope de Vega" junto con los 63 bocetos que el artista dibujo para su realización. Su viaje a España estuvo precedido por arduas negociaciones entre el MOMA y el estado español, que habían culminado dos días antes del traslado en una ceremonia privada, en la que el entonces ministro de cultura, Iñigo Cavero, se hizo cargo del cuadro y "agradeció" que hubieran cuidado del lienzo durante tantos años.
Tras su llegada a España, el "Guernica" fue expuesto en el Casón del Buen Retiro, edificio aledaño al Museo del Prado, desde donde en 1992 fue conducido al Museo Reina Sofía en medio de excepcionales medidas de seguridad. El cuadro fue trasladado sin enrollar la tela dentro de una caja metálica de 1.600 kilos, protegido por un complicado embalaje de materiales viibroaislantes y compuestos que mantuvieron la temperatura y la humedad y con su bastidor reforzado con un armazón de aluminio acolchado.
En 1995 le fue retirada la mampara de cristal blindado de 15 milímetros de espesor que lo protegió durante un tiempo, y se situó en un nuevo emplazamiento dentro del museo flanqueado por los estudios de composición y varias de sus esculturas.
El año 1997 el Real Patronato del Museo Reina Sofía decidió por unanimidad que el "Guernica" de Picasso no fuera trasladado al museo Guggenheim de Bilbao, que lo había solicitado, ni a ninguna otra institución para preservar su estado de conservación. Un informe elaborado por los técnicos del servicio de restauración y conservación del Museo Reina Sofía desaconsejó su desplazamiento debido al estado de deterioro del cuadro, provocado por los traslados que había sufrido desde que fue pintado en 1937.