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PRESENTA "LA COSTUMBRE DE VIVIR"

Caballero Bonald: "Soy el primero en criticarme y en criticar mi obra"

José Manuel Caballero Bonald recrea en su nuevo libro, la segunda parte de sus memorias, los años más intensos de su vida, los transcurridos desde que en 1954 se trasladó a Madrid, hasta 1975, año en el que murió Franco. En el libro "hay retratos despiadados pero también yo me retrato de una forma inclemente, porque soy el primero en criticarme y en criticar mi obra", explicó el autor.




L. D. / EFE "Soy una persona que perdona pronto pero de olvido lento", aseguraba este miércoles Caballero Bonald (Jerez, Cádiz, 1926) durante la presentación a la prensa de su último libro.

"La novela de la memoria" es el subtítulo de esta segunda entrega en la que el autor ha tratado de "eludir fantasmas, fijaciones mentales y, sobre todo, manías persecutorias". Una novela "donde yo soy el protagonista y en la que hay un fondo histórico, el de las dos últimas décadas del franquismo, que fueron para la gente de mi edad un tiempo clave en el itinerario de la experiencia", dijo hoy.

Como en toda literatura, en "La costumbre de vivir" hay un fondo "vindicativo", pero también "un fondo amable y piadoso porque uno escribe para que las personas a las que quiere lo lean con satisfacción y para que aquellos a los que no se quiere se irriten, monten en cólera".

Es consciente Caballero Bonald de que algunas de las opiniones que emite sobre un buen número de escritores le pueden acarrear más de un disgusto. En el libro "hay retratos despiadados pero también yo me retrato de una forma inclemente, porque soy el primero en criticarme y en criticar mi obra", agregó.

El escritor trata brevemente, y con suma delicadeza, el "intrincado asunto" de sus relaciones con la primera mujer de Cela, Charo Conde, una persona, cuenta en el libro, "algo reservada y bastante compleja dentro de su aparente simplicidad (...), poco amiga de los ajetreos de la vida literaria, por la que Camilo navegaba con aire impetuoso y a toda vela".

Con el Premio Nobel de Literatura mantuvo "unas relaciones mudables y no poco dificultosas" mientras que colaboró estrechamente con él, en Palma de Mallorca, en la revista "Papeles de Son Armadan". "Entre los rasgos del carácter de Cela no figuraban desde luego ni la ecuanimidad ni la moderación", afirma en el libro.

La ironía y el humor son los elementos que el autor de "Agata ojo de gato" utiliza para "limar las posibles asperezas" de esta segunda entrega de sus memorias en la que refleja además las andanzas del "Grupo de los 50", ése en el que siempre se incluye a Caballero Bonald aunque el escritor huye de este tipo de clasificaciones.

"Me ha gustado siempre ser solitario y toda mi vida he ido en contra de lo establecido", aseguraba este miércoles el escritor, que ha asistido con "horror" a los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York, cuyas consecuencias "son imprevisibles. No se sabe a dónde va a llegar el señor Bush con eso de la justicia infinita".

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