L. D.- La intensa relación entre clasicismo y modernidad es analizada desde este jueves en el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid a través de una exposición en la que se han reunido, por primera vez, cerca de sesenta obras de algunos de los pintores más destacados del período comprendido entre finales del siglo XIX hasta la década de los 30 del XX, entre ellos Picasso, Cézanne, Renoir, Matisse, Degas, Juan Gris, Morandi o Bonnard.
Organizada conjuntamente por la Fundación Caja Madrid y la pinacoteca madrileña, en la organización de esta muestra han participado hasta treinta museos y colecciones particulares de todo el mundo, entre las que figuran el Ermitage de San Petersburgo, el Pushkin de Moscú, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Centro Pompidou de París o la Tate Gallery de Londres.
Lo clásico y lo moderno
El comisario de la exposición, Tomás Llorens (conservador jefe del Museo Thyssen Bornemisza), ha sido el encargado de realizar la selección. El resultado muestra de forma gráfica cómo se funden en la obra de algunos de los principales representantes de las Vanguardias conceptos clásicos y modernos que en principio pueden parecer opuestos. Llorens destaca cómo en el fondo estos artistas tienen muchas notas comunes.
La muestra, que permanecerá abierta hasta el 13 de enero de 2002, se ha articulado en ocho apartados, como el desnudo, la forma y el reposo –presentes en las obras de Renoir, Cézanne, Matisse o Picasso-; la línea, el movimiento o la Edad de Oro –que puede apreciarse en lienzos de Degas y también de Matisse y Picasso-.
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