L. D. / EFE.-
"La mejor colección de estas características que existe en el mundo y la más antigua" de los fondos nacionales, aseguró Rosario Díez del Corral, jefa de Exposiciones de Patrimonio Nacional, recoge algunas de las piezas que ya empezó a reunir Isabel la Católica y, sobre todo, el rey Carlos V, "que fue un gran coleccionista", y sus familiares.
La muestra de los 20 paños de devoción, denominados así por su temática religiosa, arranca con dos tapices pertenecientes a la reina Isabel I, el retablo del Nacimiento de Jesús y La Misa de San Gregorio, y continúa con los célebres cuatro Paños de Oro, de Juana la Loca, así conocidos "porque la trama está tejida con hilos de oro", explicó la conservadora Concha Herrero.
La mayor parte de las piezas que se pueden contemplar en esta exposición, que abarca de 1498 a 1524, están realizadas en un 50 por ciento en este metal "y la otra mitad son hilos de seda y lana", continuó Herrero, quien destacó el "excelente" estado de conservación de estos tapices.
Sobre un montaje muy sencillo, la muestra sigue con tres tapices que "cuentan" la historia de David y Betsabé, uno de los relatos bíblicos más populares en el floreciente arte de la tapicería, y que fueron un regalo de bodas del monarca Carlos V a Isabel de Portugal.
Dos paños sobre la Vida de la Virgen, cuatro acerca de San Juan Bautista, otros cuatro de la Pasión del Señor y uno que refleja la última Cena, completan este recorrido "único", que es "en sí mismo, un documento histórico", puntualizó Díez del Corral.
La Corona española, principal adquirente de tapices en el Renacimiento, continuó nutriendo sus fondos hasta el siglo XVIII, práctica que se abandonó ya en el XIX, "con la aparición de otras modas", indicó la jefa de Exposiciones.
Como resultado de este "real" interés, Patrimonio Nacional cuenta con una colección de unos 2.200 tapices, apuntó Herrero, "entre los que destacan los de los siglos XVI y XVII, así como los españoles del XVIII".
El futuro Museo de Colecciones Reales, cuya localización está prevista entre la catedral de la Almudena y el cierre de la verja del Palacio, exhibirá la mitad de esos tapices, además de carruajes, pintura, porcelana y otras obras representativas de las artes decorativas.
La muestra de los 20 paños de devoción, denominados así por su temática religiosa, arranca con dos tapices pertenecientes a la reina Isabel I, el retablo del Nacimiento de Jesús y La Misa de San Gregorio, y continúa con los célebres cuatro Paños de Oro, de Juana la Loca, así conocidos "porque la trama está tejida con hilos de oro", explicó la conservadora Concha Herrero.
La mayor parte de las piezas que se pueden contemplar en esta exposición, que abarca de 1498 a 1524, están realizadas en un 50 por ciento en este metal "y la otra mitad son hilos de seda y lana", continuó Herrero, quien destacó el "excelente" estado de conservación de estos tapices.
Sobre un montaje muy sencillo, la muestra sigue con tres tapices que "cuentan" la historia de David y Betsabé, uno de los relatos bíblicos más populares en el floreciente arte de la tapicería, y que fueron un regalo de bodas del monarca Carlos V a Isabel de Portugal.
Dos paños sobre la Vida de la Virgen, cuatro acerca de San Juan Bautista, otros cuatro de la Pasión del Señor y uno que refleja la última Cena, completan este recorrido "único", que es "en sí mismo, un documento histórico", puntualizó Díez del Corral.
La Corona española, principal adquirente de tapices en el Renacimiento, continuó nutriendo sus fondos hasta el siglo XVIII, práctica que se abandonó ya en el XIX, "con la aparición de otras modas", indicó la jefa de Exposiciones.
Como resultado de este "real" interés, Patrimonio Nacional cuenta con una colección de unos 2.200 tapices, apuntó Herrero, "entre los que destacan los de los siglos XVI y XVII, así como los españoles del XVIII".
El futuro Museo de Colecciones Reales, cuya localización está prevista entre la catedral de la Almudena y el cierre de la verja del Palacio, exhibirá la mitad de esos tapices, además de carruajes, pintura, porcelana y otras obras representativas de las artes decorativas.
