L. D. / EFE.-
Aute confesó este miércoles durante la presentación del filme a la prensa, sentirse "realmente aterrado" ante el estreno de un proyecto como éste, tan peculiar. "No conozco ningún trabajo de este tipo -señaló- y tengo miedo a que la gente se salga del cine al cabo de un cuarto de hora".
Dividida en siete historias donde rinde homenaje a artistas como Goya, Velázquez, Frida Kahlo, Diego Rivera, Sorolla, Dalí o Julio Romero de Torres, el origen del proyecto se sitúa en 1996 cuando una galería de arte madrileña encargó a Aute un cuadro sobre Goya para una exposición colectiva.
"No tenía ningún cuadro sobre Goya así que comencé a hacer bocetos y como ninguno de ellos me acababa de convencer los enmarqué juntos. Fue entonces cuando un amigo me dijo que parecía un story board, algo sorprendente porque realmente fue el azar quien los dispuso así, fue el azar el que consiguió dar la sugerencia de animación", señala Aute.
Sin guión alguno, Aute se encerró en su estudio y se vio enganchado "como una droga durísima" al trabajo de ir creando nuevas historias e hilvanarlas. La siguiente que dibujó tenía como tema central la amistad entre Dalí, Lorca y Buñuel, sumado a la relación entre Dalí y su musa, Gala, y a la aparición de ese perro andaluz que no existió en realidad pero que Buñuel utilizó como título de su película.
Así las cosas, había ya una constante para dar una pista sobre cómo seguir "la relación de los artistas y sus modelos. Ese era el esquema que debía de seguir para dar coherencia a la historia", señala Aute, quien manualmente iba haciendo los dibujos y grabándolos luego con una pequeña cámara digital.
"Todos los artistas que aparecen son pintores que me gustan, pero también todos servían al esquema que me había fijado", dice Aute, quien sí reniega de Dalí "me gusta como creador de imagen, pero no sus cuadros", y en cambio, muestra sus preferencias por Goya "inventor de la pintura moderna" y, ante todo, por Velázquez "inventor de la pintura eterna".
Dividida en siete historias donde rinde homenaje a artistas como Goya, Velázquez, Frida Kahlo, Diego Rivera, Sorolla, Dalí o Julio Romero de Torres, el origen del proyecto se sitúa en 1996 cuando una galería de arte madrileña encargó a Aute un cuadro sobre Goya para una exposición colectiva.
"No tenía ningún cuadro sobre Goya así que comencé a hacer bocetos y como ninguno de ellos me acababa de convencer los enmarqué juntos. Fue entonces cuando un amigo me dijo que parecía un story board, algo sorprendente porque realmente fue el azar quien los dispuso así, fue el azar el que consiguió dar la sugerencia de animación", señala Aute.
Sin guión alguno, Aute se encerró en su estudio y se vio enganchado "como una droga durísima" al trabajo de ir creando nuevas historias e hilvanarlas. La siguiente que dibujó tenía como tema central la amistad entre Dalí, Lorca y Buñuel, sumado a la relación entre Dalí y su musa, Gala, y a la aparición de ese perro andaluz que no existió en realidad pero que Buñuel utilizó como título de su película.
Así las cosas, había ya una constante para dar una pista sobre cómo seguir "la relación de los artistas y sus modelos. Ese era el esquema que debía de seguir para dar coherencia a la historia", señala Aute, quien manualmente iba haciendo los dibujos y grabándolos luego con una pequeña cámara digital.
"Todos los artistas que aparecen son pintores que me gustan, pero también todos servían al esquema que me había fijado", dice Aute, quien sí reniega de Dalí "me gusta como creador de imagen, pero no sus cuadros", y en cambio, muestra sus preferencias por Goya "inventor de la pintura moderna" y, ante todo, por Velázquez "inventor de la pintura eterna".
