L.D. /E.P.-
Tusell y Queipo de Llano repasan en esta obra, de casi 800 páginas, la vida de Alfonso XIII, desde su concepción "tan deseada", hasta la formación y el legado de "un rey moderno que creó un nuevo estilo de llaneza que hasta cierto punto ha heredado su sucesor", señaló Javier Tusell (Premio Nacional de Ensayo y Godó de Periodismo).
Por otra parte, en la presentación del libro, ambos autores desmintieron la fama de autoritario y clericalista del monarca, y negaron su culpabilidad en la campaña de Annual y en la dictadura de Primo de Rivera. "Su autoritarismo no es tal y va por épocas --explicó Tusell--. Primero empieza siendo maleducado, después tiene una etapa liberal, a continuación se alía con Primo de Rivera y, finalmente, vuelve a querer ser liberal". Si embargo, ambos no obviaron citar los defectos de este rey al que consideran "indiscreto" y algunas veces "poco prudente".
Para la redacción de esta obra, ambos historiadores explicaron que han utilizado fuentes "rigurosamente inéditas" procedentes del Palacio Real y de archivos de Francia e Italia, entre las que destaca una carta del monarca al pintor Sorolla en la que explica su forma de reinar.
Respecto a la enemistad de Alfonso XIII con los intelectuales de la época, Queipo de Llano, autora también del libro “Los intelectuales y la dictadura de Primo de Rivera” (1987) señaló que esa es una "postura sesgada" ya que Cambó y Unamuno, quienes después le criticaron, llegaron a decir que el rey era "lo más internacional de España".
El final de su reinado y el mal entendimiento con el general Franco fue otro de los asuntos sobre los que se pronunció este historiador, que pudo vivir de cerca este periodo. Así Tusell recalcó que el rey estaba a "años luz de la Falange", y que Franco "lo maltrató" porque se "atrevió" a escribirle una carta en la que éste le decía que la Monarquía que Alfonso XIII representaba "no tenía nada que hacer".
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Por otra parte, en la presentación del libro, ambos autores desmintieron la fama de autoritario y clericalista del monarca, y negaron su culpabilidad en la campaña de Annual y en la dictadura de Primo de Rivera. "Su autoritarismo no es tal y va por épocas --explicó Tusell--. Primero empieza siendo maleducado, después tiene una etapa liberal, a continuación se alía con Primo de Rivera y, finalmente, vuelve a querer ser liberal". Si embargo, ambos no obviaron citar los defectos de este rey al que consideran "indiscreto" y algunas veces "poco prudente".
Para la redacción de esta obra, ambos historiadores explicaron que han utilizado fuentes "rigurosamente inéditas" procedentes del Palacio Real y de archivos de Francia e Italia, entre las que destaca una carta del monarca al pintor Sorolla en la que explica su forma de reinar.
Respecto a la enemistad de Alfonso XIII con los intelectuales de la época, Queipo de Llano, autora también del libro “Los intelectuales y la dictadura de Primo de Rivera” (1987) señaló que esa es una "postura sesgada" ya que Cambó y Unamuno, quienes después le criticaron, llegaron a decir que el rey era "lo más internacional de España".
El final de su reinado y el mal entendimiento con el general Franco fue otro de los asuntos sobre los que se pronunció este historiador, que pudo vivir de cerca este periodo. Así Tusell recalcó que el rey estaba a "años luz de la Falange", y que Franco "lo maltrató" porque se "atrevió" a escribirle una carta en la que éste le decía que la Monarquía que Alfonso XIII representaba "no tenía nada que hacer".
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