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Frases hechas y por hacer: tener manga ancha, luna de miel...

La labor arqueológica de rescatar palabras olvidadas debe incluir también la recuperación de algunas frases hechas, troqueladas por el uso.

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La labor arqueológica de rescatar palabras olvidadas debe incluir también la recuperación de algunas frases hechas, troqueladas por el uso.
Arqueología de palabras olvidadas

La labor arqueológica de rescatar palabras olvidadas debe incluir también la recuperación de algunas frases hechas, troqueladas por el uso. En ellas se advierte todavía mejor el influjo de la cultura que nos envuelve. Será útil averiguar su origen, significado y posibles aplicaciones actuales. Van sin ningún orden, salvo el magnífico del azar.

-Tener manga ancha. No se entiende muy bien en un mundo secularizado como el nuestro, pero tiene su gracia y su utilidad. Alude a la especial tolerancia o incluso la permisividad que demostraban los dominicos (con un hábito de mangas anchas) en la confesión o la dirección espiritual. Contrastaba con la estricta disciplina y exigencia de los austeros jesuitas. Se podría aplicar, por ejemplo, para la conducta de Hacienda respecto de los contribuyentes del montón.

-Luna de miel. Se refiere al corto periodo idílico que sigue al matrimonio, idealmente un viaje exótico. Resulta fundamental para que la pareja se integre, aunque ahora haya convivido antes de la ceremonia. La relamida expresión alude a la antigua tradición de los desposados de beber vino con miel, acaso como afrodisiaco. Aunque la interpretación más sencilla sea que tanto "luna" como "miel" expresan alegorías de algo romántico y dulce.

-Echar su cuarto a espadas. Significa el deseo o la intención de participar en un debate, una discusión. Nada tiene que ver con las cartas de la baraja, con el palo de espadas. Es el recuerdo de una época en la que los maestros de esgrima se trasladaban de un lugar a otro para dar lecciones de su oficio o su arte. Para lo cual colocaban una bandeja en sitio visible. Las personas que deseaban tomar lecciones de esgrima depositaban su "cuarto" (moneda) en la bandeja y así quedan inscritas en el curso. Las actuales redes sociales nos han acostumbrado a que cualquiera puede esgrimir sus opiniones sin pagar nada por aprender a dialogar. No estaría mal que volviéramos a la costumbre tradicional de depositar un simbólico "cuarto" para poder participar en los debates y discusiones mil.

-Tener mucha correa. Significa la capacidad para soportar con paciencia bromas y chanzas. La "correa" era el signo de los hábitos de los agustinos, un recuerdo de la que ceñía la túnica de San Agustín. De ahí que la expresión original sea la de "tener más correa que San Agustín". Recoge la tradición dialéctica del santo de Hipona y después de los frailes agustinos, armados de paciencia para soportar largos debates.

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