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En la Comic-Con de New York con John Carpenter: "Una buena peli de terror es la que mete el miedo lentamente"

En estos últimos años la Comic-Con de Nueva York ha superado en participación a la histórica de San Diego.

En estos últimos años la Comic-Con de Nueva York ha superado en participación a la histórica de San Diego.
Con John Carpenter en la Comic-Con de Nueva York. ¿Mejor que la de San Diego?

Tras diez años consecutivos asistiendo a la Comic-Con de San Diego, en este 2023 adopté una decisión difícil: dejar la convención más histórica del mundo del cómic y visitar, en vez, la mucho más reciente de Nueva York. Dos razones pesaron en mi consideración. La primera, haber asistido a una cierta decadencia de la de San Diego, decadencia que comenzó antes de la pandemia pero que se ha agudizado tras la Covid por muchos motivos; la segunda, haber sido testigo del auge que estaba tomando la convención de Nueva York.

Frente a los casi 60 años de vida de la Comic-Con International de San Diego, la Comic-Con de Nueva York está en su infancia. Su primera edición fue en 2006, aunque fue un arranque accidentado ya que los organizadores calcularon un aforo de 4.500 personas y se presentaron más del doble, por lo que los bomberos tuvieron que desalojar el local y clausurar la mini convención (en esas fechas San Diego ya contaba con cerca de 100 mil asistentes). Podríamos decir que realmente Nueva York empieza a despegar a partir del 2015 y en estos últimos años ha superado en participación a San Diego, convirtiéndose la convención de cómic más grande del mundo. En este 2023 se han vendido casi un cuarto de millón de entradas, frente a 140 mil en San Diego.

Ahora bien, hay muchos más aspectos que el mero número de asistentes que diferencia a una de la otra. Para empezar, la organización. Mientras que en San Diego es una fundación sin ánimo de lucro, Nueva York está en manos de una empresa privada, que busca hacer su negocio, como es lógico. Y se nota. Mientras que en San Diego todos los asistentes reciben un regalo de bienvenida, una lujosa guía impresa del evento y -muy importante- un libro editado especialmente para la ocasión y que hace las delicias de los revendedores en Ebay- , en Nueva York la guía es más bien justita y regalos, sólo los que algunas marcas ofrecen desde sus stands. Y también se nota en la misma decoración del evento, más estoica en NY que en San Diego.

Más relevante y en términos de contenido, las distancias entre la costa Oeste y la Este son visibles: en San Diego, el contenido audiovisual ha ido creciendo con la aparición de las plataformas de contenido y no había día que no se proyectaran series o capítulos de nuevas temporadas que no se podrían ver hasta muchos meses después. No digo que en Nueva York no se haga, pero el dominio absoluto de la animación sobre la tele o películas de "personas", hace que este apartado sea más pobre. Al menos esa ha sido mi percepción, pues sólo he encontrado digno de mención la presentación de Monarch: el legado de los Monstruos, que Apple TV estrenará a finales de este noviembre que viene. Confesando que no soy muy de Godzilla, tengo que admitir que lo que vi, me gustó y mucho. Kurt Russell y John Goodman son actores que revalorizan lo que tocan. Y en esta ocasión no es menos verdad.

Y es que Nueva York no es solo que esté dominado por la animación, es que está absolutamente dominado por el Manga y el Anime. Contando con una sala de expositores tan kilométrica como la de San Diego, no creo equivocarme si afirmo que más del 80% de los stands estaban dedicados a elementos de la cultura popular japonesa. Lo que también se traducía en que casi todo el coleccionismo giraba en torno a figuras y personajes del Manga. Con lógicas excepciones, por supuesto. Yo pude encontrar una vieja reliquia de la época del primer Tiburón con la que engrosar mi colección de cachivaches de esa peli de Spielberg.

Más allá del anime y el manga

La excepción más notable al Manga era, sin duda, Star Wars y más en concreto, la academia para aprender a manejar con soltura galáctica las espadas láser. Curiosamente personajes como Darth Vader que ya no se ven ni en el parque temático que Disney tiene sobre el universo de Luke Skywalker y saga, estaban bien presentes en esta convención.

Con el reciente estreno de Indiana Jones y el Dial del Destino, no me ha extrañado que pulularan diversos Indis y que también se le rindiera homenaje a Harrison Ford en tanto que Han Solo. Hay que decir que, con 250 mil asistentes, todos muy entregados, había disfraces sobre todo tipo de géneros, personajes y cosas. A veces ligados a próximos estrenos, como Chucky, cuya tercera temporada viene en unas semanas, pero muchas otras veces solo motivados por el fervor de quien lo viste por el personaje.

Otra gran diferencia entre San Diego y Nueva York estriba en el alcance de la convención fuera de los respectivos centros de Convenciones. Mientras que San Diego es una ciudad cuyo centro queda literalmente tomado por hordas galácticas, personajes de terror y demás, convirtiendo el paisaje urbano en una auténtica locura, cuando uno sale del Javits center de Nueva York, se encuentra con Nueva York. Ni rastro de lo que se deja dentro del enorme edifico. En ese aspecto, Nueva York es una experiencia menos integral que la Comic-Con de San Diego.

La entrevista con John Carpenter

Sea como fuere -y sin menospreciar a figuras como Chris Evans muy simpático con quienes fuimos a verle- el fuerte de esta convención era la presencia de John Carpenter quien, para celebrar su 75 cumpleaños, no sólo montó uno de los stand más grandes, sino que organizó unas charlas con los miles de fans que nos agolpamos para poder escucharle. El maestro de La Niebla, Halloween, 1997 rescate en NY y, sobre todo, La Cosa, estuvo dicharachero y se hizo con un público ya de antemano entregado. La sala se abarrotó con más de 5 mil fervorosos asistentes.

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Con John Carpenter

Conociendo como conozco a su mujer, tuve la suerte de poder sentarme a hablar con él porque ya me prometió hace 6 años que estudiaría mi petición de hacer La Cosa II (por llamarla de una manera rápida) pero sigo esperando y ya vamos llegando a una edad donde la espera no puede prolongarse mucho. Salí contento de la conversación, aunque me temo que mi petición caerá en saco roto tan entusiasmado está con su música y sus magníficos cómics. Y eso que le gustó el detalle que yo llevara una camiseta de La Cosa. Si no han visto la película (la de 1982, no la de Howard Hawks de 1951), corran a su tele que la encontrarán en varias plataformas. No se puede explicar el mundo en que vivimos sin ella que, a su vez, describe el mundo actual a la perfección. Esta es parte de la charla entre ambos en Nueva York.

Pregunta: ¿Qué es para John Carpenter una buena película de horror?

Respuesta: "Una que mete el miedo en el cuerpo lentamente. Lo esencial en una película de horror es la historia y el ritmo con el que se desarrolla. Uno tiene que estar prisionero de la historia".

Pregunta: Hay muchos que ven en tu obra historias de sociópatas, demonios y alienígenas, pero en mi humilde opinión hay dos temas de que están siempre ahí subyacentes. Uno es la capacidad de supervivencia del individuo, que lucha con todas sus fuerzas e imaginación, sobreponiéndose a la situación, sea cual sea; y el otro, la confianza o la falta de confianza en los demás.

Respuesta: "Efectivamente, la desconfianza hacia los demás queda bien reflejada en películas como La Cosa o 1997: Rescate en Nueva York. Pero quizá se deba al cinismo con el que veo la vida y la sociedad… y si es respecto al poder, aún mucho mas."

Pregunta: Llevo 41 años esperando la segunda parte de La Cosa, que acaba sin cerrar completamente el destino del "Ser del espacio" y, por ende, del futuro de la Humanidad. No estoy seguro de poder esperar otros 40 años mas. ¿Alguna posibilidad de retomar la historia y filmará culminación?

Respuesta: "No, ninguna. Yo estoy ahora dedicado a la música, que me es mucho mas sencillo de realizar. En cualquier caso yo sé qué le sucede a McReady (el personaje central de La Cosa)…"

Pregunta: ¿Y me lo podría contar? Prometo no compartirlo con nadie.

Respuesta: No, mis historias, como bien decías, se basan en la desconfianza respecto a los humanos…".

En fin, ¿una buena o mala decisión cambiar San Diego por Nueva York? Para quien nunca ha asistido a este tipo de convenciones, yo recomendaría intentar ir a la de San Diego, al menos una vez en la vida. Pero la de Nueva York no desmerece y, sobre todo, a pesar de tener un sistema alambicado para hacerse con las entradas, no es la tortura de la lotería que rige la de San Diego. Es más fácil poder obtener las entradas, más barato y más cerca. Es más, la organización es más atenta con sus clientes, hay menos colas, las salas son más grandes por lo que es muy difícil quedarse fuera por aforo, hay más zonas de descanso y los puestos de comida, prácticamente inexistentes en San Diego, están por todas partes en Nueva York, hasta en el pabellón de exposiciones ¿Qué más se puede pedir?

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