Menú

Una cámara de seguridad muestra al ladrón confeso del Códice Calixtino sustrayendo dinero

La Fiscalía solicita 15 años de prisión para Fernández Castiñeiras y la defensa pretende conseguir la nulidad del proceso por irregularidades.

La Fiscalía solicita 15 años de prisión para Fernández Castiñeiras y la defensa pretende conseguir la nulidad del proceso por irregularidades.
Fernández Castiñeiras, durante el comienzo del juicio. | EFE

El autor confeso del robo del texto medieval Códice Calixtino, el electricista de la catedral de Santiago de Compostela José Manuel Fernández Castiñeiras, comparecerá este lunes ante el tribunal encargado de juzgarlo por la sustracción de ese manuscrito de gran valor patrimonial.

El documento, del siglo XII, el ejemplar más antiguo y completo de esa obra denominada Liber Sancti Iacobi, de la que existen unas doscientas copias en distintos puntos de Europa, desapareció misteriosamente del archivo de la catedral compostelana en julio de 2011.

El juez instructor cuenta con los diarios personales del acusado y con más de dos años de vídeos de la cámara de seguridad, unas 40 cintas, en las que aparece el electricista entrando en la administración de la catedral y sacando dinero de la caja fuerte.

Fernández Castiñeras tenía acceso a las llaves de la catedral y tenía costumbres fijas: durante tres años, entre las tres y las cinco de la tarde, repitió la operación de sustracción de dinero de la que ha dejado constancia esas grabaciones.

Detenido hace un año

Justo un año después, a principios de julio de 2012 fue detenido el electricista de la catedral y recuperado el manuscrito, hallado en una zona de un garaje de su propiedad entre ladrillos y cemento, envuelto en papeles de periódico dentro de una bolsa de plástico junto a otros facsímiles y documentación sustraída de la catedral y en perfecto estado, según los expertos.

El pasado viernes, Fernández Castiñeiras había sido citado ante el Juzgado de Santiago de Compostela para responder del robo. Sin embargo, no se presentó tras ingresar esa mañana en un hospital de la provincia de Pontevedra por un cuadro de estrés.

El electricista se enfrenta a una petición de la Fiscalía de 15 años de cárcel, mientras la Iglesia, personada como acusación particular, elevó la petición de penas a 31 años por apreciar que Castiñeiras abusó de la confianza del personal de la catedral.

Por su parte, la defensa quiere probar una serie de irregularidades y vulneraciones susceptibles de conseguir la nulidad del proceso.

Temas

En Cultura

    0
    comentarios