Francisco Marhuenda es periodista, jurista, académico, catedrático de Derecho Público, profesor de Universidad y, desde hace un par de años, pintor. Ha dado el salto al mercado del arte y ya tiene algunas obras vendidas. Según su marchante, Carol Sepúlveda, "su propuesta es sólida, coherente y con una clara vocación de continuidad". Tiene más de cien obras acabadas.
Hace unos días organizó en Madrid una exposición efímera, llamada Centro, para amigos y periodistas. Sacó a pasear sus pinceles, mostró una treintena de obras y se sacudió eso tan molesto llamado síndrome del impostor.
Nos cuenta que él pinta desde niño, que no pretende "absolutamente nada", que es 'autodidacta' y que le gusta pintar cuando va en el tren, con el traqueteo, por aquello del trazo imperfecto, como el ser humano. También que va creando sobre la marcha y reformula el error. Aunque tiene un horario fijo de caballete y pincel, de las doce de la noche a las tres de la madrugada, siempre lleva en los bolsillos un compás, cuartillas y acrílicos, para que la inspiración le pille trabajando. Pinta a mano alzada y a pequeños trazos.
Para Marhuenda lo del Centro tiene su significado, "es una composición del hombre". Nos cuenta que es una persona "centrada", metódica y que le gusta el orden y la limpieza. En su obra el círculo también está relacionado con lo divino.
Sobre sus influencias, las obras expuestas recuerdan a las vanguardias, al vorticismo británico, al cubismo, al constructivismo soviético e incluso algo al modernismo de la Bauhaus, sobre todo por los colores. Confiesa que lo que más le gusta es el arte moderno y, claro, que al final "acabas pintando algo que admiras". Ahora prepara una serie sobre un Madrid deconstruido.
La obra de Paco Marhuenda puede visitarse, con cita previa, en la galería The Global Art Company de Madrid, en la calle Verónica, número 5 y también en su página web de artista: www.franciscomarhuenda.es.

