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Juan Manuel González

'El discurso del Rey' o 'La Red Social' ¿Quién ganará?

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La más que aceptable cosecha cinematográfica de este año hace que la ceremonia del Kodak Theatre de la madrugada del domingo al lunes, que este año alcanza su 83 cumpleaños, cobre un pequeño plus de interés. Las posibles ganadoras de este año me parecen superiores a la de las últimas ceremonias, ya sea 2009 (con Slumdog Millionaire alzándose con todo) y 2010 (cuando En tierra hostil se impuso a Avatar). Tanto es así que el enfrentamiento que parece definitivo, el de La Red Social contra El discurso del Rey, podría interpretarse en clave de esa histórica tensión entre modernidad y tradición. Ambos son filmes brillantes pero extraordinariamente diferentes. ¿Se atreverá la Academia a premiar uno tan atrevido como el de Fincher, o se decantará por una personalidad clásica como la de El discurso del Rey?

He aquí nuestras apuestas.

Mejor película: El discurso del Rey. El triunfo de la película británica protagonizada por Colin Firth parece cada vez más probable, pese a lo conseguido por la más revolucionaria y oscura La Red Social en los devaluados Globos de Oro. La competición entre ambas se presenta, de todas formas, apasionante e igualada. Y todo ello pese a que la película producida por los hermanos Weinstein no es norteamericana -pero ojo al dato: los hermanos fundadores del emporio Miramax son perfectos expertos en confeccionar y, sobre todo, vender filmes a la Academia: más en el libro Sexo, mentiras y Hollywood de Peter Biskind-.

Cabe señalar que el año pasado se volvió al formato inicial de este apartado, dando cabida no a cinco, sino a diez filmes en la carrera hacia la mejor película. Eso da como resultado opciones innecesarias. No es el caso de The Fighter, cuya presencia es lógica al inscribirse en la tradición de filmes de caída y superación tan del gusto de la Academia. Más arriesgada es 127 horas, que a pesar de exhibir de nuevo todos los vicios de su director Danny Boyle -es decir, los que le llevaron a alzarse con el triunfo hace dos años con Slumdog Millionaire- es su mejor película desde Trainspotting. Winters Bone y Los chicos están bien son las grandes apuestas independientes del año: la primera es excelente y la segunda está absoluta y totalmente sobrevalorada, pero son sólo relleno ante la enorme maquinaria mencionada más arriba. Toy Story 3 tiene reservado el Oscar a la mejor cinta animada, y Origen, Cisne Negro y Valor de Ley tienen las mismas oportunidades que las anteriores, es decir, pocas.

Director: David Fincher. Pase lo que pase en el apartado de mejor película, cada vez me parece más probable de que Fincher se haga con la estatuilla que le fue robada el año que concursó con El curioso caso de Benjamin Button. La labor de Tom Hooper en El Discurso del Rey, pese a algunos atrevidos tiros de cámara, se parece más a la de un inteligente administrador de un guión de hierro y unos actores en estado de gracia, mientras que el perfeccionismo y la personalidad del más contemporáneo Fincher impregnan cada uno de los aspectos de La Red Social. Si a ello unimos que nunca ha sido premiado, blanco y en botella. Con estos contrincantes, olvídense de los Coen -premiados hace poco, por mucho que su filme sea brillante-, Aronofsky -con una cinta difícil de premiar en una ceremonia como ésta- y David O. Russell -realizador de una trayectoria irregular e impredecible-.


Actor: Colin Firth. Este año se reedita el enfrentamiento entre Colin Firth y Jeff Bridges de la pasada gala, pero en esta ocasión la victoria se decantará hacia el primero por El discurso del Rey. Bridges ganó el año pasado por el alcohólico protagonista de Corazón Rebelde y este simplemente repite ese mismo rol llevándolo al límite. Parece poco probable que repita la hazaña de dos premios consecutivos lograda por Tom Hanks en Philadelphia y Forrest Gump. Javier Bardem ya ha sido premiado en el pasado y Biutiful es una coproducción rodada en español; y por su parte el presentador de la gala James Franco se consagra como el gran actor que, quizá, siempre fue, aunque 127 horas tiene las de perder en todo. El gran enemigo de Firth: Jesse Eisenberg, que en La Red Social está igual de bien que el británico, pero en un rol muy distinto. La juventud de Eisenberg juega aquí en su contra y 2011 es, simplemente, el año de Firth.

Actor de reparto: Christian Bale. A El discurso del Rey le ha salido el más duro contrincante en esta categoría: se trata de Christian Bale, que en The Fighter ha afrontado una de esas habituales transformaciones físicas que tanto gustan a la Academia y al propio actor (¿se acuerdan de El Maquinista?). Pese a que está extraordinario, y que tiene todas las cartas de llevarse la estatuilla, el protagonista de El caballero oscuro está sobreactuado se mire por donde se mire. Su gran rival: Geoffrey Rush por su interpretación del maestro de Jorge VI en El discurso del Rey. Me interesa mucho mencionar a Mark Ruffalo por Los chicos están bien -su trabajo suple las carencias del guión en torno a su personaje- y al siniestro John Hawkes por Winter’s Bone, ambos más merecedores de la estatuilla que los dos primeros. Con semejantes contrincantes, el Jeremy Renner de The Town poco puede hacer.

Mejor actriz: Natalie Portman (Cisne Negro). Aunque el inminente estreno de la comedia Sin Compromiso puede haber mermado sus posibilidades, a estas alturas se antoja uno de los premios más seguros. La única capaz de hacerle sombra es Annette Bening por Los chicos están bien, donde hace una excelente labor, por mucho que un servidor piense que sea Mark Ruffalo el que -con su extraordinaria voz ronca en la versión original- se lleva todos los honores en esa sobrevalorada película. Ruffalo, por cierto, es ya el nuevo increíble Hulk. Sobre Portman, qué más decir: suya es la película en el show interpretativo del año.


Mejor actriz secundaria: Melissa Leo (The Fighter). Las quinielas dan aún como ganadora a Leo, quien compite con su compañera de reparto en The Fighter, Amy Adams, una joven actriz que se va a acostumbrar a esto de las nominaciones, pero que esta vez está en desventaja. Leo proviene del cine independiente y fue nominada anteriormente por Frozen River. En The Fighter luce genio, humor y, atención, acento irlandés. Todo sea, sin embargo, que la candidatura de Helena Bonham Carter cobre fuerza –cosa que está ocurriendo- y El discurso del Rey sea la que arrase. La pareja de Tim Burton por una vez no hace de loca, y ese factor, que en su caso es toda una transformación, podría ser tanto un handicap como una ventaja. No podemos dejar de mentar a Hailee Steinfeld, la joven protagonista de Valor de Ley, que quizá debería haber sido mencionada como actriz protagonista, y no secundaria. La película le pertenece.

Guión original y adaptado: El discurso del Rey y La Red Social: Voy a señalar antes que nada la ofensa a Christopher Nolan, que no está nominado a mejor director ni en el apartado de montaje, pero sí por el infravalorado guión original de Origen. No obstante, en ambas categorías el ganador está claro y en nada tienen que ver con el film protagonizado por Leonardo DiCaprio, aunque quién sabe si podría haber una sorpresa en este apartado. En principio, El discurso del Rey se llevará el premio al guión original por su perfecto libreto británico, mientras que Aaron Sorkin, por su avezado e irónico trabajo en el guión adaptado de La Red Social, será el premiado en esa categoría. Aunque no se pierdan los nominados en esta última: nada menos que  Winter’s Bone y Valor de Ley, -basada, atención al dato, en una novela que es popularísima en EEUU-. Dejo de lado voluntariamente el de 127 horas, filme que recoge gran parte de su fuerza de la puesta en escena de Danny Boyle.

 

Mejor película de animación: Toy Story 3. Sólo tres nominadas en esta categoría este año. Pese a las bondades de Cómo entrenar a tu dragón y la aún inédita l’Ilusioniste, una agradecible apuesta por la animación tradicional, la elección está clara. Toy Story 3 es, según muchas voces, la indiscutible mejor película que Hollywood ha estrenado este año, en la categoría animada y en la general, y no vamos a ser quienes llevemos la contraria.

Mejor película extranjera: Incendies o Biutiful. Sin duda nos encontramos ante una de las categorías más imprevisibles y difíciles. Una de las sorpresas fue la inclusión de la griega Canino, que no he visto pero que, seguro, es una cinta difícil de premiar y ubicar. Biutiful no se merece el premio, aunque eso no quiere decir que no se lo pueda llevar dado el renombre de Iñárritu y Bardem. Un servidor tiene un pálpito con la canadiense Incendies, cuyo estreno es inminente en España. La argelina Fuera de la ley y la danesa In a better world son sus competidoras, y ésta última es la que más cartas tiene de dar una sorpresa...

Banda sonora: El discurso del Rey. Pese a que la partitura de Origen, de Hans Zimmer, parece la mejor obra posible dentro de la actual etapa del alemán, y mis deseos de que el británico John Powell se llevase una preciada estatuilla, será el compositor francés Alexandre Desplat es el que se lleve el premio. Sus únicos rivales son Trent Reznor y Atticus Ross por su revolucionaria partitura para La Red Social, pero la Academia podría echarse hacia atrás por su apuesta diferente -aunque en otras ocasiones a premiado cosas por eso mismo: ver a A.R. Rahman por Slumdog Millionaire-.

Desplat, sin embargo, ha tenido una carrera meteórica desde sus comienzos en Francia, y ha tocado todos los géneros en Hollywood de forma brillante. Desde el último Harry Potter hasta su increíble partitura para Luna Nueva, la segunda entrega de Crepúsculo, no ha dejado más que perlas. Su música para El discurso del Rey no brilla tanto como aquellas, pero se adapta perfectamente a las imágenes.

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