Menú
Juan Manuel González

Crítica: 'The Purge (La Noche de las Bestias)', con Ethan Hawke

0

¿Dónde estás, John Carpenter? El recuerdo del autor de series B tan levantiscas e influyentes como Asalto a la comisaría del distrito 13 (1976) o Halloween (1978) campa a sus anchas por esta The Purge (La noche de las bestias), un exitoso thriller presupuestado en poco más de 3 millones de dólares y que, hasta la fecha, ha recogido unos modestos pero excelentes 75 a nivel mundial, cantidad que garantiza una nueva franquicia basada en la idea original y que, por cierto, ya está en camino. A lo que íbamos: The Purge nos traslada a un futuro cercano en el que una ley fija un período limitado de doce horas en el que cualquier delito, incluso el asesinato más abyecto, está permitido e incluso fomentado por las autoridades, todo ello en aras de una purga o purificación social que libre al país de la inmundicia y la delincuencia.

La cinta está dirigida por el guionista James DeMonaco, que tras escribir un filme de acción tan apreciable como Negociador y el remake de la película de John Carpenter (oh, sorpresa) Asalto al distrito 13 (2005), firma aquí un thriller con cierto componente de ciencia ficción y uno mayor de suspense, terror y un fuerte e indisimulado ingrediente de parábola social que recuerda a los inconformistas orígenes del cine de género, ése tan habitualmente menospreciado en aras de propuestas más acomodaticias provenientes tanto de la industria como el entorno más alternativo o indie. Pero todo ello, naturalmente, pasado por el tamiz de las producciones de horror actuales de Platinum Dunes, productora de Michael Bay habituada a remozar clásicos del terror moderno, y también de la factoría de Oren Peli, autor (en este caso más bien diría culpable) de una de sus últimas revoluciones del género, Paranormal Activity, cuyo sello es visible aquí en el recurso (baratísimo, en su acepción buena) a imágenes obtenidas de dispositivos de seguridad, cámaras digitales y linternas que apenas aciertan a alumbrar los angostos pasillos de la mansión sin luz de los protagonistas.

El problema de The Purge no es ése (al contrario, supone más bien uno de sus puntos fuertes) sino la inverosimilitud de su propuesta. DeMonaco emplea los primeros veinticinco minutos de película en plantear los conflictos cotidianos de una familia acomodada, aunque sin la rabia y enojo del filme español Secuestrados, de naturaleza e inspiración relativamente similar al que nos ocupa. Y después siguen otros tantos en los que la familia trata de resistir el acoso de un grupo de degenerados con máscaras, episodio que recuerda a la magistral y abisal La noche de Halloween, pero también a Los intrusos y la saga Paranormal Activity, al menos en la manera de visualizar la amenaza a través de cámaras, monitores y dispositivos de seguridad. Con oficio pero sin sobreponerse a lo formulario. Y si la metáfora no nos convence, ya sea en su propio artificio como en las evidentes implicaciones morales que plantea -con descaro pero sin humor-, tampoco funciona lo demás, incluyendo un problema moral y social que DeMonaco amplía sin demasiada sutileza al devenir de ciertos acontecimientos recientes en la historia de su país. En The Purge, al fin y al cabo, un hombre egoísta y en la cima, pero en última instancia voluntarioso, interpretado por pericia (pero sin perilla) por el eficaz Ethan Hawke, se lucra con la inseguridad vendiendo (falsa) seguridad. Su propia catarsis no resulta más que un giro de guión más, una herramienta mal sembrada por DeMonaco para concluir el breve, entretenido, largometraje, y que empaña el resultado humano de la propuesta.

DeMonaco, por seguir el hilo de ese mal montado inconformismo, firmó el libreto de una película que, a falta de revisitarla, me parece muy superior a la presente, y también menos exitosa: en el mencionado remake de Asalto al distrito 13 (2005), al igual que ésta protagonizada por Hawke, el acoso de unos delincuentes sin rostro de la película original se invertía, es decir, esta vez eran unos policías encapuchados y corruptos quienes acosaban a unos rebeldes y marginados encerrados en la dichosa comisaría. Una película que mezclaba los postulados del western, la acción moderna y el body-count clásico de una cinta de terror con mayor fortuna que The Purge hace con los del psycho-thriller y el terror.

En Cultura

    0
    comentarios
    Acceda a los 1 comentarios guardados

    Servicios