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La Coixet nos muestra la cara más salvaje de Benidorm

Isabel Coixet ha inaugurado con Nieva en Benidorm la 65 edición de la Seminci marcada por la covid-19.

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Isabel Coixet ha inaugurado con Nieva en Benidorm la 65 edición de la Seminci marcada por la covid-19.
Nieva en Benidorm. | ZOE SALA COIXET / EL DESEO DA SLU

Es la primera vez en esta temporada que Es Cine asiste a un festival de cine en pleno covid-19 y no sólo es sorprendente sino raro. El elegido ha sido la Semana Internacional de Cine de Valladolid que hace tan sólo un año tenía una vida normal donde el público, verdadero motor de la Seminci, llenaba todas sus sesiones. El teatro Calderón de Valladolid admite tan sólo el 30% de su aforo total, algo que con su enormidad da la sensación de ser un espacio vacío.

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El esfuerzo de este festival, como otros, es dotarlo de seguridad para que no se produzca ningún caso de covid-19, y por ello las medidas tomadas por la organización son extremas. Ya en la propia presentación de la gala de inauguración veíamos como su presentador, Álex O'Dogherty, bromeaba con que se había recluido durante un mes en el teatro para no contagiarse del virus. El padrino de este año ha sido el actor Javier Gutiérrez que apostaba por los festivales para que el cine siga teniendo vida y reivindicaba una vez más el cine de autor, seña de identidad de la Seminci.

En este entorno quedaba este fin de semana inaugurada la 65 edición de la Seminci con la proyección de la última película de Isabel Coixet, Nieva en Benidorm, con producción de los hermanos Almodóvar. La acción transcurre en un Benidorm bastante atípico, concretamente en invierno, donde un británico vivirá una aventura mientras busca a su hermano desaparecido. Totalmente desubicado, se irá encontrando con distintos personajes que le irán cambiando su propia identidad.

En la gala de inauguración Isabel Coixet recibía además la primera Espiga de Honor del certamen que agradeció a esta ciudad a la que "debo tanto". En la entrevista que ha mantenido con esRadio nos hablaba de esa vinculación con Valladolid y cómo fue aquí dónde precisamente "presenté mis primeros cortos y posteriormente algunos de mis largos e incluso he formado parte del jurado en alguna edición". Además, aclara, "estoy muy vinculada a esta tierra ya que tengo muchos familiares viviendo aquí". Nieva en Benidorm está fuera de concurso.

La primera película que hemos podido ver que compite en la Sección Oficial ha sido Sweet thing, una película menor pero no exenta de ese sello de autor que tanto reivindica este festival. Se trata de la historia de dos niños marginales que han sido abandonados por su padre, por sus problemas con el alcohol que lo llevan a centros de rehabilitación, y por su madre que no les tiene demasiado afecto y ha rehecho su vida.

Esto hace que se busquen la vida como pueden para poder sobrevivir abandonando su propia educación ya que no asisten ni al colegio. Después de un desencuentro con su madre, entrará en sus vidas otro joven con el que intentan iniciar un viaje hacia la libertad. Viaje que tendrá su fin. Película rodada en blanco y negro menos los pocos momentos de felicidad que se rellenan en color. La música está muy presente, incluso en el propio nombre de la protagonista, Billie, que hace referencia a una de las grandes de la música negra, Billie Holiday.

No es precisamente muy musical la siguiente película a competición, la bielorrusa El profesor de persa, una historia basada en hechos reales sobre cómo un judío de un campo de concentración situado en Francia se hace pasar por persa. Salvará así su vida y colaborará con un mando militar nazi cuya ilusión es ir a Irán a montar un restaurante. Para ello necesita hablar farsi y será el judío quién le enseñe inventándose un lenguaje complicado para intentar engañar al oficial nazi. Todo ello al tiempo que él mismo memoriza esas mismas palabras que tendrán como origen los nombres de los presos del campo de exterminio.

Película dura, como es habitual en este género de nazis y campos de concentración, donde no hay tiempo apenas para el respiro y donde el espectador estará muy pendiente de las aventuras del judío y de cómo saldrá del lío en el que se ha metido. En definitiva, si sobrevivirá al exterminio. Tremenda en muchos momentos, amable en pocos, pero seguro que el público contemplará con mucho interés. Al menos tiene asegurada su distribución en España.

Así ha transcurrido la inauguración de la Seminci en unos días lluviosos y fríos en los que impera el toque de queda a las 22:00 horas impuesto por la Junta de Castilla y León. Una decisión que ha hecho que todas las sesiones de tarde se adelanten para que la última película termine a las 21:00 horas, para dar tiempo a los asistentes a regresar a casa, y que queden eliminadas las sesiones de noche.

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