Menú

'The Equalizer 3', la última y más violenta entrega del vengador Denzel Washington

The Equalizer 3 se estrena en cines españoles el 1 de septiembre.

The Equalizer 3 se estrena en cines españoles el 1 de septiembre.
Denzel Washington en Equalizer 3 | Sony

Los fans de Tony Scott vemos homenajes al fallecido director británico, autor de títulos como Marea Roja o Días de Trueno, literalmente en todas partes. Y el que hace The Equalizer 3 reuniendo de nuevo a los actores Denzel Washington y Dakota Fanning, las dos estrellas de una de sus mejores películas, El fuego de la venganza, podría ser el mejor de todos.

La tercera y última venganza del metódico exagente Robert McCall (Washington) es, como las anteriores, una película mejor hecha de lo que debería, de lo que desde luego necesita la sencilla pero cuasi religiosa fábula del vengador urbano McCall, ahora recuperándose de sus heridas en un pueblo del sur de Italia acosado por la Camorra napolitana. Pero este refinamiento visual es una de las muchas declaraciones de principios que alberga la película de Antoine Fuqua (Training Day), que recurre de nuevo al director de fotografía Robert Richardson, colaborador habitual de Tarantino y Scorsese, para elaborar una película de acción con poca acción pero un sentido del sadismo y la melancolía arrebatadores, y que por tanto reivindica para sí misma, para su género, cualidades y calidades cinematográficas que muchos se resistirán a concederle.

The Equalizer 3 es la más corta, con cierta diferencia, de la trilogía que sus responsables aseguran que se cierra aquí. De alguna manera ayuda a concentrar aún más la píldora, que desata su brutal violencia en un prólogo y desenlace dignos de una película de terror slasher de Viernes 13 (Fuqua muestra con claridad las heridas y mutilaciones causadas por McCall en los mafiosos, y las heridas y mutilaciones son su método favorito) que ignora premeditadamente sus derivadas de intriga política internacional para concentrarse en lo que realmente le importa: el proceso de redención violenta de un antihéroe decidido a convertir en realidad su fantasía de justicia.

Sin persecuciones ruidosas ni acción estrepitosa, The Equalizer 3 se mantiene íntima y silenciosa pero, a la vez, espectacular gracias al tratamiento visual de este pueblo italiano concebido como una suerte de limbo entre el cielo y el infierno. Escoltado por figuras religiosas, si la primera y la segunda películas eran una suerte de Purgatorio y Apocalipsis, la aquí presente funciona como un escenario en blanco que McCall va a moldear a su imagen y semejanza. Fuqua lo ilustra todo con paciencia y elegancia, pero una turbadora oscuridad recorre un film de acción profundamente moral, animado por un portentoso, amenazante y chulísimo Denzel Washington que deja a propósito que su edad avanzada defina al personaje (ver su reacción nerviosa cuando su personaje recibe un disparo). Es genial, quizá influenciado por variantes del thriller europeo, ver cómo se construye la tensión en la primera secuencia, con esa analogía entre el vino y la sangre culminando una matanza, pero también otras escenas más pacíficas como el primer encuentro de McCall y Collins (Dakota Fanning) en el café del pueblito Amalfitano. Menuda excelente trilogía nos han presentado a la chita callando Fuqua y Washington con The Equalizer.

Temas

En Cultura

    0
    comentarios