
El actor catalán Francesc Garrido, intérprete de cine, televisión y teatro, ha fallecido este lunes a los 56 años, según ha informado la Academia del Cine Catalán. Formado en el Instituto del Teatro, desarrolló una carrera vinculada a numerosos proyectos audiovisuales y teatrales y participó en más de 30 películas.
Garrido nació en Barcelona en 1969 y comenzó su trayectoria profesional en el teatro. Su carrera cinematográfica incluyó títulos como Mar adentro, Te doy mis ojos, Alatriste y Smoking Room, película por la que recibió una Biznaga de Plata en el Festival de Málaga.
También participó en producciones más recientes como 4 latas, El anfitrión y Balandrau. A lo largo de su trayectoria fue reconocido en distintos premios del ámbito audiovisual y recibió dos nominaciones a los Premios Gaudí, por sus trabajos en Stella Cadente y La adopción.
Su relación con el cine catalán quedó asimismo vinculada a la Academia del Cine Catalán, que ha comunicado su fallecimiento y ha trasladado sus condolencias a la familia, amigos y a la comunidad cinematográfica.
De la televisión al teatro
El intérprete también desarrolló una extensa carrera televisiva. Entre sus primeros trabajos en este medio figura Estación de enlace, serie en la que participó desde mediados de los años noventa.
Posteriormente formó parte del reparto de producciones como El tiempo entre costuras y Sé quien eres. Su trayectoria televisiva se extendió durante las últimas décadas y compaginó estos trabajos con sus apariciones en cine y teatro.
Garrido se había formado en el Instituto del Teatro de Barcelona, institución desde la que inició una carrera que le llevó a trabajar en diferentes escenarios y producciones audiovisuales.
Una carrera con más de tres décadas
El actor comenzó su carrera profesional en 1990 y desde entonces participó en decenas de montajes teatrales. Entre sus trabajos sobre los escenarios figuran El héroe, Mucho ruido y pocas nueces, Casa de muñecas, Glengarry Glen Ross y Dublineses.
Su trayectoria estuvo especialmente vinculada al Teatro Lliure de Barcelona, donde intervino en diferentes producciones. El teatro se mantuvo como una parte relevante de su actividad profesional mientras desarrollaba también sus trabajos ante las cámaras.
En el cine, su primera película fue la adaptación de La ciudad de los prodigios, obra de Eduardo Mendoza dirigida por Mario Camus. A partir de entonces amplió progresivamente su presencia en largometrajes y combinó producciones cinematográficas con proyectos televisivos y teatrales.
Entre sus trabajos más conocidos figura Smoking Room, película por la que obtuvo la Biznaga de Plata al mejor actor en el Festival de Málaga. El intérprete también fue candidato a otros reconocimientos del sector audiovisual, además de las dos nominaciones a los Premios Gaudí.
La Academia del Cine Catalán ha expresado su pésame por la muerte del actor y ha manifestado su apoyo a la familia, sus amigos y la comunidad cinematográfica.