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Pedro de Tena

Las utopías socialistas, las tribus, el Estado y los niños (I)

Según Anna Gabriel, de la CUP, las personas que deciden tener hijos "en familia" tienden a convertirse en "más conservadoras".

Pedro de Tena
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Hemos sabido que a Anna Gabriel, una de las máximas dirigentes de la CUP izquierdista-separatista catalana, le satisfaría la idea de formar parte de un grupo que decide tener hijos en común, siendo partidaria de que los niños sean educados "por la tribu". Según ella, las personas que deciden tener hijos "en familia" tienden a convertirse en "más conservadoras". Aunque se quiera lo mejor para ellos, se entra en una lógica perversa dado que la familia convencional "es pobre" y "enriquece muy poco". Añadió: "La idea es que tú eduques en la tribu" y de esa manera no hay "sentimiento de pertenencia" de un hijo sino que son "hijos e hijas que has tenido y parido tú con los demás". Esto es, la familia, que individualiza a sus miembros dotándolos de identidad personal y rasgos propios, es un peligro para el progreso de la humanidad y para el socialismo en general.

Muchos se han llevado las manos a la cabeza y han rasgado sus vestiduras, pero la idea de la "maldad" congénita de la familia y las bondades de la vida tribal late en los orígenes mismos de las primeras utopías socialistas. Pero en todo caso, es una vuelta atrás, una mirada retrovisora, no síntoma alguno de progreso.

Es más, esa idealización de un pasado tribal y/o estatal ya fue señalado en los principios del socialismo por Mably, que lo dedujo de la República de Platón; y él, Rousseau, y otros muchos habían vuelto a las explicaciones de Plutarco sobre la constitución de la antigua Esparta. A través de estos intermediarios, la genealogía de socialismo y del comunismo fue rastreada hasta el mundo clásico; mientras que otros redescubrían la revuelta de los campesinos de 1381, u otras insurrecciones campesinas, o daban gran importancia al "Comunismo" de la iglesia cristiana primitiva y a los elementos comunistas tas en la vida monástica de la Edad Media. Por otra parte, otros buscaban el Socialismo en la Utopía (1516) de Moro, La Ciudad del Sol (1623) de Campanella y otros escritos del Renacimiento. (1)

Esto es, pueden rastrearse opiniones favorables a la tribalización y/o estatalización desde la Edad de Oro mencionada por los primeros autores griegos o las prácticas espartanas al comunismo primitivo del cristianismo del siglo primero después de Cristo descrito en los Hechos de los Apóstoles.

Desde las originarias formulaciones de Platón, limitadas en este caso a los hijos de las clases rectoras, a las reconocidas utopías referencia primordial de los socialistas- la Utopía de Tomás Moro, La Ciudad del Sol de Tomasso Campanella y La Nueva Atlántida de Francis Bacon -, en todas ellas se impone la presencia de la tribu o el Estado por encima de la familia.

Por cierto y aunque sea un apunte marginal, justo es decir que fue gracias al Descubrimiento de América por el reino de España que todas estas modernas utopías fueron posibles. Tomás Moro hace referencias a los descubrimientos y, especialmente, a Américo Vespuccio. Campanella introduce como interlocutor principal a Genovés, que había sido piloto de Colón, testigo de la Ciudad del Sol en la isla de Taprobana. Francis Bacon hace que sus aventureros zarpen de Perú y los habitantes de su nueva Atlántida hablen en español.

Nueva Atlántida

Santo Tomás Moro diseña una sociedad sin propiedad privada, organizada en grupos de treinta familias y ciudades de no más de 6.000 en las que las relaciones familiares, si bien existen, son tan sorprendentes que cuando el número de los impúberes hace que se exceda el tope de 16 miembros por familia o no se llegue a 10 el equilibrio se restablece "traspasando a las familias menos numerosas el excedente de las demasiado prolíficas". Si, a pesar de todo, el conjunto de habitantes de una ciudad sobrepasa el número previsto, el excedente se destina a otras ciudades menos pobladas.

Las nodrizas

Aunque las madres pueden amamantar a sus hijos, las nodrizas comunes tenían una gran importancia, una gran sala compartida y podían ser consideradas como "madres" por sus amamantados.

La educación infantil es obra de los sacerdotes, por cierto elegidos por el pueblo, y aunque Moro la califica de liberal, lo cierto es que los niños de ambos sexos que no han alcanzado la edad núbil, eran instigados para odiar a la riqueza, el lujo y los enemigos. Contrasta ello con la realidad, porque de hecho sirven a la mesa y están al servicio de los mayores. Es más, "si por la edad no tienen todavía fuerzas para hacerlo, permanecen de pie y en el mayor silencio, junto a los comensales".

Campanella da un paso más y divide su ciudad ideal en siete círculos en los que establece una especie de comunidad de mujeres:

Si alguna de estas mujeres no conciben con uno, las ponen con otros; si después alguna resulta estéril, puede convertirse en común. En cada circulo hay cocinas y despensas comunes. Y en cada oficio tienen a un viejo y a una vieja de supervisores, que son los que mandan y tienen la facultad de pegar o hacer que otros peguen a los negligentes y desobedientes, y anotan en qué trabajo cada uno o cada una se desenvuelven mejor. Todos los jóvenes sirven a los mayores que pasan de los cuarenta años…

Si las mujeres paren, "crían a los hijos en lugares comunes, amamantando durante dos años e incluso más, según la opinión del Físico (2). Después se desteta la prole, y se entrega al cuidado de las maestras, si son mujeres, o de los maestros. Y con los otros niños se ejercitan allí en el alfabeto, en caminar correr, luchar y en las figuras historiadas, y tienen vestidos de distintos y hermosos colores. A los siete años se dedican a las ciencias naturales, y después a las otras, de acuerdo con el parecer de los oficiales, y después comienzan las artes mecánicas. Pero los hijos de escaso ingenio se les envía a las aldeas".

Pero, ojo, "después de cumplir los tres años los niños aprenden la lengua y el alfabeto mirando en los muros, caminando en filas de a cuatro, y cuatro viejos les guían y les enseñan, y después les hacen jugar y correr para fortalecerles, siempre descalzos y con la cabeza descubierta hasta los siete años".

El papel de la sociedad sobre la familia

Sir Francis Bacon es quien menos acentúa el papel de la sociedad sobre la familia en su inacabada Nueva Atlántida. Más que otra cosa e indirectamente, Bacon muestra asimismo la influencia decisiva de la sociedad-estado sobre la familia. De hecho, se refiere a una Fiesta de la Familia:

A cualquier hombre que alcance a ver vivos a treinta de sus descendientes, mayores de tres años, se le concede celebrar una fiesta a costa del Estado.


Antes de la fiesta, toda la familia reunida hace un "examen de conciencia" y "se resuelven las discordias o litigios que hayan podido surgir entre los miembros. Si alguno de la familia se halla en mala situación, se procura ayudarle o ponerle remedio. Se censura y reprueba al que ha adoptado una mala vida. Se dan normas respecto a los matrimonios y al porvenir de los familiares, junto con otros avisos y órdenes. Asiste al final el Gobernador para ejecutar, mediante su autoridad pública, los decretos y órdenes del Tirsán, por si fueran desobedecido".

Igualmente, los niños son escrupulosamente aleccionados y organizados por los mayores y, salvo uno de ellos, lo demás son viven en el domicilio paterno aunque Bacon no especifica dónde se alojaban y con quienes.

Nos queda examinar ahora el socialismo utópico, definido por Marx y Engels, y su concepción de la familia y de la infancia.


1. Es la tesis del más importante historiador del pensamento socialista, GDH Cole. "Historia del pensamiento socialista", Tomo I, Los precursores, Introducción, pág, 17. FCE, México, 1957.

2. Físico es como llama Campanella a uno de los "ministros" o dirigentes de su Ciudad del sol. Hay un príncipe superior llamado Sol o Metafísico y tiene tres príncipes adjuntos, Pon, Sin y Mor, que significan: Potestad, Sabiduría, Amor. El Potestad se encarga de todo lo relativo a la guerra y a la paz y del arte militar. "El Sabiduría se encarga de todas las ciencias y de los doctores y magistrados de las artes liberales y mecánicas, y tiene bajo su mando tantos oficiales como ciencias: está el Astrólogo, el Cosmógrafo, el Geómatra, el Lógico, Retórico, el Gramático, el Médico, el Físico, el Político, el Moralista, y tiene un solo libro que contiene todas las ciencias, que hace leer a todo el pueblo, a la usanza de los pitagóricos"-.

En Cultura

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