
A principios de junio el investigador, escritor y colaborador de Libertad Digital, Pedro Corral registró cuatro cuestiones para la Unidad de Información de Transparencia del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática (solicitudes registradas con los números 802342, 802357, 802323 y 802276).
Corral solicitó al gobierno una explicación de por qué "no se ha procedido a declarar Lugar de Memoria Democrática" los siguientes emplazamientos de Madrid: las 350 checas de los sindicatos y partidos de izquierdas, esas prisiones y centros de tortura ilegales que operaron desde la primavera del 36 en la capital de España; el cementerio de Paracuellos del Jarama, la mayor fosa común de España; la línea que el gobierno de la Segunda República construyó con presos políticos, el conocido como "Tren de Negrín" o "de los 40 días" y, por último, el Palacio de la Moncloa, donde habitan Pedro Sánchez, su mujer y su hermano, condenado recientemente por un delito de prevaricación.
El diputado del PP por Madrid argumenta en sus escritos que si el artículo 49 de la ley de Memoria Democrática dice que
Lugar de Memoria Democrática es aquel espacio, inmueble, paraje o patrimonio cultural inmaterial o intangible en el que se han desarrollado hechos de singular relevancia por su significación histórica, simbólica o por su repercusión en la memoria colectiva, vinculados a la memoria democrática, la lucha de la ciudadanía española por sus derechos y libertades, la memoria de las mujeres, así como con la represión y violencia sobre la población como consecuencia de la resistencia al golpe de Estado de julio de 1936, la Guerra, la dictadura, el exilio y la lucha por la recuperación y profundización de los valores democráticos
Entonces cómo es que
La Dirección General competente no ha declarado de oficio como lugares de memoria democrática las cárceles clandestinas establecidas en Madrid por el Gobierno y los partidos y sindicatos del Frente Popular durante la Guerra Civil para secuestrar, torturar y asesinar a miles de personas que no habían sido acusadas ni juzgadas por ningún delito, en una flagrante violación de los derechos humanos.
O por qué, "y dentro del capítulo de la represión y violencia sobre la población"
No ha declarado de oficio como lugar de memoria democrática el Palacio de la Moncloa y sus alrededores en la Ciudad Universitaria, escenarios durante los primeros meses de la Guerra Civil de decenas de asesinatos de personas que no habían sido acusadas ni juzgadas por ningún delito, en una flagrante violación de los derechos humanos.
En el caso del tren de Negrín, trabajos forzados de presos del Frente Popular para acelerar la construcción entre 1937 y 1938 de una línea ferroviaria en el este y sureste de Madrid, reclama el investigador:
los motivos por los que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática no ha procedido a declarar Lugar de Memoria Democrática los departamentos penales del ferrocarril conocido como "tren de Negrín" o de "los 40 días" existentes en la Comunidad de Madrid, como los de Nuevo Baztán o Ambite, donde sufrieron prisión los penados condenados a trabajos forzados en la construcción del citado ferrocarril.
Hace un mes Sánchez no tuvo dudas en declarar Lugar de Memoria los destacamentos penales franquistas de la construcción del ferrocarril Madrid-Burgos.
Paracuellos, siete fosas comunes
Libertad Digital fue el primer medio de comunicación en realizar un documental que rescató del olvido las masacres en el otoño del 36 de "las hordas marxistas", como dice alguna de las lápidas, en Paracuellos del Jarama. Miles de personas, menores de edad, mujeres, religiosos, simpatizantes de la derecha, católicos, militares, ciudadanos comunes o el dramaturgo Pedro Muñoz Seca, fueron asesinados en las afueras de Madrid. Llegaban desde las cárceles madrileñas en las fatales sacas, autobuses de la Empresa Municipal, para ser ejecutados en el descampado donde hoy está el cementerio de los Mártires de Paracuellos.
Pregunta Corral al Ministerio que dirige Ángel Víctor Torres "sobre las razones por las que la Dirección General competente no ha declarado de oficio como lugar de memoria democrática el cementerio de Paracuellos del Jarama (Madrid), donde entre noviembre y diciembre de 1936 fueron asesinadas más de 2.500 personas sin juicio alguno en una flagrante violación de los derechos humanos". Algunos historiadores elevan la cifra de asesinados al doble, a 5.000 personas.
La Moncloa, sede de El Socialista
En agosto de 1936 la Moncloa era la sede de las milicias de El Socialista, el diario oficial del PSOE. Allí, contra el muro del palacio, fueron ejecutados estudiantes, funcionarios, trabajadores, militares… Como ha publicado Pedro Corral, fruto de una investigación en el Archivo de Salamanca, que Zapatero empezó a expoliar en el año 2006, en los jardines del Palacio de la Moncloa se asesinó a sangre fría y sin juicio previo al menos a una veintena de personas, una de ellas un enfermo mental. A los cadáveres les robaban el dinero o los talones que llevaban encima.
El escritor también denunció hace unos meses la declaración como Lugar de Memoria la Puerta del Sol, sede del Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso. En este caso Sánchez y Torres no tuvieron ninguna duda, a pesar de que en la Moncloa se perpetraron más asesinatos que en Sol durante toda la dictadura.
La negativa del Gobierno
La respuesta a las cuatro cuestiones ha sido negativa y la misma, un copia y pega. Es sonrojante por lo arbitrario. Dice en la contestación oficial que firma la subdirectora general de Divulgación de la Memoria, Almudena Cruz Yábar.
La Administración no se encuentra obligada a declarar todos los espacios vinculados a episodios de represión o privación de libertad, sino únicamente aquellos que, por sus características y relevancia histórica acreditada, reúnen las condiciones necesarias para su incorporación al Inventario Estatal de Lugares de Memoria Democrática.
También dice que "la mera existencia de episodios de privación de libertad o de trabajo forzado determine automáticamente su inclusión en el Inventario Estatal de Lugares de Memoria Democrática". Ningunea estos crímenes por la "duración temporal" de los hechos:
La valoración debe efectuarse atendiendo, entre otros factores, a la dimensión del fenómeno histórico acreditado, su duración temporal, su impacto colectivo, su representatividad y la existencia de elementos materiales o inmateriales que permitan su adecuada interpretación y preservación.
La respuesta oficial incluye, eso sí, que la negativa por ejemplo a que la Moncloa sea declarado un lugar de Memoria "no implica desconocimiento de los hechos históricos asociados a dichos emplazamientos.
No es que sorprenda la postura de un Gobierno guerracivilista cuyo macabro presidente se ha fotografiado con los restos de españoles caídos en la guerra. Una de las obsesiones del PSOE desde los tiempos de Rodríguez Zapatero ha sido afianzar el mito de que la Segunda República fue un régimen pacífico e idílico, nada más lejos de la realidad, y, por supuesto, ganar una guerra cuya victoria se apuntó el bando nacional de Francisco Franco. Una guerra cuyo polvorín fue el asesinato por parte de la Motorizada, la milicia socialista creada por Indalecio Prieto, del líder de la oposición José Calvo Sotelo. Ya estamos acostumbrados a que para gran parte de la izquierda hay víctimas de primera y de segunda, unas que merecen compasión y homenajes a todo trapo y otras nucas que bien les vino el tiro por estar en el bando equivocado.

