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La cara oscura de García Márquez: íntimo de Fidel Castro y negociador de las FARC

Bolaño lo definió como un "hombre encantado de haber conocido a tantos presidentes y arzobispos". En Cuba lo consideraban ministro.

Libertad Digital
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No es posible negar que Gabriel García Márquez es uno de los escritores más brillantes del siglo XX: varias de sus obras son piezas fundamentales de la literatura en español de los últimos 100 años y, sin duda, le han hecho ganar un puesto entre los grandes. Sin embargo, su figura siempre se relaciona –y se ensalza- por su "compromiso" político, pero ¿con qué se comprometió realmente Gabo? Lo cierto es que, lamentablemente, su voz siempre estuvo del lado de los enemigos de la libertad.

Roberto Bolaño dijo de García Márquez que era "un hombre encantado de haber conocido a tantos presidentes y arzobispos". Su propio biógrafo 'oficial', Gerald Martin, destaca que el autor de Cien años de soledad guardaba una estrecha relación con políticos como Felipe González, Bill Clinton o François Mitterand. Sin embargo, la amistad más estrecha, duradera y polémica fue la que Gabo mantuvo a lo largo de buena parte de su vida con el dictador cubano Fidel Castro.

El escritor conoció a Castro en enero de 1959, siendo Gabo corresponsal en Bogotá de la agencia de prensa Prela -Prensa Latina-. No tardaron en convertirse en grandes amigos y, según el empresario y ensayista mexicano Enrique Krauze, "no hay en la historia de Hispanoamérica un vínculo entre las letras y el poder remotamente comparable en duración y fidelidad, servicios mutuos y convivencia personal al de Fidel y Gabo".

¿A qué se debe esta amistad? Según el periodista colombiano Plinio Apuleyo Mendoza, "Fidel se parece a sus más constantes criaturas literarias -las de García Márquez-, a los fantasmas en los que él se proyecta, con los cuales identifica su destino de modesto hijo de telegrafista llegado a las cumbres escarpadas de la gloria; Fidel es un mito de los confines de su infancia recobrado, una nueva representación de Aureliano Buendía".

El escritor no ocultó nunca su simpatía al régimen cubano, donde, según el escritor César Leante, era considerado "como una especie de ministro de cultura, jefe de cinematografía y embajador plenipotenciario, no del Ministerio Relaciones Exteriores, sino directamente de Castro". García Márquez quería que el mundo fuera socialista, creía que "tarde o temprano" lo sería y, en una entrevista de 1971, dijo: "Yo sigo creyendo que el socialismo es una posibilidad real, que es la buena solución para América Latina, y que hay que tener una militancia más activa". Sin embargo, en 1983, cuando se le preguntó si era comunista, García Márquez respondió: "Por supuesto que no. No lo soy ni lo he sido nunca. Ni tampoco he formado parte de ningún partido político".

Además, tal y como ha recordado este viernes el exministro de Cultura francés, Jack Lang, García Márquez intercedió ante Fidel Castro para que el dictador liberara a varios poetas encarcelados, que fueron entonces acogidos en Francia. Lang, ministro socialista durante el mandato de Mitterrand (1981-95), recordó en un comunicado que la relación de "fidelidad y de amistad" que García Márquez tenía con Castro le permitió a él conseguir entrevistarse con el líder cubano en 1982. Y destacó que, "gracias" al escritor colombiano, se obtuvo "la liberación de varios poetas encarcelados que luego acogimos en Francia".

Mediador de las FARC

Sin embargo, no se puede negar que el escritor colombiano siempre estuvo muy comprometido políticamente, y hace años ejerció como mediador en los procesos de negociación entre el gobierno de su país y las guerrillas FARC y ELN.

García Márquez participó por primera vez en las conversaciones de paz en 1985, cuando el entonces presidente Belisario Betancur inició un proceso de negociación con las FARC, el ELN y el Movimiento 19 de Abril (M-19), que se saldó con la entrega de armas de este último bando terrorista.

García Márquez también participó en las frustradas negociaciones del Gobierno de Andrés Pastrana con las FARC en 1999, y en las conversaciones que Álvaro Uribe mantuvo con el ELN en el periodo 2002-2010.

La guerrilla lamenta su muerte

Por su parte las FARC expresó sus condolencias de la muerte de García Márquez vía Twitter.

El comunicado de la organización terrorista fue emitido desde Cuba, lugar donde negocia ahora, bajo la protección de Fidel Castro, con el actual gobierno colombiano de Juan Manuel Santos en el proceso de paz abierto y muy criticado por su predecesor en el cargo Álvaro Uribe.

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