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Manel Loureiro instala la puerta del Más Allá en la Galicia mágica

El conocido escritor de fantasía publica su primera novela negra La puerta, ambientada en un lugar tan real como misterioso.

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La Compaña, las meigas o los trasgos son elementos del folclore gallego que otorgan al norte de España un misticismo particular, un aura mágica que cada vez sostienen menos personas pero que resulta un filón literario. El gallego Manel Loureiro, habituado a la ciencia ficción, ha querido construir sobre estas creencias vivas su primer thriller, La Puerta (Planeta) una novela policiaca que transcurre en quince días y que retrata la Galicia rural, sus tradiciones y sus leyendas.

"Me apetecía escribir un thriller, hay que salir de la zona de confort y buscar nuevos desafíos. Hasta ahora había estado más pegado al género fantástico y ahora quería acercarme a algo más real. Lo que no sabía era que me iba a sentir tan cómodo", asegura el escritor a Libertad Digital.

La Puerta está protagonizada por la agente de la Guardia Civil Raquel Colina, que acaba de trasladarse desde Madrid a un rincón aislado de Galicia para salvar la vida de su hijo Julián, un niño de nueve años con una enfermedad terminal. "Raquel está en una situación diabólica, desesperada. No puede haber nada peor en el mundo que la muerte de un hijo. Eso hace que empatices con ella y con su situación inmediatamente. Es una persona profundamente racional, que viene de la Unidad Central de Inspección Ocular de la Guardia Civil, lo más parecido al CSI que hay en España, pero tiene que renunciar a todo eso porque, cuando la medicina no le da más soluciones, busca otras salidas. Aparece en su vida una menciñeira, una especie de curandera gallega", avanza el autor.

Este conflicto entre la racionalidad y las creencias ancestrales es uno de los pilares de la novela. Nada más instalarse Raquel en su nuevo cuartel, una joven es asesinada en el monte Seixo a los pies de la mítica Portalén, una construcción megalítica real que servía para los ritos funerarios celtas. Los sucesivos acontecimientos harán que la protagonista no sepa si pisa en el terreno de la realidad o la fantasía, la misma sensación que compartirá el lector. "Me gusta plantear una situación en la que nadie tenga muy claro qué es lo que está pasando. No enseñar las cartas y que el lector se sienta igual de perdido que Raquel mientras avanza en esa investigación sobre un crimen".

Una puerta al más allá

Según las supersticiones locales, Portalén o Porta do Alén (la puerta del más allá) conecta el mundo de los vivos y el de los muertos. Aún hoy en día es habitual que a su alrededor haya ofrendas, velas y flores depositadas por aquellos que se atreven a cruzar el viejo monumento. "Soy una persona extremadamente racional y analítica, pero me he criado en ese ambiente gallego y creo que hay cosas que no entendemos y que no sabemos que son. Hay muchas personas que creen en Portalén a pies juntillas. Para documentarme, hablé con muchos ancianos que viven en estos pueblos a las faldas del Seixo. Me contaban que creen fervorosamente en esa puerta del más allá. Es una creencia viva que comparte mucha gente y era el escenario ideal como punto de partida para esta novela".

Loureiro no había escuchado hablar de este místico lugar hasta que se topó con él durante una excursión. "Los escritores nos nutrimos de experiencias y de sensaciones y allí yo tuve todo de golpe, fue una revelación. Un sitio cargado de magia, aislado en mitad del monte, y lleno de ofrendas. Sería un efecto secundario maravilloso que la gente se acercase a conocerlo a través de esta novela porque es un sitio tan pintoresco y tan singular que merece la pena ser visitado", nos cuenta.

La Puerta es su particular homenaje a Pontevedra: "El thriller pega muy bien con esa cultura gallega de secretos ancestrales, con ese clima, esos valles en los que todos parecen conocer algo que no quieren compartir con los demás. Sale solo".

La ternura de un niño que se va

Aparte del suspense, las intrigas policiales y las leyendas gallegas, este thriller posee una carga emocional importante a través de Julián, ese niño de nueve años que se enfrenta a la muerte ante la impotencia de su madre. "Ha sido doloroso construir ese personaje. Ya solo el imaginarme que les pasase algo así a alguno de mis hijos me parece una experiencia traumática. Julián es pequeño, pero no tonto. Es consciente de que se muere. Se vuelca en el momento y es uno de los ejes fundamentales de la novela. Su vida es una cuenta atrás que afecta a todas las decisiones que toman el resto de personajes".

Manel Loureiro se ha forjado un nombre en el mundo editorial internacional con libros como Apocalipsis Z. El principio del fin, un bestseller mundial recomendado incluso por los creados de Walking Dead; Fulgor o Veinte, una novela que trataba sobre una pandemia que cambiaba el mundo que hasta ahora conocíamos. "Sería el momento perfecto para ponerme la medalla pero yo lo único que hice fue repetir lo que me habían dicho los epidemiólogos, que una cosa así podía pasar. Acertaron. No hay que olvidar que también me dijeron que confiaban plenamente en la capacidad de la ciencia y la medicina para hallar una pronta solución. Creo que también acertaran".

En esta crisis sanitaria, Loureiro siente que, como escritor, tiene una obligación. "El covid nos ha robado la vida de mucha gente, la economía, la primavera y la capacidad de viajar. Como novelista sí que puedo paliar eso último y que la gente pueda viajar con La puerta hasta la Galicia profunda. Como escritor de ficción, tengo la obligación de generar momentos de evasión y entretenimiento en medio de esta oscuridad y zozobra. Va más allá de contar historias, es hacer que la gente se sienta mejor", asevera.

Loureiro comenzó hace casi una década escribiendo historias de zombis en un blog y, ante la respuesta del público, dejó aparcada su profesión de abogado. "Veo fotos de esa época y me despiertan ternura. Me veo tan cándido. Soy muy afortunado de poder vivir únicamente de vender libros". De cara al futuro, no sabe por qué derroteros le llevará la inspiración: zombis, fantasía o novela negra… ya verá, dice.

Manel Loureiro. La puerta. Planeta, 2020. Número de páginas: 352 - PVP: 18,90€

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