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Pedro de Tena

La corrupción literaria: El Premio Nacional de Poesía José Antonio Primo de Rivera de 1967

Ese año surgió la sospecha de un caso de corrupción político-literaria de grandes consecuencias para la vida de un modesto, pero gran poeta gaditano.

Pedro de Tena
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Ese año surgió la sospecha de un caso de corrupción político-literaria de grandes consecuencias para la vida de un modesto, pero gran poeta gaditano.
Carmen Conde, ganadora del Premio Nacional de Poesía José Antonio Primo de Rivera en 1967 | Archivo

Suele aceptarse que la corrupción es un fenómeno predominantemente político y sobre sus figuras, más o menos relevantes, cae casi siempre todo el peso de la investigación periodística y/o policial. Pero en realidad la corrupción existe cuando alguien decide hacer algo, no según la ley vigente y común, sino según procedimientos habitualmente secretos y oscuros que adultera fines, medios y resultados. Concretando para nuestro objetivo, corrupción es hacer que un juez o jurado o empleado obren en el sentido que no es debido.

Pueda darse, pues, en muchas circunstancias exigiendo la presencia de un o unos corruptores y un o unos corrompidos. Se trata de alterar, de descomponer, de hacer que las personas, las costumbres y las cosas se pudran, se aparten de su naturaleza y se hagan malas. Aunque en la política es precisa la presencia de un funcionario capaz de quebrantar la moral pública, la corrupción se da también en la vida privada y sus formas civiles, desde las profesiones a las organizaciones.

El periodismo llamado de investigación, en cuyo seno anidan el periodismo de precisión y el periodismo de datos, ha recalado poco en la cultura, salvo en las cuestiones de plagio, corta y pega, aparecida en los últimos años. Pero como en los ámbitos políticos y económicos, la corrupción en el ámbito cultural, literario en este caso, tiene sus víctimas, sus héroes y sus delincuentes.

El día 20 de diciembre de 1967, según contó ABC al día siguiente, se reunieron en el Club Internacional de Prensa de Madrid, fundado en 1962, para las reuniones de los corresponsales extranjeros, los jurados calificadores de los Premios Nacionales de Literatura bajo la presidencia del entonces director general de Cultura Popular y Espectáculos, Carlos Robles Piquer, nombrado para el puesto por su cuñado y ministro del gobierno de Franco, Manuel Fraga Iribarne.

Sobre aquel día se cierne la sospecha de un caso de corrupción político-literaria de una gran envergadura por las consecuencias que tendría para la vida de un modesto, pero gran poeta gaditano elogiado por Dámaso Alonso por su facilidad versificadora, la más destacada del siglo XX según el maestro. José Luis Tejada Peluffo, natural de El Puerto de Santa María que había escrito una valiente tesis sobre Marinero en Tierra, el primer libro de su paisano, Rafael Alberti, primer ganador del certamen durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera.

Nadie ha aclarado qué fue lo que pasó aquel día y por qué ocurrió pero hay quien ha defendido por escrito y a la luz que se impuso un cambio de ganador del Premio Nacional de Literatura José Antonio Primo de Rivera por razones de ordeno y mando de un ministro que logró que la mayoría del jurado cambiara su decisión. La prensa, entonces maniatada por la Dictadura, no abordó lo que, de ser cierto, debería haber sido un escándalo de gran magnitud e intensidad.

El diario ABC dijo escuetamente que los premios fueron concedidos de este modo:

- El Francisco Franco, para una obra doctrina sobre temas político-sociales o económicos. le ha sido concedido a don José Corts Grau, por su obra "El humanismo y el hombre".

-El José Antonio Primo de Rivera. para un libro de poesía, a doña Carmen Conde, por su libro "Obra poética 1929-1966".

-El Miguel de Cervantes, para una novela o libro de cuentos o narraciones bre­ves para adultos, a don Luis de Castresana Rodríguez por su libro "El otro árbol de Guernica".

-El Menéndez Pelayo para un libro de estudio histórico a don Jaime del Burgo Torres por su obra bibliográfica de las guerras carlistas y de las luchas políticas del siglo XIX.

- El Miguel de Unamuno, para un libro de ensayo, de carácter cultural o literario, a don José María Souvirón, por su obra "El príncipe de este siglo, la literatura moderna y el demonio".

-El Calderón de la Barca, para una obra de teatro estrenada en España, a Víctor Ruiz Iriarte, por su obra "La muchacha del sombrerito rosa".

- El Pardo Bazán, para un conjunto de críticas literarias que hayan aparecido, bien Bajo la forma de libro, bien en revistas o en la Prensa diaria española, a don Dámaso Santos por sus críticas literarias publicadas en el diario "Pueblo" y en diversas revistas.

-El Rosalía de Castro, para un libro de poesías gallegas, a don José Luis Franco por su obra "Entre o sí e o non".

- El Azorín para un libro sobre el país y tierras de España, a Enrique Llovet por "España viva".

Que sepamos, no afectó más que a uno de los premios, el Nacional de Poesía José Antonio Primo de Rivera, otorgado a Carmen Conde de manera inesperada a la que nos referiremos más adelante.

Digamos antes que los premios nacionales de periodismo Francisco Franco y José Antonio Primo Primo de Rivera fueron instituido en 1938 en plena Guerra Civil según la Orden de 30 de septiembre. Tras dos años de experiencia, se modificó la mencionada Orden para "extender a los literatos en general los beneficios de honor, provecho y estimulo qué suponía esta institución".

Así la nueva Orden de 25 de mayo de 1940, firmada por el entonces subsecretario de Prensa y Propaganda, Ramón Serrano Súñer, otro "cuñadísimo", "respetando fundamentalmente los citados premios para los periodistas, crea paralelamente a ellos los premios ‘Francisco Franco’ y ‘José Antonio Primo de Rivera’ de literatura," de regulación idéntica a la de los premios de periodismo.

En el BOE número 151, página 3667, de la nueva época política, se explicaba en su artículo 2: "Se crean los premios anuales de literatura ‘Francisco Franco’ y ‘José Antonio Primo de Rivera’, cuyo objeto será recompensar el mejor libro que se publique de Poesía; de Historia; de ensayo o de colecciones de ensayo, y de novela o colecciones de cuentos y novelas. No se mencionan –repárese en ese dato—, colecciones de libros de poesía.

En lo que se refiere al Premio de Literatura "José Antonio Primo de Rivera", se especifica que "recaerá, con el mismo carácter alternativo, un año en el género de novela y otro en el de Poesía", algo que nunca se cumplió. Y se añadía: "Los libros que aspiren a los premios de Literatura deberán igualmente haber sido editados en idioma español, en España o América española, en el período de tiempo (bianual) que medie desde la adjudicación del anterior premio sobre la misma clase de libro".

Los premios se concedían en diciembre y se entregaban a los galardonados el día de Reyes del año inmediatamente siguiente. El importe de 1940 era de 10.000 pesetas, una cantidad respetable para los tiempos que corrían, cantidad que se fue incrementando con el tiempo.

El primer jurado de aquellos premios, cuya composición ordenaba el gobierno, estuvo constituido por el ministro de la Gobernación, don Eugenio Montes; don Manuel Halcón; don Vicente Gállego; don Rafael Sánchez Mazas; don José María Pemán y el propio subsecretario de Prensa y Propaganda, Serrano Súñer, que actuaba asimismo como secretario. Más adelante, en 1949, bajo la autoridad del ministro de Educación, José Ibáñez Martín, que sustituyó en el puesto a Pedro Sáinz Rodríguez ya en 1939 y hasta 1951, se modificaron levemente las normas. Aparecen los cambios en el BOE nº 37 de 6 de febrero de 1949, pág. 635.

Se decía en su contenido que el Premio Nacional Literatura ‘José Antonio Primo de Rivera’ será tramitado por la Dirección General de Propaganda y que "el premio establecido se concederá, a juicio del Jurado, al mejor libro de poesía, o poesías, con arreglo a lo prevenido textualmente en la Orden ministerial de 25 de mayo de 1940". La cuantía del premio se subía hasta las 25.000 pesetas, los premios debían ser solicitados formalmente mediante instancias y el nombre de los componentes de Jurado no se hacían públicos.

Esta es la trayectoria histórica de este premio de literatura, tal y como aparece en la web del Ministerio de Cultura y Deporte:

PREMIO NACIONAL DE LITERATURA "JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA" (1940-1975)

PREMIO NACIONAL DE LITERATURA

"JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA" (1940-1975)

Creado por Orden del Ministerio de la Gobernación de 25 de mayo de 1940

(Boletín Oficial del Estado nº 151, de 30 de mayo de 1940, p. 3667)

Modificado por Orden del Ministerio de Educación Nacional de 25 de enero de 1949

(Boletín Oficial del Estado nº 37, de 6 de febrero de 1949, p. 635)

Convoca:

  • 1940-1941: Ministerio de la Gobernación, Dirección General de Prensa y Propaganda
  • 1942-1945: Secretaría General del Movimiento, Vicesecretaría de Educación Popular
  • 1946-1951: Ministerio de Educación Nacional, Dirección General de Propaganda
  • 1952-1967: Ministerio de Información y Turismo, Dirección General de Información
  • 1968-1975 : Ministerio de Información y Turismo, Dirección General de Cultura Popular

Géneros literarios: de 1940 a 1948 recayó en obras de distintos géneros. Desde 1949 se destin a la poesía, con dos excepciones (1950, que fue de ensayo, y 1974, de novela).

AÑO

MODALIDAD

AUTOR

OBRA

DOTACIÓN

1940

Novela

DESIERTO

10.000

ptas.

1941

Poesía

VALLE, Adriano del

Arpa fiel

10.000

ptas.

1942

Teatro (obras teatrales en 3 actos)

AGUADO, Emiliano

A la sombra de la muerte

10.000

ptas.

1943

Novela

GARCÍA SERRANO, Rafael

La fiel infantería

25.000

ptas.

1944

Ensayo (sobre América)

ÁLVAREZ RUBIANO, Pablo

Pedrarias Dávila

25.000

ptas.

1945

Ensayo político

PALACIOS, Leopoldo Eulogio

La prudencia política

25.000

ptas.

1946

Ensayo (sobre Francisco de Goya)

SAMBRICIO GÓMEZ,

Valentín

Tapices de Goya

25.000

ptas.

1947

Ensayo (sobre Lepanto)

CARRERO BLANCO, Luis

La victoria del Cristo Lepanto

de

25.000

ptas.

PREMIO NACIONAL DE LITERATURA "JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA" (1940-1975)

SOLÁ, Víctor María de Lepanto y D. Juan de 10.000 ptas.

Austria

1948

Ensayo Molina)

(Tirso

de

DESIERTO

25.000 ptas.

1949

Poesía Poesía

VALVERDE, José María MONTANER, Joaquín

La espera Mississipi

25.000 ptas. (divididas

entre los dos premiados)

1950

Ensayo

VIGÓN, Jorge

El espíritu militar español: réplica a Alfredo de Vigny

25.000 ptas.

1951

Poesía

ROSALES, Luis

Rimas

25.000 ptas.

1952

Poesía

ALONSO GAMO, José María

Tus rosas frente al espejo

25.000 ptas.

1953

Poesía

HIERRO, José

Antología poética

25.000 ptas.

1954

Poesía

MORALES, Rafael

Canción sobre el asfalto

25.000 ptas.

1955

Poesía

DESIERTO

25.000 ptas.

1956

Poesía

DIEGO, Gerardo

Paisaje con figuras

25.000 ptas.

1957

Poesía

MARURI, Julio

Antología

25.000 ptas.

1958

Poesía

MONTESINOS, Rafael

El tiempo en nuestros brazos

25.000 ptas.

1959

Poesía

LAFFON, Rafael

La rama ingrata

25.000 ptas.

1960

Poesía

PRADO NOGUEIRA, José

Luis

Miserere en la tumba de R.N.

25.000 ptas.

1961

Poesía

LÓPEZ ANGLADA, Luis

Contemplación de España

25.000 ptas.

1962

Poesía

ALCÁNTARA, Manuel

Ciudad de entonces

25.000 ptas.

1963

Poesía

CABAÑERO, Eladio

Marisa sabia

50.000 ptas.

1964

Poesía

MUELAS, Federico

Rodando en tu silencio

50.000 ptas.

1965

Poesía

CANALES, Alfonso

Aminadab

50.000 ptas.

1966

Poesía

GIMFERRER, Pere

Arde el mar

50.000 ptas.

PREMIO NACIONAL DE LITERATURA "JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA" (1940-1975)

1967

Poesía

CONDE, Carmen

Obra poética

50.000 ptas.

1968

Poesía

JIMÉNEZ, Diego Jesús

Coro de ánimas

50.000 ptas.

1969

Poesía

JIMÉNEZ MARTOS, Luis

Encuentro con Ulises

50.000 ptas.

1970

Poesía

MURCIANO, Carlos

Este claro silencio

50.000 ptas.

1971

Poesía

GARFIAS, Francisco

La duda

100.000

ptas.

1972

Poesía

RÍOS RUIZ, Manuel

El oboe

200.000

ptas.

1973

Poesía

GARCÍA LÓPEZ, Ángel

Elegía en Astaroth

200.000

ptas.

1974

Novela

DUQUE, Aquilino

El mono azul

500.000

ptas.

1975

Poesía

DELGADO, Jaime

El libro de Segovia

500.000

ptas.

En 1967, el premio fue concedido por el jurado reunido al efecto a Carmen Conde por su volumen Obra Poética (1929-1966) que, en realidad, no era un libro de poesía propiamente dicho sino un libro de libros. De hecho, en la propia Fundación Carmen Conde-Antonio Oliver la obra premiada se considera no un libro de poesía, sino una antología o recopilación y en tal sección se clasifica.

¿Qué fue lo que pasó en aquella deliberación de 1967? Fíjense en lo que dice la profesora Ana Sofía Pérez-Bustamante, experta crítica de la obra del poeta portuense José Luis Tejada. A pesar de su intento de pasar de puntillas sobre lo ocurrido no tiene más remedio que reconocer que el libro Razón de Ser, presentado a la consideración del jurado, "estuvo a punto de conseguir el Premio Nacional de Poesía. Lo deja ahí, pero hay una versión a la que remite en una nota a pie de página que explica con rotundidad lo que tuvo que sufrir el bueno de Tejada. Lo detallamos en la siguiente entrega de este artículo.

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