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David Toscana: "Cualquier editor cobarde me hubiera pedido que borrara pasajes"

La editorial Candaya reedita Santa María del Circo cuando se cumplen 25 años de su publicación: "Hay palabras vetadas, que ya no podemos usar".

La editorial Candaya reedita Santa María del Circo cuando se cumplen 25 años de su publicación: "Hay palabras vetadas, que ya no podemos usar".
David Toscana, autor de 'Santa María del Circo'. | Editorial Candaya
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Cuando hace 25 años el escritor mexicano David Toscana (Monterrey, México, 1961) publicó la novela Santa María del Circo recibió amenazas de muerte por parte de empresarios circenses. "Te vamos a echar a los tigres", le dijeron, entre otras lindezas. Tras este cuarto de siglo, la editorial Candaya ha decidido reeditarla como homenaje, "sin mover una coma", y eso se nota. Toscana ahora no teme ser la merienda de ninguna fiera porque "los circos ya no llevan tigres", bromea, sino que le inquietan las nuevas sensibilidades. El protagonista es un "enano tuerto" y eso "ya no se puede decir".

Bajo la carpa del circo Mantecón Hermanos, todos tienen un rol (la mujer barbuda, el forzudo, el hombre bala, la bella dama...), artistas que miran por encima del hombro a ese enano recién llegado "como si ellos estuvieran allí por normalitos". Cuando los propietarios se separan, los artistas quedan divididos y un grupo decide abandonar la vida errante y crear una nueva sociedad en un pueblo fantasma. Los oficios que habían desarrollado hasta ahora ya no son necesarios y sortean sus nuevas funciones. El enano pasa a ser el cura y la mujer barbuda será la doctora, por ejemplo. En este delirio colectivo, David Toscana traslada los defectos del mundo a estos personajes arquetípicos en el que el circo es una metáfora de la vida.

"Creo que en estos 25 años, la novela ha rejuvenecido. Hay muchos temas que salieron de la imaginación y que ahora son parte del debate contemporáneo. Hay también pasajes que hoy son políticamente incorrectos y que cualquier editor cobarde me hubiera pedido que borrara. La novela es la misma, los que hemos cambiado hemos sido nosotros", reconoce Toscana a Libertad Digital. El escritor mexicano, Premio Bienal Vargas Llosa, cree que ha evolucionado la forma de ver el mundo y de contarlo: "Hay palabras vetadas, que ya no podemos usar. Me enteraba recientemente que la palabra ‘enano’ la están prohibiendo. A lo mejor yo también he cambiado y me costaría hablar de un personaje al que le dicen 'el negro' de esta forma tan desparpajada".

"Otros colegas han dicho que se han cambiado palabras de algunas reediciones de sus trabajos. Eso ocurre cuando no quieren enfrentarse a los lectores. Somos más valientes con las novelas de Roald Dahl, por ejemplo, que hasta firmamos cartas, que con los libros propios".

La novela es un alegato contra la crueldad y trata "temas espinosos" como el racismo, el clasismo, la vejez, la soledad o la imposibilidad de futuro, características "de todas las sociedades". "No es una novela de circo, sino de cirqueros", defiende Toscana. "Me ocupo de personajes extremos, un forzudo que pierde la fuerza, una mujer barbuda que se convierte en la protagonista de un espectáculo freak, la mujer bella que no sabe ni qué hace...Hay un personaje que dice que 'cuando somos jóvenes, el cuerpo es lo que se ve y con los años el cuerpo es lo que no se ve'. No solo es un deterioro físico, también social, el de las ilusiones perdidas".

Nueva sociedad

Cuando estos personajes se instalan en el pueblo fantasma convencidos de levantar algo nuevo, deciden que deben inventarse un pasado para ser legítimos propietarios. "Los mitos fundacionales les dan el derecho de estar ahí. En México tenemos la versión de los aztecas, los dioses les dicen que tienen que fundar una ciudad donde encuentren un águila con una serpiente. Necesitan algo que les arraigue a la tierra y que, a través de las historias, les de derecho a poseerla".

La palabra es "el arma más poderosa", defiende uno de los personajes, la periodista. "Muchas veces vemos que hay otros poderes más violentos que se apoderan de las cosas. Ocurre en México, está ocurriendo en Nicaragua y en otros países de Latinoamérica. A gente que domina la palabra, como Sergio Ramírez o Gioconda Belli, les terminan dando una patada y quitando el pasaporte. La palabra siempre ha estorbado al poder, aunque no siempre gana a los poderes absolutistas o militares".

Anarquía

El concepto de unidad que tienen estos personajes en el circo cambia cuando pasan a ser habitantes de un pueblo. "Ellos tenían un jefe dictador y en Santa María del Circo comienza a haber una anarquía. La periodista cree que tiene el poder de la palabra, el hombre bala siente que tiene el poder militar y el cura el poder religioso. Ellos querían ordenar las cosas, pero se empiezan a desordenar como suele ocurrir en las sociedades que no hay instituciones y que la participación es egoísta".

El estilo de Toscana tiene un punto de humor negro. "Es mi forma natural de contar y relatar historias. La sorpresa y el absurdo provoca humor en situaciones no graciosas. Lo propone la novela, pero el que lo tiene que llevar a término es el lector. Algunos me dicen que no se rieron, que todo era una tragedia".

El pasado año, el autor mexicano publicó en España El peso de vivir en la tierra (Candaya), una hilarante historia con la que homenajeaba la mejor literatura clásica rusa. Su protagonista era una suerte de Quijote espacial gracias al que el lector disfrutaba de humor, devoción por los libros y erudición. En diciembre le concedieron, por toda su obra narrativa (9 novelas y un libro de cuentos) el Premio a la Excelencia en las Letras José Emilio Pacheco.

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